César, muy interesante tu aporte, pero te falta algo y es el punto medular de todo.
Juan 3:1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos.
2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Nicodemo era un hombre religioso que practicaba lo que la ley de Dios demandaba. Iba todos los fines de semana al culto, daba sus ofrendas, oraba sistemáticamente, ayunaba, ayudaba a los demás y dijo que creía que Jesús era enviado del mismísimo cielo, pues al ver los milagros que había hecho, demostraba su origen, el cielo.
Pero aquel que es del cielo le dijo algo que parece estar fuera de contexto, pues Nicodemo le dijo que creía en el ¿No es cierto?
Tu crees en Jesús como lo cree Nicodemo, pero el Señor Jesús le responde ante esa manifestación de fe: "De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios".
En otras palabras el Señor le dice: "Pues tu dices que crees en mí, pero si no naces de nuevo, no puedes ver el reino de los cielos". Tu puedes creer en mi, pero si no naces de nuevo, no puedes ver el reino de los cielos.
Le está diciendo que aunque ha visto las señales y prodigios que ha hecho, Nicodemo está ciego para el reino de los cielos y para poder verlo, es necesario nacer de nuevo.
Pero sigamos el diálogo...
Juan 3:4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?
5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.
Nicodemo, como muy bien debes estar tu, no entendió nada y busca comprender lo que el Señor le está diciendo y le manifiesta lo que a él le implica nacer de nuevo. Nicodemo está entendiendo que volver a nacer es volver al vientre de su madre siendo ya viejo y volver a nacer; pero el Señor Jesucristo le aclara que no es a eso a lo que se refiere, le dice que debes nacer de agua y del Espíritu. Más claro, el Señor le dice que no se refiere al nacimiento carnal de mujer como tu, yo y él ya lo hemos hecho, el se refiere a que se debe nacer del Espíritu Santo, por eso no debe sorprenderle que le haya dicho que debe nacer de nuevo, pero no en la carne, sino en el Espíritu.
El Señor le está diciendo a Nicodemo que no ha nacido espiritualmente y por ello no tiene ojos espirituales para ver el reino de los cielos en su intelecto y por eso su fe carnal no le sirve para ver al Rey y su reino que tiene al frente.
Juan 3:8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
9 Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
10 Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?
El viento sopla a su voluntad y no sabes a donde va, ni de donde viene. Así, sin que dependa de la voluntad humana, así es el que nace del Espíritu Santo.
Nicodemo que medio comienza a entender le pregunta ¿Cómo se le hace para nacer de nuevo? La respuesta a esta pregunta es la medular. Pero el Señor quiere resaltar algo antes de responderle.
Siendo Nicodemo un hombre religioso y conocedor de la escritura, ¡No sabía como volver a nacer!
En el antiguo testamento, Dios había dado una promesa:
Ezequiel 11:19 Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, 20 para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios.
Hay algo que debes saber César. Humanamente hablando, sin en la condición de volver a nacer, no se puede hacer lo que Dios quiere. ¿Por qué? La palabra de Dios dice:
Romanos 3:10 Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno;
11 No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.
12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
No hay ni siquiera uno, porque por mucho que pienses que haces lo que Dios dice, nuestra condición de pecado no llega al estándar que demanda, por eso el Señor Jesucristo dijo:
Mateo 5:21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio.
22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.
Los parámetros de Dios son tan altos, que para Dios el enojarte contra tu prójimo es lo mismo que matarlo y ese es un pecado muy grave, con lo que demuestra que no hay pecados pequeños, el pecado es pecado y nos separa de Dios.
Siendo que no hay ni uno solo que haga lo nuevo. ¿Qué podemos hacer para llegar al cielo? Porque la fe carnal no alcanza para ser justificados y para colmo estamos ciegos.
Si no hay quien haga lo bueno, ¿Cómo puedo hacer lo bueno? Volviendo a nacer. Fácil, para Dios, pero para los hombres es imposible.
Estas cosas las sabía Nicodemo, pero nunca las había entendido o visto porque estaba ciego espiritualmente hablando. Tenía un profundo conocimiento intelectual de la palabra de Dios, pero no entendía nada pues estaba ciego intelectualmente. Por eso dice el Señor a Nicodemo:
Juan 3:11 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
12 Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?
El Señor le dice que no pueden recibir el testimonio de Dios, ni el conocimiento que Dios porque no ha nacido de nuevo, pues necesita al Espíritu Santo para recibir el testimonio, sabiduría y vista de Dios.
Si quieres nacer de nuevo por medio del Espíritu Santo mira lo que dice Dios en su palabra:
Juan 1:12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.
Reconoce que eres pecador confesando tus pecados, pídele perdón al Señor Jesucristo el cual pago tu pecado en la cruz, pídele que entre en tu corazón y que cambie tu corazón de piedra por uno de carne y te de su Espíritu para que nazcas espiritualmente y dejes de ser un hombre religioso, ciego y te ilumine para ver su reino en tu vida nombrándolo tu Señor y el único Salvador de tu alma, para que te conviertas en un hijo de Dios auténtico tal y como lo ha enseñado en su palabra.
Juan 3:1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos.
2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Nicodemo era un hombre religioso que practicaba lo que la ley de Dios demandaba. Iba todos los fines de semana al culto, daba sus ofrendas, oraba sistemáticamente, ayunaba, ayudaba a los demás y dijo que creía que Jesús era enviado del mismísimo cielo, pues al ver los milagros que había hecho, demostraba su origen, el cielo.
Pero aquel que es del cielo le dijo algo que parece estar fuera de contexto, pues Nicodemo le dijo que creía en el ¿No es cierto?
Tu crees en Jesús como lo cree Nicodemo, pero el Señor Jesús le responde ante esa manifestación de fe: "De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios".
En otras palabras el Señor le dice: "Pues tu dices que crees en mí, pero si no naces de nuevo, no puedes ver el reino de los cielos". Tu puedes creer en mi, pero si no naces de nuevo, no puedes ver el reino de los cielos.
Le está diciendo que aunque ha visto las señales y prodigios que ha hecho, Nicodemo está ciego para el reino de los cielos y para poder verlo, es necesario nacer de nuevo.
Pero sigamos el diálogo...
Juan 3:4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?
5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.
Nicodemo, como muy bien debes estar tu, no entendió nada y busca comprender lo que el Señor le está diciendo y le manifiesta lo que a él le implica nacer de nuevo. Nicodemo está entendiendo que volver a nacer es volver al vientre de su madre siendo ya viejo y volver a nacer; pero el Señor Jesucristo le aclara que no es a eso a lo que se refiere, le dice que debes nacer de agua y del Espíritu. Más claro, el Señor le dice que no se refiere al nacimiento carnal de mujer como tu, yo y él ya lo hemos hecho, el se refiere a que se debe nacer del Espíritu Santo, por eso no debe sorprenderle que le haya dicho que debe nacer de nuevo, pero no en la carne, sino en el Espíritu.
El Señor le está diciendo a Nicodemo que no ha nacido espiritualmente y por ello no tiene ojos espirituales para ver el reino de los cielos en su intelecto y por eso su fe carnal no le sirve para ver al Rey y su reino que tiene al frente.
Juan 3:8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
9 Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
10 Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?
El viento sopla a su voluntad y no sabes a donde va, ni de donde viene. Así, sin que dependa de la voluntad humana, así es el que nace del Espíritu Santo.
Nicodemo que medio comienza a entender le pregunta ¿Cómo se le hace para nacer de nuevo? La respuesta a esta pregunta es la medular. Pero el Señor quiere resaltar algo antes de responderle.
Siendo Nicodemo un hombre religioso y conocedor de la escritura, ¡No sabía como volver a nacer!
En el antiguo testamento, Dios había dado una promesa:
Ezequiel 11:19 Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, 20 para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios.
Hay algo que debes saber César. Humanamente hablando, sin en la condición de volver a nacer, no se puede hacer lo que Dios quiere. ¿Por qué? La palabra de Dios dice:
Romanos 3:10 Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno;
11 No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.
12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
No hay ni siquiera uno, porque por mucho que pienses que haces lo que Dios dice, nuestra condición de pecado no llega al estándar que demanda, por eso el Señor Jesucristo dijo:
Mateo 5:21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio.
22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.
Los parámetros de Dios son tan altos, que para Dios el enojarte contra tu prójimo es lo mismo que matarlo y ese es un pecado muy grave, con lo que demuestra que no hay pecados pequeños, el pecado es pecado y nos separa de Dios.
Siendo que no hay ni uno solo que haga lo nuevo. ¿Qué podemos hacer para llegar al cielo? Porque la fe carnal no alcanza para ser justificados y para colmo estamos ciegos.
Si no hay quien haga lo bueno, ¿Cómo puedo hacer lo bueno? Volviendo a nacer. Fácil, para Dios, pero para los hombres es imposible.
Estas cosas las sabía Nicodemo, pero nunca las había entendido o visto porque estaba ciego espiritualmente hablando. Tenía un profundo conocimiento intelectual de la palabra de Dios, pero no entendía nada pues estaba ciego intelectualmente. Por eso dice el Señor a Nicodemo:
Juan 3:11 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
12 Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?
El Señor le dice que no pueden recibir el testimonio de Dios, ni el conocimiento que Dios porque no ha nacido de nuevo, pues necesita al Espíritu Santo para recibir el testimonio, sabiduría y vista de Dios.
Si quieres nacer de nuevo por medio del Espíritu Santo mira lo que dice Dios en su palabra:
Juan 1:12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.
Reconoce que eres pecador confesando tus pecados, pídele perdón al Señor Jesucristo el cual pago tu pecado en la cruz, pídele que entre en tu corazón y que cambie tu corazón de piedra por uno de carne y te de su Espíritu para que nazcas espiritualmente y dejes de ser un hombre religioso, ciego y te ilumine para ver su reino en tu vida nombrándolo tu Señor y el único Salvador de tu alma, para que te conviertas en un hijo de Dios auténtico tal y como lo ha enseñado en su palabra.

