Hola Edison:
Sé que el diálogo es con Heriberto, pero creo que debo aclarar que eso no es lo que escribe Heriberto. Heriberto lo enfoca de manera diferente.
Aunque reconoce que el pecado de divorcio es perdonado en la cruz de Cristo al momento de la conversión, no debemos de dejar de llamar pecado al pecado de divorcio y hasta donde yo entiendo, eso tampoco dijiste tu.
Coincido plenamente contigo que la frase de Dios "...he aquí todas son hechas nuevas" incluye TODAS y no veo impedimento alguno para que se bautice y se integre a la comunidad de la iglesia, siempre y cuando su vida refleje este hecho en la práctica. Pero si vemos que se separa de la pareja con la que fue llamado y busca otra, bueno pues es evidente que no ha sucedido esa vida en Cristo. Por eso dije que por sus frutos los conoceréis.
Leí un libro de contexto cristiano, que antiguamente para que una persona fuese miembro de la iglesia, se le pedían ciertos requisitos que debería cumplir antes de admitirlo y que me parecen de lo más sano, pero esto era considerado desde el momento de su profesión de fe, nunca desde antes de...
De acuerdo al texto bíblico de referencia, ante los ojos de Dios, el verdaderamente convertido, es una nueva criatura en Cristo, todas las cosas las considera viejas y por tanto dejadas en el pasado y sin tomarse en cuenta; por tanto todo es hecho nuevo y en el estado en que se encontró, así debe quedarse.
¿Puede casarse con la pareja con la que lo encontró? No veo que pueda impedirlo.
En un aporte anterior, comentabas de las consecuencias como hijos y cuestiones así. ¿Qué hacemos con eso? ¿Debe seguir con la manutención o no? Si son hechas nuevas, ante Dios ¿Tiene responsabilidad? ¿Por qué si y por qué no?
24-12-2013, 10:59 AM
(Última modificación: 24-12-2013, 11:01 AM por Edison.)
Caminito escribió:Hola Edison:
Sé que el diálogo es con Heriberto, pero creo que debo aclarar que eso no es lo que escribe Heriberto. Heriberto lo enfoca de manera diferente.
Aunque reconoce que el pecado de divorcio es perdonado en la cruz de Cristo al momento de la conversión, no debemos de dejar de llamar pecado al pecado de divorcio y hasta donde yo entiendo, eso tampoco dijiste tu.
Coincido plenamente contigo que la frase de Dios "...he aquí todas son hechas nuevas" incluye TODAS y no veo impedimento alguno para que se bautice y se integre a la comunidad de la iglesia, siempre y cuando su vida refleje este hecho en la práctica. Pero si vemos que se separa de la pareja con la que fue llamado y busca otra, bueno pues es evidente que no ha sucedido esa vida en Cristo. Por eso dije que por sus frutos los conoceréis.
Leí un libro de contexto cristiano, que antiguamente para que una persona fuese miembro de la iglesia, se le pedían ciertos requisitos que debería cumplir antes de admitirlo y que me parecen de lo más sano, pero esto era considerado desde el momento de su profesión de fe, nunca desde antes de...
De acuerdo al texto bíblico de referencia, ante los ojos de Dios, el verdaderamente convertido, es una nueva criatura en Cristo, todas las cosas las considera viejas y por tanto dejadas en el pasado y sin tomarse en cuenta; por tanto todo es hecho nuevo y en el estado en que se encontró, así debe quedarse.
¿Puede casarse con la pareja con la que lo encontró? No veo que pueda impedirlo.
En un aporte anterior, comentabas de las consecuencias como hijos y cuestiones así. ¿Qué hacemos con eso? ¿Debe seguir con la manutención o no? Si son hechas nuevas, ante Dios ¿Tiene responsabilidad? ¿Por qué si y por qué no?
Bien, querido hermano, el tema es enriquecedor...por las diferentes situaciones por las que atravieza un divorciado.
Pero en este caso concreto nos estamos enfocando hacia una persona divorciada, es decir, separada, sin estar viviendo en concubinato, sola.
Y en estas condiciones oye el evangelio y recibe al Señor Jesucristo como su Señor y Salvador.
Este es el caso que estamos abordando...
Y estamos escudriñando, a la luz de 2cor.5:17, pero no estamos siendo dogmáticos, al menos en mi caso...para que los lectores puedan participar y este tema sirva para nuestra mutua edificación para la gloria de Cristo.
Así que la última Palabra la tiene es la Escritura y no nosotros.
Un abrazo a ti y extensivo a mi querido Hermano Heriberto.
Edison
Hola Edison: Esta aclaración tuya cambia toda la perspectiva: "Pero en este caso concreto nos estamos enfocando hacia una persona divorciada, es decir, separada, sin estar viviendo en concubinato, sola" Bueno, todo lo que expresé antes tenía que ver con una persona divorciada y "acompañada", no divorciada y sola.
Si es así, claro que no hay impedimentos para que sea recibido en comunión en la Asamblea.
Queda por analizar si luego puede volver a casarse como si fuera borrón y cuenta nueva en ese aspecto, considerando que el Señor declaró que "el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio". El contexto del "repudio" es el divorcio y aunque la divorciada/o se case de nuevo (noten que se habla de un casamiento, no de concubinato, ese casamiento no evita el adulterio. El Señor no pone el acento en la situación de la mujer haciendo acepción de personas, sino que responde a una pregunta puntual, y no es distinta la condición del hombre.
De cualquier modo el adulterio se comete entre dos, y si "ella" adultera, su esposo también lo hace aunque haya habido casamiento nuevo de por medio.
No intento poner cargas sobre nadie. Cada uno es responsable por lo que cree, piensa y hace, pero si duda que estamos tratando un tema muy delicado que no se resuelve de "un plumazo"...
Para Caminito: Me parece que el contexto de que "en el estado en que se encontró, así debe quedarse" se aplica a la condición de ser libre o esclavo, soltero o casado,, pero no creo que ese pasaje justifique el divorcio y recasamiento válido, a la luz de las otras Escrituras.
En muchos círculos se aplica el dudoso "principio" de que se hilamos tan finito no quedaría nadie en la iglesia, pues dos de cada tres viven en situación irregular. Entonces, si alguien es delincuente, que lo siga siendo, para no ponerle tropiezos en su nueva vida. Me parece que las cosas no son así...
De cualquier modo, no lean en mis palabras un tono amargo ni de ironía alguna. Simplemente intento ver serenamente el asunto desde distintos ángulos, y sin duda entre todos y con la guía del Espíritu Santo lograremos tener un mejor entendimiento del tema.
Un abrazo y feliz recordación del verdadero sentido de la Navidad, aprovechando que el mundo de algún modo la estará recordando.
Heriberto
Cita:Queda por analizar si luego puede volver a casarse como si fuera borrón y cuenta nueva en ese aspecto, considerando que el Señor declaró que "el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio". El contexto del "repudio" es el divorcio y aunque la divorciada/o se case de nuevo (noten que se habla de un casamiento, no de concubinato, ese casamiento no evita el adulterio. El Señor no pone el acento en la situación de la mujer haciendo acepción de personas, sino que responde a una pregunta puntual, y no es distinta la condición del hombre.
Bien...queda por analizar.
Espero que se considere su contexto judío...porque esto que escribes a continuación:
Cita:De cualquier modo el adulterio se comete entre dos, y si "ella" adultera, su esposo también lo hace aunque haya habido casamiento nuevo de por medio.
No es otra cosa que tomar partido por el contexto judío...aplicándoselo a la Iglesia sin considerar que la excepción del Señor:
"a no ser por causa de fornicación"
...no habla de adulterio, como ocurre en una pareja casada.
Veamos las siguientes interpretaciones históricas:
1. Jesús habría prohibido el divorcio en todos los casos salvo en aquellas relaciones concubinarias —eso significaría el “salvo caso de fornicación”— en las que sí sería lícito. Y a este respecto el divorcio nunca puede operar en una relación de concubinato.
2. La fornicación operada antes del matrimonio, pero en la mujer, y en este caso, el hombre el día de su matrimonio podía reclamar:
Dt.22:20 Mas si resultare ser verdad que no se halló virginidad en la joven,
3. El adulterio operado en un matrimonio cristiano por parte de una de las partes.
En este caso...el matrimonio es indisoluble y no existe ninguna porción bíblica que autorice el divorcio...aquí no queda más recurso que el perdón.
Continuaremos.
Edison
Bueno, Edison, quiero hacer énfasis en que el matrimonio, instituido por Dios para toda la humanidad, por derecho de creación, debe responder a los preceptos que Él mismo estableció desde el principio, incluyendo el sexo, que sólo es lícito dentro de los límites del matrimonio.
Claro que al mundo en general no le importa sujetarse a esos principios, pero las consecuencias de esa temeridad son devastadoras tanto en lo personal como para la sociedad toda. La historia es contundente en cuanto a la situación de los Estados cuyos gobiernos promueven leyes de corrupción en aras de la "libertad" y "derechos" de las personas, incluyendo hasta a los niños de corta edad, quienes son pervertidos mediante la pretendida "educación sexual" y prácticas aberrantes, no sólo sugeridas sino impuestas desde organismos internacionales como las Naciones Unidas, con premios y castigos para los países miembros.
Admiro a los pocos mandatarios que no han cedido a esos chantajes, y deploro lo que se viene para los que "hicieron los deberes", siendo que mi propio país está entre ellos.
En cuanto a la Iglesia, no olvidemos que uno de los discípulos, elegido personalmente por el Señor Jesús (no por error sino con propósitos predeterminados) era "diablo", y hoy también hay personas infiltradas que al igual que Judas traicionan al Señor y a sus enseñanzas, diciendo sí cuando el Señor dice no, porque lo que importa es que nadie se ofenda y que cada uno "se sienta bien".
Diferente fue Juan el bautista, denunciando a Herodes, un gobernante incrédulo, por su casamiento ilícito. Aquello le costó la vida a Juan, pero, a la postre, a Herodes lo alcanzaron las consecuencias de sus pecados, pues Dios no puede ser burlado por nadie, por eminente que pueda ser el ofensor.
"Porque el mismo Herodes había enviado y prendido a Juan, y le había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano; pues la había tomado por mujer. (En el original griego implica que se había casado, como también lo traducen otras versiones) Porque Juan decía a Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu hermano." (Mar 6:17/18)
Un ejemplo a considerar dentro de un tema solemne, que, reitero, no debe ser tomado con liviandad, y menos en el seno de la iglesia.
Un abrazo!
Heriberto
Saludos a todos ...
Me gustaría dar otro enfoque al tema del matrimonio y que no he visto a lo largo de los aportes.
Si bien es cierto que algunas caracteristicas del matrimonio se hayan reguladas para la Iglesia (la gracia), y otras para Israel (la ley), no podemos pasar por alto que el matrimonio trasciende a ambas.
Bástenos ir al segundo capítulo del Genesis (2:24) donde vemos el establecimiento por parte de Dios de lo que implica el matrimonio: la unión de un hombre y una mujer mediante el pacto de ser el uno para el otro. Y así lo ratifica el propio Señor cuando señala en Mateo acerca del divorcio (rotura del matrimonio) "al principio no fue así" (notese que en los planes de Dios ni entraba el divorcio ni na separacion ni la bigamia, Otra cosa es que "por la dureza" del corazón del hombre lo permitiese).
Para el creyente de hoy, 1 Corintios 7 es el manual de referencia para la buena marcha del matrimonio. Aquí se aprende de las relaciones maritales, de las relaciones entre matrimonio mixto (NO que se permita en creyentes sino como fruto de la salvación POSTERIOR de alguno de ellos), de la posición de santidad de conyuges e hijos.
Para Dios, no hay opción alguna: "la mujer (y el hombre) está ligada POR LEY" a su conyuge mientras viva. Es decir, la única manera de romper un matrimonio ANTE DIOS para volver a casarse es la muerte. La separacion o el divorcio rompen el matrimonio pero no permiten nuevas nupcias: "si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera"
En cuanto a la pregunta concreta de mi muy entreñable Edison, en cuanto a recibir en comunión a una persona divorciada y con hijos de varios matrimonios, entiendo que no hay impedimento alguno a recibirlo, siempre que tenga un buen testimonio despues de su conversión. A la luz de las Escrituras no encuentro impedimento alguno.
Otra cosa son las nuevas nupcias, que le estarían prohibidas mientras alguna de sus mujeres estuviese con vida. Lo mismo le estaría vetado tanto el diaconado como el obispado.
Ya lo avisaba el Señor Jesús: "no todos son capaces de recibir esto"
Hola David: Muy oportuno tu aporte al tema.
Gracias y un abrazo!
Heriberto
26-12-2013, 06:15 PM
(Última modificación: 26-12-2013, 07:04 PM por Edison.)
Código: [quote]Otra cosa son las nuevas nupcias, que le estarían prohibidas mientras alguna de sus mujeres estuviese con vida. Lo mismo le estaría vetado tanto el diaconado como el obispado.[/quote]
Este es el punto principal hermano David, (para el divorciado separado) pues no puede rehacer una nueva vida;' una nueva familia en Cristo, a causa de los pecados de divorcio pasados.
La gracia en este caso, para perdón de pecados, pierde algo de su poder, pues en este caso especifico se halla impotente para habilitar al pecador como nueva criatura en todos los terrenos de su vida pasada, si era como dice aquí:
1 Corintios: 6. 9. ¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No erréis, que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10. Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los robadores, heredarán el reino de Dios. 11. Y esto erais algunos: mas ya sois lavados, mas ya sois santificados, mas ya sois justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. -
Entonces de acuerdo a vuestra óptica la limpieza espiritual para el pecado de divorcio no aplica.
Seria interesante que se aportara alguna evidencia Escriural sobre la "debilidad" de la Gracia y la limitación del sacrificio de Cristo en cuanto este caso especifico del pecado de divorcio.
Un fuerte abrazo hermano y tengo la plena convicción que la gracia es ilimitada y que la Obra de la Redención es perfecta, me cuesta mucha dificultad contemplar a nuestro Gran Sumo Sacerdote en el Lugar Santísimo emproblemado con este pecado de divorcio anterior a la redención de un redimido, cuyo efecto mancha cualquier boda posterior en su nueva vida, pues a este pecador la sangre de Cristo no fue suficiente para obtener TODOS los privilegios de una nueva criatura, al contrario, entra estigmatizado y con la prohibición de casarse (1Tim4:1-3) so pena de ser sacado fuera de comunión por adultero, al no tener la paciencia suficiente mientras el Señor mata a sus anteriores esposas para quedar libre de casarse.
Edison
.
26-12-2013, 06:34 PM
(Última modificación: 26-12-2013, 06:35 PM por Ing. Ramón Lozano Cervantes.)
Saludos Edison
Vaya frase "Debilidad de la gracia", es impactante tan solo el pensar un poco sobre ello, imagínate ¿si la gracia y el sacrificio de Cristo no son perfectos y fuertes entonces que seguidad tenemos?, un divorcio fue suficiente para echar abajo los planes del Eterno.
Se ignora un principio básico:
Ecc 3:14 He entendido que todo lo que Dios hace, ésto será perpetuo: sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y hácelo Dios, para que delante de él teman los hombres.
Lejos de tanta "teología" la escritura es de principios, simples y llanos sin maquillaje.
Gracias por tu aporte.
Saludos
Ing. Ramón Lozano Cervantes
Edison escribió:Código: [quote]Otra cosa son las nuevas nupcias, que le estarían prohibidas mientras alguna de sus mujeres estuviese con vida. Lo mismo le estaría vetado tanto el diaconado como el obispado.[/quote]
Este es el punto principal hermano David, no puede rehacer una nueva vida' una nueva familia en Cristo, a causa de los pecados de divorcio pasados.
La gracia en este caso, para perdón de pecados, pierde algo de su poder, pues en este caso especifico se halla impotente para habilitar al pecador como nueva criatura en todos los terrenos de su vida pasada, si era como dice aquí:
1 Corintios: 6. 9. ¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No erréis, que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10. Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los robadores, heredarán el reino de Dios. 11. Y esto erais algunos: mas ya sois lavados, mas ya sois santificados, mas ya sois justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. -
Entonces de acuerdo a vuestra óptica la limpieza espiritual para el pecado de divorcio no aplica.
Seria interesante que se aportara alguna evidencia Escriural sobre la "debilidad" de la Gracia y la limitación del sacrificio de Cristo en cuanto este caso especifico del pecado de divorcio.
Un fuerte abrazo hermano y tengo la plena convicción que la gracia es ilimitada y que la Obra de la Redención es perfecta, me cuesta mucha dificultad contemplar a nuestro Gran Sumo Sacerdote en el Lugar Santísimo emproblemado con este pecado de divorcio anterior a la redención de un redimido, cuyo efecto mancha cualquier boda posterior en su nueva vida, pues a este pecador la sangre de Cristo no fue suficiente para obtener TODOS los privilegios de una nueva criatura, al contrario, entra estigmatizado y con la prohibición de casarse (1Tim4:1-3) so pena de ser sacado fuera de comunión por adultero, al no tener la paciencia suficiente mientras el Señor mata a sus anteriores esposas para quedar libre de casarse.
Edison
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Edison escribió:Este es el punto principal hermano David, (para el divorciado separado) pues no puede rehacer una nueva vida;' una nueva familia en Cristo, a causa de los pecados de divorcio pasados.
Mi muy amado en el Señor, somos conscientes que al creyente los pecados son quitados por el sacrificio de la cruz. Otra cosa diferente son las secuelas que nos quedan a causa de ellos.
El mismo pasaje que propones nos sirve de magistral ejemplo: los pecados citados (fornicacion, idolatria, robo, etc), nunca más serán recordados por el Señor. Las posibles secuelas que hayan producido permanecerán con nosotros: enfermedades, deudas, etc. etc.
En el caso particular de los divorciados, aún en la dolorosa situación por los efectos que pudiesen conllevar, entiendo que mejor estamos en preservar la enseñanza recibida que el buscar soluciones particulares, por más justas que nos parezcan. No dudo que el cambio por la conversión haga personas muy aptas en el testimonio cristiano. No obstante, la Escritura es muy clara en el tema que nos ocupa.
Significativo que el apostol Pablo, en el medio del pasaje sobre el matrimonio, en 1 Corintios 7:20, señala : "Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede"
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