16-09-2026, 11:26 PM
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(Daniel)..."se arrodillaba tres veces al día, y orabay daba gracias delante de su Dios...y hallaron a Daniel orando y rogando delante de su Dios...".
Daniel 6: 10-11
Relojes de pulsera, de pared, despertadores: la hora está presente en todas partes. El empleado debe llegar puntual al trabajo, los panaderos programan el tiempo de horneado de sus panes y las madres saben con exactitud cuándo vuelven sus hijos del colegio. En el siglo XIII, el impreciso reloj de arena fue sustituido por el primer reloj de pie. _Con su fuerte campanada, su función era recordar a las personas las horas de oración.
Aunque podemos orar en cualquier momento, es bueno y util reservar momentos específicos para la oración. El profeta Daniel tenía la costumbre de hablar con su Dios tres veces al día. _Nosotros podemos comenzar cada mañana con una oración, como lo hacía David: ver Salmo 5: 3._
Cuando almorzamos tenemos la segunda oportunidad de dirigirnos a Dios en oración. Podemos agradecerle por los alimentos y por Su ayuda hasta ese momento del día. Por la noche, podemos dar gracias a Dios una vez más por haber estado fielmente a nuestro lado durante la jornada. Es un momento más para contarle nuestras preocupaciones y orar por los enfermos o quienes necesitan ayuda.
La oración suele describirse como la respiración del alma. Es parte integral de la vida de un cristiano renacido. Todos experimentamos situaciones que nos impulsan a suplicar al Dios vivo, a orar con fervor. ¡Entonces no necesitamos un reloj que nos recuerde orar! Dios escucha nuestras súplicas y nos ayuda con gozo y paciencia (ver 1 Pedro 3:12).
"...orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos..." Efesios 6: 18
_Adaptación DGS _

