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Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! Filipenses 4: 4
El gozo es un tema central en la Biblia. Ya _en el Antiguo Testamento,_ el pueblo de Dios aprendió que el gozo era la clave de una vida de fe firme: ...El gozo de Jehová es vuestrafuerza (ver Nehemías 8: 10).
_El Nuevo Testamento_ también ilumina diversos aspectos del gozo cristiano.
* El Señor Jesús oró al Padre para que los Suyos tengan su gozo completo en sí mismos (ver Juan 17: 13). Él oye la oración que dirigimos al Padre en Su nombre, para que vuestro gozo sea cumplido (ver Juan 16: 24).
* En su Carta a los Romanos, Pablo desea que el Dios de la esperanza nos llene de todo gozo y paz en el creer (ver Romanos 15: 13). El gozo es un componente importante del fruto del Espíritu. Surge por la obra del Espíritu Santo en nuestros corazones (ver Gálatas 5: 22).
Dios conoce cuán necesitados estamos de gozo. _¿Por qué no lo tenemos?_ El gozo cristiano no es _la alegría del mundo que es un placer superficial y pasajero._ Como hijos de Dios tendemos a alegrarnos sólo cuando todo sale bien. Si las cosas no salen como esperamos, nos desanimamos rápidamente. El gozo del Señor trasciende las circunstancias cambiantes de la vida, porque es independiente de ellas.
Este gozo surge de la comunión real con Cristo y de un andar orientado hacia lo celestial. No buscamos nuestra felicidad en "el aquí y ahora", sino en lo futuro y eterno. Descansamos en Dios porque Él es nuestra fuente de gozo absoluto.
_¡Comencemos dando gracias a Dios!_ La gratitud nos brinda un gozo profundo, sereno y duradero que no permanecerá oculto.
_Adaptación DHIN 2026_

