10-07-2015, 12:55 PM
Hola Caminito:
Vuelvo sobre el tema que nos ocupa.
He encontrado algunos sitios confiables de iglesias y universidades reformadas que abordan el asunto con mucha prudencia. Pero, a la vez, cuando se refieren particularmente a los asuntos espinosos sobre Calvino, Lutero y otros reformadores, hacen la observación de que han eliminado todas las referencias que se presten a controversia, para no poner trabas en el entendimiento "ecuménico" con otras confesiones.
Bueno, "a buen entendedor, pocas palabras bastan." De ahí que probablemente se hayan dejado caer, o bajado, tantos sitios que nos hubieran dado un poco más de luz sobre el asunto de nuestro interés.
Con todo, en el sitio: http://www.reformiert.de/johannes-calvin.html se hace la siguiente observación:
"Un capítulo oscuro en la vida de Calvino es, desde la perspectiva actual, el llamado a juicio de Michael Servet.
Servet fue quemado públicamente en 1555 en Ginebra. Si bien no es cierto que Calvino habría querido librarse de un rival incómodo en el Consejo de la Ciudad de Ginebra. Pero Calvino estuvo involucrado en la condena, no exenta de problemas, de un hombre que negaba los principios básicos de la fe cristiana que Calvino vehementemente defendía" (Precaria traducción debido a mi conocimiento básico del alemán)
Como sea, nuestra fe no está fundada en la sabiduría de los hombres, y la doctrina cristiana viene directamente de Dios por medio de Su Palabra y la guía del Espíritu Santo, claro, sin dejar de estimar debidamente a quienes el Señor ha puesto como genuinos maestros en la iglesia.
Por lo demás, está escrito: "Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo,
para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió." (Juan 5:22/23)
No nos arrogamos la facultad de ser jueces de nadie, pero sí debemos escudriñar las Escrituras en los aspectos doctrinales "para ver si estas cosas eran así" .
"para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,
sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo" (Efe. 4:14/15)
Un abrazo!
Heriberto
Vuelvo sobre el tema que nos ocupa.
He encontrado algunos sitios confiables de iglesias y universidades reformadas que abordan el asunto con mucha prudencia. Pero, a la vez, cuando se refieren particularmente a los asuntos espinosos sobre Calvino, Lutero y otros reformadores, hacen la observación de que han eliminado todas las referencias que se presten a controversia, para no poner trabas en el entendimiento "ecuménico" con otras confesiones.
Bueno, "a buen entendedor, pocas palabras bastan." De ahí que probablemente se hayan dejado caer, o bajado, tantos sitios que nos hubieran dado un poco más de luz sobre el asunto de nuestro interés.
Con todo, en el sitio: http://www.reformiert.de/johannes-calvin.html se hace la siguiente observación:
"Un capítulo oscuro en la vida de Calvino es, desde la perspectiva actual, el llamado a juicio de Michael Servet.
Servet fue quemado públicamente en 1555 en Ginebra. Si bien no es cierto que Calvino habría querido librarse de un rival incómodo en el Consejo de la Ciudad de Ginebra. Pero Calvino estuvo involucrado en la condena, no exenta de problemas, de un hombre que negaba los principios básicos de la fe cristiana que Calvino vehementemente defendía" (Precaria traducción debido a mi conocimiento básico del alemán)
Como sea, nuestra fe no está fundada en la sabiduría de los hombres, y la doctrina cristiana viene directamente de Dios por medio de Su Palabra y la guía del Espíritu Santo, claro, sin dejar de estimar debidamente a quienes el Señor ha puesto como genuinos maestros en la iglesia.
Por lo demás, está escrito: "Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo,
para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió." (Juan 5:22/23)
No nos arrogamos la facultad de ser jueces de nadie, pero sí debemos escudriñar las Escrituras en los aspectos doctrinales "para ver si estas cosas eran así" .
"para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,
sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo" (Efe. 4:14/15)
Un abrazo!
Heriberto

