Hola Francisco:
Es un gusto de saber de ti.
Fijate Francisco que saber la verdad pero no decirla o esconderla por miedo a no comprometerse es mas bien lo peligroso:
Mat 5:14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
El Señor dice en esta parábola:
Mat 25:24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;
Mat 25:25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.
Mat 25:26 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.
Mat 25:27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.
Mat 25:28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.
Mat 25:29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.©
Mat 25:30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.
Nuestro objetivo principal esta en proclamar la verdad sin tapujos. Decir la Palabra con claridad. Y aunque la intención no es contender, lastimosamente, no nos hara muy populares ni muy agradables a muchos.
Veamos lo que dices.
Cuando el Señor estaba con el joven rico, no hay que olvidar que aun no había sacrificio y El dijo que no vino a condenar al mundo sino a ofrecer salvación.
Veamoslo bien. De los cuatro evangelios, tres mencionan este evento y de los tres solo Marcos menciona “le amó”.
Cuando se menciona “le amo” el Señor lo vio digno de lastima y con compasión porque le estaba ofreciendo el camino a la salvación sin embargo el rico, aunque tenia buenas intenciones, no estaba muy interesado en ello, veamos:
Mar 10:17 Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?
Mar 10:18 Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios.
Mar 10:19 Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre.
Mar 10:20 El entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud.
Nota.- De empezada el Señor le replica ¿Por qué me llamas bueno? Esto nos indica que el joven rico estaba mas movido por las buenas obras que había escuchado del Señor que por Su enseñanza. Este joven bien podría haberle llamado asi a cualquier otro mortal que lo hubiera impresionado obrando bien.
Luego le pregunta si conocía y guardaba los mandamientos. Una pausa aquí. ¿Todos guardamos fielmente en toda nuestra vida los mandamientos? Todos los religiosos NO dan importancia a esto, lo ven solo como un catecismo de moralidad y a la larga dicen algo como “…si, los he guardado. No fielmente pero lo hice”. ¿Qué demuestra esto? Falta de humildad. De no reconocer que simplemente no ha podido hacerlo.
Esto esperaba el Señor que diga el joven rico. Que reconozca que no podia cumplirlos. Sin embargo el contesta que…”los guardó todos desde muy joven”. Posiblemente en nuestros días este joven rico hubiera encajado muy bien y facil en alguna iglesia del “todo es amor” pero continuemos.
El mayor mandamiento es y el Señor lo dice aqui:
Mar 12:30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
El Señor sabia en donde estaba el verdadero amor del joven rico y conocía su corazon. Si realmente decía que cumplia los mandamientos entonces deberia cumplir el principal. El Señor le prueba, volviéndole a dar chance a su sinceridad:
Mar 10:21 Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.
Mar 10:22 Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.
Mar 10:23 Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
Mar 10:24 Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!
Mar 10:25 Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.
Mar 10:25 Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.
Cuando el texto dice “…mirándole, le amo” esta diciendo que el Señor tubo compasión y lastima por el. Porque por sus riquezas y su orgullo se perdia de una bendición aun mayor en el cielo. Un rico tiene tanta fe en sus riquezas y en sus comodidades que en realidad muchos no sienten la necesidad de Dios.
¿Alguien consideró siquiera que el joven rico iba a aguantar al menos una noche o un dia en caminatas bajo el sol o dormir en la intemperie bajo la luna acompañando al Señor? y peor, ¿con lo todavia por venir? El joven solo estaba ciego por un entusiasmo pasajero.
Cuando los discípulos presenciaron esta escena, asombrados le preguntaron:
Mar 10:26 Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?
Los judíos pensaban que tener riquezas y gozar de buena salud era producto de bendiciones de Dios por ser obedientes a Sus mandamientos y posiblemente lo contrario, estar en una situación ajustada o de pobreza, como mas o menos vivian ellos era porque no estaban espiritualmente bien a los ojos de Dios. Por ello estaban algo confusos por la declaración del Señor.
Volviendo al tema. Muchas personas piensan que Dios en Su magnifico amor no conoce el odio o la ira. El odio y la ira de Dios no es como la de nosotros que es producto de la carne como una expresion de maldad y desprecio. El odio y la ira de Dios esta relacionada con Su santidad.
Cuando la Biblia menciona a una persona que vuelve a su inmundicia es relacionada con los chanchos que vuelven a su chiquero. Para una persona que abre los ojos y ya no desea ensuciarse en el, ver el chiquero vacio no es tan desagradable como ver que alguien se revuelque en el, y es todavía peor si ves que inclusive disfruta haciéndolo.
La perfecta verdad y amor de Dios se representa en Sus mandamientos y el pecado representa lo contrario opuesto a Sus mandamientos. Los mandamientos y Su ley representan a Cristo, sin embargo los mandamientos del pecado equivalen a la desobedencia directa que representan a Satanas.
Tanto los mandamientos de Dios como el pecado son nulas sin obrar. Dios no ama al que solo le obedece “de palabra”. Dios ama al que obedece en acción. Dios no odia al pecado en si. Dios odia al que directamente se place en obedecer a Satanas en acción. Aquí tenemos dos clases de hijos: hijos de Dios e hijos de ira (o hijos de desobediencia).
Primero vino el Señor como un manso cordero en compasión y misericordia por nosotros para hacernos ver que somos pecadores y proveernos la oportunidad. Una vez hecho el sacrificio y mientras nos da la oportunidad de arrepentimiento. Los que desobedecen y rechazan, son hijos de ira y solo se acumulan mas ira para el dia del juicio por el rechazo a este sacrificio como dándolo por poco siendo en realidad un sacrificio tan grande que no podemos comprender, pero que aun los angeles se asombraron.
Quien oye el evangelio y se rie, lo da por poco. Quien dice mañana lo hare, lo da por poco. Quien da condiciones, lo da por poco. Quien no desea dejar su “disfrute” de lo que le da el mundo, lo da por poco.
¡Algunos cristianos inclusive lo dan por poco! Piensan que porque les salió gratis y sin esfuerzo es barato.
El Dios creador de todas las inmensidades y con sabiduría infinita se hizo Hombre para sacrificio en nuestro lugar. ¿Algun rey se bajara de su estrado solo para darme al menos la mano? Para ellos soy solo una paja seca en el desierto. Pero Dios se bajo de Su inmensa gloria para sacrificio nuestro y para los que aceptan Su salvación hasta nos tiene escrito nuestros nombres.
Grande amor por los que lo aceptan. Grande ira para los que lo rechazan y desean quedarse como hijos del diablo.
Pro 15:8 El sacrificio de los impíos es abominación a Jehová;
Mas la oración de los rectos es su gozo.
(sinónimo de abominación: Odio, repulsión)
Willy
Es un gusto de saber de ti.
Fijate Francisco que saber la verdad pero no decirla o esconderla por miedo a no comprometerse es mas bien lo peligroso:
Mat 5:14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
El Señor dice en esta parábola:
Mat 25:24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;
Mat 25:25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.
Mat 25:26 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.
Mat 25:27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.
Mat 25:28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.
Mat 25:29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.©
Mat 25:30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.
Nuestro objetivo principal esta en proclamar la verdad sin tapujos. Decir la Palabra con claridad. Y aunque la intención no es contender, lastimosamente, no nos hara muy populares ni muy agradables a muchos.
Veamos lo que dices.
Cuando el Señor estaba con el joven rico, no hay que olvidar que aun no había sacrificio y El dijo que no vino a condenar al mundo sino a ofrecer salvación.
Veamoslo bien. De los cuatro evangelios, tres mencionan este evento y de los tres solo Marcos menciona “le amó”.
Cuando se menciona “le amo” el Señor lo vio digno de lastima y con compasión porque le estaba ofreciendo el camino a la salvación sin embargo el rico, aunque tenia buenas intenciones, no estaba muy interesado en ello, veamos:
Mar 10:17 Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?
Mar 10:18 Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios.
Mar 10:19 Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre.
Mar 10:20 El entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud.
Nota.- De empezada el Señor le replica ¿Por qué me llamas bueno? Esto nos indica que el joven rico estaba mas movido por las buenas obras que había escuchado del Señor que por Su enseñanza. Este joven bien podría haberle llamado asi a cualquier otro mortal que lo hubiera impresionado obrando bien.
Luego le pregunta si conocía y guardaba los mandamientos. Una pausa aquí. ¿Todos guardamos fielmente en toda nuestra vida los mandamientos? Todos los religiosos NO dan importancia a esto, lo ven solo como un catecismo de moralidad y a la larga dicen algo como “…si, los he guardado. No fielmente pero lo hice”. ¿Qué demuestra esto? Falta de humildad. De no reconocer que simplemente no ha podido hacerlo.
Esto esperaba el Señor que diga el joven rico. Que reconozca que no podia cumplirlos. Sin embargo el contesta que…”los guardó todos desde muy joven”. Posiblemente en nuestros días este joven rico hubiera encajado muy bien y facil en alguna iglesia del “todo es amor” pero continuemos.
El mayor mandamiento es y el Señor lo dice aqui:
Mar 12:30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
El Señor sabia en donde estaba el verdadero amor del joven rico y conocía su corazon. Si realmente decía que cumplia los mandamientos entonces deberia cumplir el principal. El Señor le prueba, volviéndole a dar chance a su sinceridad:
Mar 10:21 Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.
Mar 10:22 Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.
Mar 10:23 Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
Mar 10:24 Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!
Mar 10:25 Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.
Mar 10:25 Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.
Cuando el texto dice “…mirándole, le amo” esta diciendo que el Señor tubo compasión y lastima por el. Porque por sus riquezas y su orgullo se perdia de una bendición aun mayor en el cielo. Un rico tiene tanta fe en sus riquezas y en sus comodidades que en realidad muchos no sienten la necesidad de Dios.
¿Alguien consideró siquiera que el joven rico iba a aguantar al menos una noche o un dia en caminatas bajo el sol o dormir en la intemperie bajo la luna acompañando al Señor? y peor, ¿con lo todavia por venir? El joven solo estaba ciego por un entusiasmo pasajero.
Cuando los discípulos presenciaron esta escena, asombrados le preguntaron:
Mar 10:26 Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?
Los judíos pensaban que tener riquezas y gozar de buena salud era producto de bendiciones de Dios por ser obedientes a Sus mandamientos y posiblemente lo contrario, estar en una situación ajustada o de pobreza, como mas o menos vivian ellos era porque no estaban espiritualmente bien a los ojos de Dios. Por ello estaban algo confusos por la declaración del Señor.
Volviendo al tema. Muchas personas piensan que Dios en Su magnifico amor no conoce el odio o la ira. El odio y la ira de Dios no es como la de nosotros que es producto de la carne como una expresion de maldad y desprecio. El odio y la ira de Dios esta relacionada con Su santidad.
Cuando la Biblia menciona a una persona que vuelve a su inmundicia es relacionada con los chanchos que vuelven a su chiquero. Para una persona que abre los ojos y ya no desea ensuciarse en el, ver el chiquero vacio no es tan desagradable como ver que alguien se revuelque en el, y es todavía peor si ves que inclusive disfruta haciéndolo.
La perfecta verdad y amor de Dios se representa en Sus mandamientos y el pecado representa lo contrario opuesto a Sus mandamientos. Los mandamientos y Su ley representan a Cristo, sin embargo los mandamientos del pecado equivalen a la desobedencia directa que representan a Satanas.
Tanto los mandamientos de Dios como el pecado son nulas sin obrar. Dios no ama al que solo le obedece “de palabra”. Dios ama al que obedece en acción. Dios no odia al pecado en si. Dios odia al que directamente se place en obedecer a Satanas en acción. Aquí tenemos dos clases de hijos: hijos de Dios e hijos de ira (o hijos de desobediencia).
Primero vino el Señor como un manso cordero en compasión y misericordia por nosotros para hacernos ver que somos pecadores y proveernos la oportunidad. Una vez hecho el sacrificio y mientras nos da la oportunidad de arrepentimiento. Los que desobedecen y rechazan, son hijos de ira y solo se acumulan mas ira para el dia del juicio por el rechazo a este sacrificio como dándolo por poco siendo en realidad un sacrificio tan grande que no podemos comprender, pero que aun los angeles se asombraron.
Quien oye el evangelio y se rie, lo da por poco. Quien dice mañana lo hare, lo da por poco. Quien da condiciones, lo da por poco. Quien no desea dejar su “disfrute” de lo que le da el mundo, lo da por poco.
¡Algunos cristianos inclusive lo dan por poco! Piensan que porque les salió gratis y sin esfuerzo es barato.
El Dios creador de todas las inmensidades y con sabiduría infinita se hizo Hombre para sacrificio en nuestro lugar. ¿Algun rey se bajara de su estrado solo para darme al menos la mano? Para ellos soy solo una paja seca en el desierto. Pero Dios se bajo de Su inmensa gloria para sacrificio nuestro y para los que aceptan Su salvación hasta nos tiene escrito nuestros nombres.
Grande amor por los que lo aceptan. Grande ira para los que lo rechazan y desean quedarse como hijos del diablo.
Pro 15:8 El sacrificio de los impíos es abominación a Jehová;
Mas la oración de los rectos es su gozo.
(sinónimo de abominación: Odio, repulsión)
Willy

