13-03-2026, 11:30 PM
FB_IMG_1773422441853.jpg (Tamaño: 55.79 KB / Descargas: 0)
Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia, conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena obra.
2 Tesalonicenses 2: 16–17
El verdadero consuelo proviene del Dios eterno, porque, como Creador, Él sabe cómo podemos ser consolados. Mediante la fe en el Señor Jesús, _nos relacionamos con Dios como hijos del Padre._
...
¡Cuántas palabras de las Escrituras nos animan en nuestro camino de fe, nos afirman interiormente y son como un bálsamo para nuestros corazones heridos!
_Nuestro Padre en el Cielo tiene una palabra de consuelo para cada uno de nosotros, que se adapta perfectamente a nuestra situación presente y a nuestra condición interior._
Nuestro Dios y Padre también nos da esperanza a través de Su gracia. A menudo no cambia nuestra situación, sino que dirige nuestra mirada de fe hacia el glorioso futuro, para llenar nuestros corazones de nueva confianza.
El Señor Jesús vendrá de nuevo y nos llevará consigo. _Allí, en la gloria eterna, ya no habrá muerte, llanto, clamor ni dolor._ Dios enjugará toda lágrima de nuestros ojos y hará nuevas todas las cosas (Apocalipsis 21: 4-5).
_Esta esperanza puede consolar nuestros corazones profundamente y fortalecer nuestras manos para soportar la dura prueba que nos toca atravesar._
_Adaptación TGS _

