15-02-2012, 05:40 PM
Hola Alvarito:
Seguramente que todos alguna vez hemos compartido trabajos de otros hermanos, no por pereza sino porque fueron útiles para nuestra propia edificación, y queremos hacerlos conocer a los demás.
No siempre comemos lo que nosotros mismos cocinamos... y por supuesto que eso no tiene nada de malo. Pero si alguien te invita a almorzar, aunque esperas comer bien, no querrás que te obliguen a comer 8 platos de tallarines... sin cruzar ni una palabra....
Eso es lo que ocurre a veces en el Foro. En un intercambio de opiniones, o debates si es el caso, preferimos comer lo necesario cada vez y compartir el diálogo. Tenemos una mesa llena de estudios o comentarios, largos o cortos, para que cada uno se sirva cuando y cuanto quiera. Pero al compartir la mesa común, cada uno habla y deja hablar sin empachar al otro comensal.
Ya sé que es una pobre ilustración, pero quizás puedas entender lo que pretendo describir sin ánimo de juzgar, para facilitar nuestra mutua comunicación. No me refiero a ser lacónicos, sino a hacer amigable la lectura de nuestras entregas a todos los participantes.
Los estudios necesariamente extensos también tienen su lugar en las secciones respectivas, donde pueden ser publicados, y leídos, con mayor disponibilidad de tiempo.
Por favor, no te sientas molesto por las observaciones porque apreciamos tu buena voluntad, y sin duda seremos mutuamente edificados.
De ningún modo queremos que te desanimes, pero tendrás que asumir que entre tantos participantes habrá opiniones diversas y se generarán debates que, pese a todo, nos ayudarán a afianzar muestro conocimiento de las Escrituras.
Un abrazo!
Seguramente que todos alguna vez hemos compartido trabajos de otros hermanos, no por pereza sino porque fueron útiles para nuestra propia edificación, y queremos hacerlos conocer a los demás.
No siempre comemos lo que nosotros mismos cocinamos... y por supuesto que eso no tiene nada de malo. Pero si alguien te invita a almorzar, aunque esperas comer bien, no querrás que te obliguen a comer 8 platos de tallarines... sin cruzar ni una palabra....
Eso es lo que ocurre a veces en el Foro. En un intercambio de opiniones, o debates si es el caso, preferimos comer lo necesario cada vez y compartir el diálogo. Tenemos una mesa llena de estudios o comentarios, largos o cortos, para que cada uno se sirva cuando y cuanto quiera. Pero al compartir la mesa común, cada uno habla y deja hablar sin empachar al otro comensal.
Ya sé que es una pobre ilustración, pero quizás puedas entender lo que pretendo describir sin ánimo de juzgar, para facilitar nuestra mutua comunicación. No me refiero a ser lacónicos, sino a hacer amigable la lectura de nuestras entregas a todos los participantes.
Los estudios necesariamente extensos también tienen su lugar en las secciones respectivas, donde pueden ser publicados, y leídos, con mayor disponibilidad de tiempo.
Por favor, no te sientas molesto por las observaciones porque apreciamos tu buena voluntad, y sin duda seremos mutuamente edificados.
De ningún modo queremos que te desanimes, pero tendrás que asumir que entre tantos participantes habrá opiniones diversas y se generarán debates que, pese a todo, nos ayudarán a afianzar muestro conocimiento de las Escrituras.
Un abrazo!

