Cita:La sustitución de cualquier otra cosa por el poder y la presencia del bendito Espíritu Santo, es el pecado por el cual esta dispensación se caracteriza, y por el cual el hombre no renovado, y la autoridad humana, ocupan el lugar que sólo ese bendito Espíritu puede y tiene el derecho de ocupar, como Aquel “otro Consolador” que debe permanecer para siempre."
BASE BÍBLICA
1Ti_3:15 para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.
En el mismo momento cuando el judío acostumbrado a Moisés y la ley del viejo pacto, leía que ya Moisés en su condición de siervo había sido sustituido por el Hijo de Dios y que ya no se trataba de un templo hecho de manos sino que se trataba de él mismo como persona y morada del Espíritu Santo, este hecho, necesariamente tuvo que haber influido en un cambio radical respecto al sistema de cosas a la que estaba acostumbrado su pueblo por siglos.
Lo hicieron mirar hacia el cielo.
¿Y qué veía allí?
A Jesús como nuestro Gran Sumo Sacerdote oficiando en el Lugar Santísimo...El es la garantía viva de nuestra eterna redención.
A su vida llegó su Promesa:
Joh 14:26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
Eph_1:13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,
Tanto el judío como el gentil en un mismo plano de igualdad formando parte de la Iglesia de Cristo dirigida y controlada por el Espíritu Santo.
Esta dicha no duró mucho.
Alguien sembró cizaña dentro del trigo.
Y aparecieron los hombres diciendo:
"Nosotros vamos a manejar la asamblea con nuestra propia autoridad"
En Efeso no tuvieron mucho éxito...allí la asamblea acostumbrada a los principios Divinos detectó de inmediato el peligro de verse "gobernada" por la autoridad de los hombres y aborreció esta conducta que reemplazaba la conducción del Vicario de Cristo por la autoridad del hombre.
Y el Señor los respaldó aborreciendo también este grave pecado contra su delegado en la tierra.
Aclaramos que no estamos diciendo nada en contra de los cargos en la Iglesia de Cristo y del ejercicio de autoridad en ellos, ya sean obispos (supervisores) o evangelistas de tiempo completo. Pues la Escritura es muy clara cuando señala estos oficios como dones derivados del mismo cielo, leemos:
Eph 4:11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,
Eph 4:12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,
Eph 4:13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;
El propósito de estos cargos lo vemos claramente delineado en el v.12 y 13 dónde los apóstoles y profetas del Nuevo Testamento (Hch.11:27; 13:1; 15:32; 1Cor.12:28; Ef.2:20; Ro.16:25-26) ya hicieron su trabajo.
Los hombres que el Espíritu Santo aparta para estos cargos en la Iglesia de Cristo se vacían de sí mismos y se llenan de la autoridad de las Escrituras para agradar a Aquel que los tomó por soldados.
En contraste, en las Iglesias de los hombres, el pastor de turno se cree con autoridad para gobernar la asamblea pues para ese trabajo recibe salario.
Es una persona indocta...no sabe que se está apropiando de un don del cielo que no le ha sido conferido y se esta presentando así mismo como la persona indicada salida de algún seminario teológico o por elección popular de la asamblea.
Esto forma parte de la ruina de la Iglesia.
Pues esta forma de conducirse en la Casa de Dios no se encuentra en la Escritura, por lo tanto no proviene de Dios y representa la más clara negación del Espíritu Santo.
Edison
Gracias, Edison, por tu claro y edificante aporte esencialmente fundamentado en las Escrituras.
Un abrazo,
Heriberto
(21-05-2016, 12:03 PM)Heriberto escribió: Gracias, Edison, por tu claro y edificante aporte esencialmente fundamentado en las Escrituras.
Un abrazo,
Heriberto
Que toda la gloria y honra sea para nuestro Señor Jesucristo de quién somos y a quién servimos en nuestra humana debilidad.
23-05-2016, 03:49 PM
(Última modificación: 23-05-2016, 03:50 PM por Caminito.)
(21-05-2016, 07:58 AM)Edison escribió: BASE BÍBLICA
1Ti_3:15 para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.
En el mismo momento cuando el judío acostumbrado a Moisés y la ley del viejo pacto, leía que ya Moisés en su condición de siervo había sido sustituido por el Hijo de Dios y que ya no se trataba de un templo hecho de manos sino que se trataba de él mismo como persona y morada del Espíritu Santo, este hecho, necesariamente tuvo que haber influido en un cambio radical respecto al sistema de cosas a la que estaba acostumbrado su pueblo por siglos.
Lo hicieron mirar hacia el cielo.
¿Y qué veía allí?
A Jesús como nuestro Gran Sumo Sacerdote oficiando en el Lugar Santísimo...El es la garantía viva de nuestra eterna redención.
A su vida llegó su Promesa:
Joh 14:26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
Eph_1:13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,
Tanto el judío como el gentil en un mismo plano de igualdad formando parte de la Iglesia de Cristo dirigida y controlada por el Espíritu Santo.
Esta dicha no duró mucho.
Alguien sembró cizaña dentro del trigo.
Y aparecieron los hombres diciendo:
"Nosotros vamos a manejar la asamblea con nuestra propia autoridad"
En Efeso no tuvieron mucho éxito...allí la asamblea acostumbrada a los principios Divinos detectó de inmediato el peligro de verse "gobernada" por la autoridad de los hombres y aborreció esta conducta que reemplazaba la conducción del Vicario de Cristo por la autoridad del hombre.
Y el Señor los respaldó aborreciendo también este grave pecado contra su delegado en la tierra.
Aclaramos que no estamos diciendo nada en contra de los cargos en la Iglesia de Cristo y del ejercicio de autoridad en ellos, ya sean obispos (supervisores) o evangelistas de tiempo completo. Pues la Escritura es muy clara cuando señala estos oficios como dones derivados del mismo cielo, leemos:
Eph 4:11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,
Eph 4:12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,
Eph 4:13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;
El propósito de estos cargos lo vemos claramente delineado en el v.12 y 13 dónde los apóstoles y profetas del Nuevo Testamento (Hch.11:27; 13:1; 15:32; 1Cor.12:28; Ef.2:20; Ro.16:25-26) ya hicieron su trabajo.
Los hombres que el Espíritu Santo aparta para estos cargos en la Iglesia de Cristo se vacían de sí mismos y se llenan de la autoridad de las Escrituras para agradar a Aquel que los tomó por soldados.
En contraste, en las Iglesias de los hombres, el pastor de turno se cree con autoridad para gobernar la asamblea pues para ese trabajo recibe salario.
Es una persona indocta...no sabe que se está apropiando de un don del cielo que no le ha sido conferido y se esta presentando así mismo como la persona indicada salida de algún seminario teológico o por elección popular de la asamblea.
Esto forma parte de la ruina de la Iglesia.
Pues esta forma de conducirse en la Casa de Dios no se encuentra en la Escritura, por lo tanto no proviene de Dios y representa la más clara negación del Espíritu Santo.
Edison
Amén, Edison.
No para contender, sino para aclarar.
Si va a gobernar como el mundo, sin la guía del Espíritu Santo, puesto por elección de la mayoría y prerrogativas fuera de la voluntad de Dios, claramente expresada en las escrituras, es espuria totalmente.
Pero me surge una pregunta:
¿Está mal que reciba salario? O ¿El hecho de recibir salario implica que es humanista?
(23-05-2016, 03:49 PM)Caminito: escribió: [quote pid='14360' dateline='1464029373']
Amén, Edison.
No para contender, sino para aclarar.
Si va a gobernar como el mundo, sin la guía del Espíritu Santo, puesto por elección de la mayoría y prerrogativas fuera de la voluntad de Dios, claramente expresada en las escrituras, es espuria totalmente.
Pero me surge una pregunta:
¿Está mal que reciba salario? O ¿El hecho de recibir salario implica que es humanista?
Respecto a tu pregunta:
Es un ministerio descalificado por el Señor, leemos:
Jua_10:12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.
Jua_10:13 Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas.
[/quote]
El siervo del Señor de tiempo completo es otra clase de Obrero en la viña del Señor, depende primeramente del Señor y su sostenimiento está vinculado a la asamblea donde fue encomendado por el Señor a su Obra, leemos:
3Jn 1:7 Porque ellos salieron por amor del nombre de El, sin aceptar nada de los gentiles.
Los ancianos o pastores de nuestras asambleas generalmente poseen sus propios negocios seculares y contribuyen al sostenimiento de la misma, no son gravosos y más bien el Señor los ha bendecido para que tengan qué compartir con los necesitados.
No obstante, la Escritura autoriza a un anciano que administra bien, que enseña y predica bien y se halla necesitado por alguna circunstancia desfavorable, a ser tenido por digno de una ayuda monetaria....pero no es la norma, es algo circunstancial (1Tim.5:17).
Las expresiones "el obrero es digno de su salario" o "no pondrás bozal al buey trilla" son usadas por el mundo denominacional para justificar al pastor asalariado.
En el contexto de 1Cor.9 lo que contemplamos es un ataque calumnioso a Pablo como un aprovechador de las ofrendas, pero el explica claramente que a pesar de tener derecho a ellas no se ha aprovechado y silencia a sus enemigos con esta declaración:
1Co 9:18 ¿Cuál, pues, es mi galardón? Que predicando el evangelio, presente gratuitamente el evangelio de Cristo, para no abusar de mi derecho en el evangelio.
Edison.
24-05-2016, 08:06 PM
(Última modificación: 24-05-2016, 08:08 PM por Caminito.)
Sólo una cuantas precisiones que son necesarias hacer, para tener todo el panorama completo. Si no lo fueran, creanme que no las haría.
Dice la palabra de Dios:
Juan 10:1 De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador.
2 Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.
3 A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca.
4 Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.
5 Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.
6 Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía.
7 Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.
8 Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas.
9 Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.
10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.
12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.
13 Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas.
14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,
15 así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.
En la época en que está dando este mensaje el Señor Jesucristo, no existía la iglesia aún. Había maestros de la ley de diferentes séctas como los fariseos, los cuales se sentían como "la pitonisa" o "el horáculo" donde la gente podía acudir para lograr llegar a Dios y obviamente, por sus servicios, devengaban un salario, muy remunerativo, por cierto.
Las motivaciones de muchos de estos líderes, no eran en sí las almas, sino el dinero en sí. Así que si por motivo de su fe, tuviesen que sufrir alguna especie de persecución, seguro que serían los primeros en correr.
Es por ello que el Señor, hace alución anticipada de lo que en el capítulo 14:6, del mismo evangelio, afirmaría de sí mismo. Jesucristo es el camino, la verdad y la vida y nadie puede ir al Padre sino por el, por lo tato, aquí sólo hace ver que no es por ningún hombre, religión,
pitonisa u horáculo que se puede llegar a Dios, sino exclusivamente el Señor Jesucristo, quién es dueño de sus ovejas, las cuales a Él solo siguen y a ninguna otra voz atienden.
Como muy bien nos ilustra el hermano Edison, hoy hay ese mismo de supuestos hermanos que usan la fe como uso comercial, cuyo propósito no son las almas a las que deberían servir, sino que las usan para servirse cobrándoles cantidades sumarias impresionantes y hay que ver algunos, que llamandose pastores, viven en verdaderas manciones.
El apóstol Pablo, como muchos otros siervos del Señor, trabajaban para no hacer gravosa a la congregación que servían y no sólo veían para su propio sostenimiento, sino como también, nuestro hermanos Edison nos muestra, trabajan y aportan recursos para el sostenimiento de ministerios también. Dios bendiga su bondadosa generosidad, pues muy bien que predican con el ejemplo a lo que es enseñado en II Corintios 9...
6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.
7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.
8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;
9 como está escrito:
Repartió, dio a los pobres;
Su justicia permanece para siempre.
10 Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia,
11 para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios.
12 Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios;
13 pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos;
En la economía del reino, el que da más, más recibe para la gloria del Señor y también bendiciones que sobrebundan para dar más.
Dice la palabra de Dios:
1 Timoteo 5:17 Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar.
18 Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario.
19 Contra un anciano no admitas acusación sino con dos o tres testigos.
20 A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman.
21 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicios, no haciendo nada con parcialidad.
Cuando dice doble honor, implica que su servicio es especial por su entrega, amor y edificación en el Señor. Hay ancianos que se dedican de tiempo completo al servicio de la iglesia, vistando enfermos, consejería, estudiando las escrituras, enseñando, discipulando, visitando familias para ministrar doctrina y trabajando como obrero de tiempo completo, lo cual lo hacen bien; pero su dedicación ha absorvido por comleto su tiempo que podrían emplear para ejecutar algun trabajo con el que pudiese cubrir los gastos personales y los de su familia y siendo un obrero aprobado, es digno de su salario, el cual puede bien tomarse de las ofrenda que se destina para la iglesia y vista para que viva con decoro y suficiencia.
Pero hay algunos que gobiernan mal su iglesia, como el sistema del mundo mundo, maltratan a los miembros del cuerpo del Señor, mal enseñan, se enseñorean de la iglesia; a éstos, a Timoteo fue encomendado por un apóstol del Señor a reprenderlos delante de todos, para que los demás teman.
En cuanto al evangelio, todos estamos llamados a propagarlo porque de gracia recibimos y de gracia lo damos. Es decir, no debe cobrarse por ministar el evangelio, pero lastimosamente muchos llamados "evangelistas", no sólo cobran, cuando deberían verlo como deuda, sino que ni predican el evangelio auténtico del Señor, sino incluso lo han distorcionado para que por medio de la manipulación de las emociones, acepten una distorcionada y nada real, idea del verdadero evangelio del Señor.
Amén también, Edison.
Un abrazo.
24-05-2016, 09:11 PM
Cita:Cuando dice doble honor, implica que su servicio es especial por su entrega, amor y edificación en el Señor. Hay ancianos que se dedican de tiempo completo al servicio de la iglesia, visitando enfermos, consejería, estudiando las escrituras, enseñando, discipulando, visitando familias para ministrar doctrina y trabajando como obrero de tiempo completo, lo cual lo hacen bien; pero su dedicación ha absorbido por completo su tiempo que podrían emplear para ejecutar algun trabajo con el que pudiese cubrir los gastos personales y los de su familia y siendo un obrero aprobado, es digno de su salario, el cual puede bien tomarse de las ofrenda que se destina para la iglesia y vista para que viva con decoro y suficiencia.
Ojalá tuviéramos dos o tres de éstos en cada asamblea....
Tomado de Siguiendo sus pisadas
Libro: El Milagro de una Vida Equilibrada
Pags. 7 en adelante.
AUTORIDAD BAJO AUTORIDAD
Toda autoridad es dada por Dios y debe ser ejercida bajo el dominio supremo del Dador (Ro. 13:1). La autoridad que Dios delega a los líderes de la iglesia es para establecer el orden divino y edificar Su obra. Debemos distinguir entre:
- Ejercer autoridad (mayordomía)
- Ejercer dominio (enseñorearse)
Los hombres con ministerios espirituales deben ejercer la autoridad delegada por Dios viviendo bajo autoridad, y con el fin de edificar y ordenar Su obra. Nunca tratarán de enseñorearse de la congregación (2 Co.10:8 y. 13:10) ((Lc.7:7-10) (Tit. 1-5) “Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria” (1 P.5:2-3).
SEÑALES DE DESEQUILIBRIO ESPIRITUAL
El apóstol Pablo escribió: “... El que piensa estar firme, mire que no caiga (1Co.10:12).
Debemos velar y orar para no caer (Mr.14:37-38) en las tentaciones propias del uso de autoridad. Hay que guardar el corazón, examinándolo a menudo, porque de él mana la vida (Pr.4:23). “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad y guíame en el camino eterno” (Sal. l39:23~24).
Miremos algunas de las señales que pudieran mostrar signos de salirse de la calzada.
Abuso de autoridad. Es cuando se ejerce dominio y presión sobre las personas.
Manipulándolas para conseguir los fines deseados. Querer controlar la voluntad de los sencillos y simples. “Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error” (Efesios, 4:14).
Pretender el control o monopolio de la unción. Usar formas “extrañas” para forzar el fluido de la unción de Dios y conseguir nuestras metas. ¡Que peligroso! Debe ser el Espíritu Santo quién nos dirija según Su voluntad (1Co. 12:11). Algunos pretenden la unción para el servicio del sistema religioso y fuerzan (sin darse cuenta) la acción de "otro espíritu...” (2Co. 11:4).
Por no resistir la adulación de las masas. De forma secreta y como una semilla que crece oculta, podemos albergar en nuestro corazón las adulaciones que engendran el orgullo espiritual. Si no se aborta a tiempo esa semilla, pronto pretenderemos “ser los mejores”; actuaremos con altivez y despreciaremos a otros líderes o iglesias (2Co. 1O:4-5) “Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho”(Jud. 16). “Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error” (2P.2:18).
Por no equilibrar el ministerio a las multitudes con el ministrar a Dios. Es fácil caer en el “activismo desenfrenado” de “la obra de Dios”; y perder en ello al “Dios de la obra”. Eso no puede ser. El aposento secreto de oración nos guardará en equilibrio. “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público” (Mt.6:6).
Por no acudir a la cita del desierto y la prueba cuando nos lleva el espíritu Santo. Esto es difícil de digerir. En esos lugares seremos entrenados, adiestrados y forjados para nuevas batallas a las que Dios nos llevará (Hch.8:26) (1P.5: 10) “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe producepaciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna” (Stg. 1:2-4). Las fórmulas modernas del éxito rápido y con el mínimo esfuerzo, muy de moda en la actualidad –también en la iglesia- nos alejan de los medios divinos para el fruto duradero (Jn.15:2,16). La máxima “consigue lo que quieres por los medios que sea” se ha infiltrado en la iglesia. Seamos honestos y reconozcamos que en el Reino de Dios "el fin no justifica los medios (2Tim.3: 1,2,5).
Vender la verdad del evangelio. Predicar lo que es agradable al oído carnal y mundano, por temor a perder gente y popularidad; que a su vez conlleva una pérdida de poder económico y de conseguir los programas presupuestados. ¡Que gran tentación! (2Co.2:17 y 4:2) (Gá.1:10) (Jn.6:60-69).
“Sordos, oíd, y vosotros, ciegos, mirad para ver. ¿Quién es ciego, sino mi siervo?
¿Quién es sordo, como mi mensajero que envié? ¿Quién es ciego como mi escogido, y ciego como el siervo de Jehová, que ve muchas cosas y no advierte, que abre los oídos y no oye?
Jehová se complació por amor de su justicia en magnificar la ley y engrandecerla. Mas este es pueblo saqueado y pisoteado, todos ellos atrapados en cavernas y escondidos en cárceles; son puestos para despojo, y no hay quien libre; despojados, y no hay quien diga: Restituid” (Is.42: 18-22). Vivimos tiempos difíciles y de grandes sutilezas y engaños disfrazados con el mejor camuflaje. Solo podemos escapar aferrados a Cristo y su palabra. Nuestro punto de mira debe estar centralizado en Jesús. La percepción espiritual que nos hace discernir las imitaciones y falsificaciones de la verdad podemos encontrarla viviendo unidos íntimamente al dador de la verdad: Jesucristo (Jn.8:31-32).
PUESTOS LOS OJOS EN JESÚS
Miremos a Jesús en el recorrido que estamos haciendo en el evangelio de Lucas. Veamos como podemos encontrar el equilibrio ministerial. Jesús decidió hacer la voluntad de Dios, y la buscó toda su vida como prioridad máxima (Jn.5:19).“Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; mas me preparaste cuerpo. Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron. Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está escrito de mí. Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley), y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último. En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre” (Hebreos, 10:5-10).
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