21-12-2013, 11:37 AM
(Última modificación: 21-12-2013, 12:17 PM por Willy.)
Edison escribió:1Co 7:15 Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.
Algunos utilizan este pasaje para volversen a casar.
Ellos interpretan que Pablo está autorizando el divorcio...así:
"Sepárese= Divorcio"
Esto, como para evitar que se agote el tema.
Gracias Edison ahora si tengo la figura clara. Esto NO es divorcio. El contexto es que el creyente queda libre del inconverso pero NO libre de casarse otra vez. El creyente conoce esta ley por lo tanto separado pero no divorciado aunque la separacion sea indefinida.
Ahora si el creyente, que sabe mejor, se vuelve a casar, su matrimonio ya no es aceptado a los ojos de Dios, el o ella simplemente viven una relacion de adulterio.
Solo seria aceptable que, estando separados (o no), el conyugue fallesca.
21-12-2013, 01:18 PM
(Última modificación: 21-12-2013, 01:19 PM por Caminito.)
Edison escribió:1Co 7:15 Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.
Algunos utilizan este pasaje para volversen a casar.
Ellos interpretan que Pablo está autorizando el divorcio...así:
"Sepárese= Divorcio"
Esto, como para evitar que se agote el tema.
Amén.
Heriberto escribió:Excelente aporte, Caminito.
Sólo aclararía que, en cuanto a recurrir a "consejeros", se debe tener cuidado de que se hayan formado en iglesias bíblicas (no me refiero a denominación alguna, sino a que tengan sólido fundamento en los principios bíblicos) pues hoy hay "profesionales" formados mayormente en "psicología" que, aduciendo razones prácticas, dejan de lado los inamovibles preceptos de Quien instituyó el matrimonio, y tratan de lograr que el aconsejado "se sienta bien" cualesquiera sean sus desviaciones del modelo establecido por Dios. Aquello de "vale todo mientras lo disfrutes" tiene el peor de los finales, pero muchos lo ocultan en aras de que nadie se ofenda.
"El camino de la vida es hacia arriba al entendido,
Para apartarse del Seol abajo." (Pro 15:24)
Amén, también.
PREGUNTA PARA TODOS:
Si una persona cree al Señor Jesucristo pero tiene varios divorcios a sus espaldas con hijos...
¿Que Escrituras existen para que la asamblea lo reciba en comunión y participe de la Cena del SEÑOR?
¿puede volver a casarse en el Señor por cuarta vez?
Edison
Hola Edison y hermanos: Los que vienen de un trasfondo católico suponen que un casamiento que no se haya realizado "ante Dios", es decir, frente a un sacerdote, no es válido. Eso significa que alguien tiene "libertad" de casarse y divorciarse por la ley cuantas veces se le antoje, hasta que al fin se case "por iglesia" y recién entonces la institución religiosa, y por consiguiente Dios, lo considerará casado. Eso significa una verdadera aberración a la luz de las Sagradas Escrituras.
No se quedan atrás algunos grupos "evangélicos" que enseñan que el matrimonio es una "escuela" para aprender a "amar según Dios".
Después de dos o tres experiencias fallidas (léase casamientos, con todas las letras, pero "fracasados") se alcanzará la experiencia necesaria, y por fin el contrayente habrá aprendido cómo debe ser la unión en el amor según Dios... Esta postura aparece en un libro de un conocido "consejero cristiano" de U.S.A., y la verdad es que el autor no sabe mucho de lo que escribe, al menos respecto del orden de Dios.
Por otra parte, en algunos círculos prevalece otra idea tan errónea como la precedente: Si alguien se casó siendo inconverso, no se casó "en el Señor", y por lo tanto se puede separar de su cónyuge y casarse nuevamente con otra persona creyente (para no mantener el yugo desigual...)
Los que así piensan, olvidan que Dios estableció el matrimonio para todos los seres humanos, y sus leyes y principios morales alcanzan a todos. sin excepción, sean creyentes o no. Dios como Creador tiene derechos sobre el mundo entero y todas sus criaturas. por más que algunas pretendan ignorarlo como su Dueño.
A ver si puedo dar un ejemplo: Yo nací en Argentina, y aunque nadie me preguntó si quería ser argentino, la ley da por sentado que lo soy.
En consecuencia mi nacionalidad es argentina, por haber nacido en este maravilloso país (tan maravilloso como todos los de América) Ahora, aquí, como en cualquier otra nación o Estado, hay leyes que debemos cumplir. Y se pueden cumplir de dos maneras: 1) Obedecerlas 2) No obedecerlas y recibir la pena por quebrantarlas.
Algo simple y común en cualquier parte: Cuando manejo mi auto, (automóvil, carro, coche o como lo llamen en sus países) debo respetar las leyes de tránsito. Si un semáforo está en rojo, no debo pasar. ¿Puedo pasar? Sí podría... pero me traería aparejado el sufrir todas las consecuencias inherentes.
Aquí, como en la mayoría de nuestros países, se maneja por la derecha, ¿Y qué ocurre si llegara un caballero ingles? ¿Podría argüir que conducirá por la izquierda porque en su país así lo hace? De ninguna manera. Si conduce aquí debe sujetarse a las leyes de este país, aunque no le guste. ¿Lo entienden? Toda criatura de Dios, por el sólo hecho de serlo, está sujeta a las leyes de Dios y vive "de prestado" en este mundo que tiene Dueño. El que quiera hacer las cosas al revés del orden de Dios, será alcanzado por la Justicia de Dios, y la pagará muy caro aunque hoy el culpable pretenda hacerse el distraído.
Creo que no hay pasaje alguno que obligue al hombre a casarse "por iglesia" Si se casa o no "en el Señor" es otra cosa, pero su casamiento civil por sí solo ya es válido ante Dios, quien no lo acusará de inmoralidad al menos en este caso, aún cuando el contrayente no sea necesariamente creyente o lo haga en desobediencia. Los hijos que tenga serán legítimos y será responsable de mantener su vínculo matrimonial "hasta que la muerte los separe" aunque nadie se lo haya mencionado. Claro que no podrá contraer nuevas nupcias en vida de su cónyuge. Esa es la ley de Dios para todos, que obviamente prevalece sobre las leyes humanas. Recordemos que el juicio de Dios se basará en las leyes de Su propia justicia, no en las de los hombres.
Entonces no vale esgrimir razones de no haberse casado ante Dios, porque Dios convalidó el matrimonio mediante la ley. "Lo que Dios juntó no lo separe el hombre" implica que el matrimonio fue instituido por Dios, y no que los contrayentes se hayan casado "por iglesia".
De paso, cuando Dios dice que "el hombre se unirá a su mujer" es que no puede unirse a ella antes de que sea efectivamente su mujer, es decir, que se haya casado previamente con ella.
En función de lo anterior, pienso que ningún divorciado y recasado puede ser recibido en la comunión de la Asamblea.
Consideren que lo que fue pecado de adulterio antes de la conversión, sigue siendo adulterio después de ella. Lo que fue adulterio el primer día, sigue siendo pecado después de veinte años, por más que la persona en cuestión haya profesado la fe. Nadie duda de que sea un creyente, pero sigue viviendo en pecado si no puede regularizar su situación.
Conozco el caso de un matrimonio irregular de dos creyentes (hombre/mujer) que cuando se convirtieron construyeron una casa contigua a la casa familiar. Comparten la comida y la actividad común, pero duermen separados, cada uno en su propia casa. Son de una iglesia carismática, y tuve oportunidad de visitarlos por razones laborales. Me comentaron que simplemente sintieron que esa era la solución de parte del Señor, y ninguno de ellos quedó abandonado.
Nadie les sugirió tal cosa, pero tuvieron discernimiento espiritual para encontrar el modo de resolver su situación.
Pese a las difíciles circunstancias que debieron afrontar antes de conocer al Señor (Me contaron su testimonio, y sus problemas fueron terribles) vivían felices en el gozo del Señor.
Por supuesto que las experiencias no son doctrina, pero es para pensar...
.
Saludos,
Heriberto .
Cita:En función de lo anterior, pienso que ningún divorciado y recasado puede ser recibido en la comunión de la Asamblea.
Consideren que lo que fue pecado de adulterio antes de la conversión, sigue siendo adulterio después de ella. Lo que fue adulterio el primer día, sigue siendo pecado después de veinte años, por más que la persona en cuestión haya profesado la fe. Nadie duda de que sea un creyente, pero sigue viviendo en pecado si no puede regularizar su situación.
Hermano querido, veamos este pasaje:
2Co 5:16 De manera que nosotros de aquí adelante á nadie conocemos según la carne: y aun si á Cristo conocimos según la carne, empero ahora ya no le conocemos.
2Co 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Para un divorciado...de acuerdo a lo que expones...sus pecados de divorcio no fueron expiados en la Cruz del Calvario...no ha sido perdonado...no puede iniciar una vida nueva en Cristo...y todo porque no conocía el evangelio.
Espero tu comentario al respecto...
Edison
Edison escribió:Para un divorciado...de acuerdo a lo que expones...sus pecados de divorcio no fueron expiados en la Cruz del Calvario...no ha sido perdonado...no puede iniciar una vida nueva en Cristo...y todo porque no conocía el evangelio.
Francamente he quedado boquiabierto, nunca me imagine de esto. Es muy cierto.
Gracias hermanos, que edificante realmente es todo esto. He aprendido muchas cosas en solo un par de dias. Espero que aun tengan mas que comentar. Es muy interesante, apenas veo algo que aprendo lo comento con mi esposa. "¿ves, ves, ves?" le meto miedo para que no se separe de mi  . No, no es cierto. Tengo ya 22 años de casado con ella y hemos tenido todo tipo de batallas, pero gracias a Dios el amor siempre prevalecio.
Tuve que borrar mi mensaje hablando del divorcio debido a algunas inconsistencias por ignorancia y detalles que no tome en cuenta.
Willy
23-12-2013, 12:42 PM
(Última modificación: 23-12-2013, 12:42 PM por Caminito.)
Edison escribió:Cita:En función de lo anterior, pienso que ningún divorciado y recasado puede ser recibido en la comunión de la Asamblea.
Consideren que lo que fue pecado de adulterio antes de la conversión, sigue siendo adulterio después de ella. Lo que fue adulterio el primer día, sigue siendo pecado después de veinte años, por más que la persona en cuestión haya profesado la fe. Nadie duda de que sea un creyente, pero sigue viviendo en pecado si no puede regularizar su situación.
Hermano querido, veamos este pasaje:
2Co 5:16 De manera que nosotros de aquí adelante á nadie conocemos según la carne: y aun si á Cristo conocimos según la carne, empero ahora ya no le conocemos.
2Co 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Para un divorciado...de acuerdo a lo que expones...sus pecados de divorcio no fueron expiados en la Cruz del Calvario...no ha sido perdonado...no puede iniciar una vida nueva en Cristo...y todo porque no conocía el evangelio.
Espero tu comentario al respecto...
Edison
Estando en Cristo, todo es nuevo en el instante mismo en que lo recibimos como Salvador y Señor, no hay nada más que decir. Esto no significa que las consecuencias del pecado y las responsabilidades nos sean quitadas.
El Señor nos libra de la atadura del pecado, pero nunca prometió quitarnos las consecuencias y si en una congregación a llegado un arrepentido asesino recibiendo a Cristo como el Señor que es ¿Por qué haremos menos con el adúltero polígamo?
"Por sus frutos los conoceréis".
La escritura también dice.
1 Corintios 7:20 Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede.
21 ¿Fuiste llamado siendo esclavo? No te dé cuidado; pero también, si puedes hacerte libre, procúralo más.
22 Porque el que en el Señor fue llamado siendo esclavo, liberto es del Señor; asimismo el que fue llamado siendo libre, esclavo es de Cristo.
23 Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres.
24 Cada uno, hermanos, en el estado en que fue llamado, así permanezca para con Dios.
25 En cuanto a las vírgenes no tengo mandamiento del Señor; mas doy mi parecer, como quien ha alcanzado misericordia del Señor para ser fiel.
26 Tengo, pues, esto por bueno a causa de la necesidad que apremia; que hará bien el hombre en quedarse como está.
27 ¿Estás ligado a mujer? No procures soltarte. ¿Estás libre de mujer? No procures casarte.
28 Mas también si te casas, no pecas; y si la doncella se casa, no peca; pero los tales tendrán aflicción de la carne, y yo os la quisiera evitar.
Con la esposa en la que te encontró el Señor, esa es con la que debes continuar a menos que siendo inconversa te quiera dejar y si te deja, no te puedes volver a casar.
Hola Edison: Claro que todos los pecados del creyente, incluido el divorcio, si ese fuera el caso, fueron perdonados al momento de nacer de nuevo.
Pero de ahí a suponer que Dios le da consentimiento al creyente de seguir pecando después de su conversión es otra cosa. Por eso escribí antes que lo que fue pecado de adulterio antes de la conversión, lo sigue siendo después. Las cosas viejas pasaron y todas son hechas nuevas, pero si el viejo pecado se sigue practicando en la nueva vida, resulta ser incompatible con los privilegios de los creyentes en la Asamblea.
Recuerdo el caso de un matrimonio en el que una parte era separada de un marido anterior. Ellos se convirtieron pero no fueron bautizados a causa de su condición irregular ante Dios.
El varón, un hombre de Dios, jefe de una familia numerosa, me contó que ellos habían aceptado esa circunstancia sin cuestionamiento alguno, y que habían decidido esperar una solución de parte de Dios
Pasaron algún tiempo orando, y ocurrió lo menos pensado: repentinamente falleció el ex marido de la señora, por lo que se regularizó la situación de estos hermanos.
Ellos se tomaron un buen tiempo de reflexión, solicitaron el bautismo, y con mucho temor, aunque con verdadero gozo, se incorporaron a la comunión de la Asamblea. Después de varias décadas, esa familia sigue firme en los caminos del Señor.
Claro que no se les ocurrió orar por la muerte de nadie... y no vamos a sugerir que alguien pida tal cosa, pero sin duda que Dios proveyó una solución a quienes se animaron a obedecerle y esperar en Él.
"El que cree, no se apresure" Y aún hoy, si le pides una opinión a este hermano, ya mayor, no cederá ante las tendencias modernas de tratar el asunto con liviandad.
Como decía Billy Graham, "un huevo frito no puede desfreírse". y aunque nada hay imposible para Dios porque atañe a Su Soberanía, igual esforcémonos en enseñarles a nuestros jóvenes que hay decisiones que se toman seriamente, pues son para toda la vida.
Si Dios abomina el divorcio, no se agradará en consentirlo.
Un abrazo,
Heriberto
.
23-12-2013, 11:39 PM
(Última modificación: 24-12-2013, 04:50 AM por Edison.)
Cita:Hola Edison: Claro que todos los pecados del creyente, incluido el divorcio, si ese fuera el caso, fueron perdonados al momento de nacer de nuevo.
Pero de ahí a suponer que Dios le da consentimiento al creyente de seguir pecando después de su conversión es otra cosa. Por eso escribí antes que lo que fue pecado de adulterio antes de la conversión, lo sigue siendo después. Las cosas viejas pasaron y todas son hechas nuevas, pero si el viejo pecado se sigue practicando en la nueva vida, resulta ser incompatible con los privilegios de los creyentes en la Asamblea.
Ha ver si te entiendo:
LLamas "seguir pecando" a una boda nueva en Cristo...en una persona que jamás había conocido que su divorcio era pecado.
Entonces no hay ninguna nueva vida en Cristo...los pecados pasados de divorcio lo encadenan y lo encarcelan sin ninguna libertad para formar una familia en Cristo.
En este caso del pecado de divorcio este pasaje:
2Co 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
NO APLICA PARA EL PECADO DE DIVORCIO.
El pecado de divorcio es una excepción...todos los demás han sido juzgados por la muerte de Cristo en el altar de la cruz,menos este pecado de divorcio, el cual cobra renovados bríos en su condición de nueva criatura, de tal modo que resurge con mas fuerza anulando toda pretensión, no de llevar a cabo una boda santa en Cristo, sino al contrario, la transforma en un recasamiento con toda la gravedad del adulterio de su vida impía.
Y yo que pensaba que la Obra de la Redención era perfecta.
Edison
|