21-06-2025, 12:01 PM
Bienaventurado el varón...que en la ley de Jehová está su delicia...*
Salmo 1: 1-2
El "deleite" es la mayor expresión de alegría, reflexión y placer. Solo quienes "comen" diligentemente el "alimento" espiritual de la Palabra de Dios disfrutan de ese 'sabor'.
Pidamos entonces al Señor, con sinceridad:
- que Él nos abra los ojos (Salmo 119: 18) para que cuando leamos Su Palabra sintamos verdadero gozo en lugar de sólo un sentido del deber;
- que nos dé resistencia frente a la pérdida de apetito;
- que nos muestre los obstáculos que toleramos y que nos roban el "alimento de Canaán" (Jueces 6: 3-6).
Al pensar en nuestro trabajo diario y el necesario descanso nocturno, podríamos preguntarnos cómo podemos meditar en la Palabra de Dios de día y de noche (v.2).
Medita significa reflexionar sobre lo leído. Para ello, debemos leer una porción y encontrar algunos momentos durante el día o la noche para esta bendita actividad. _¡Se puede meditar incluso en la oscuridad y sin la Biblia!_ Cuando meditamos en oración, el Espíritu de Dios abrirá nuestro entendimiento, nuestros pensamientos se volverán fructíferos y seremos protegidos de adquirir sólo conocimiento intelectual.
Una vez le preguntaron a un siervo del Señor cómo llegó a comprender la Palabra de Dios. Su respuesta fue: "Me acosté con la Palabra de Dios en mi corazó, y por la mañana su dulzura aún estaba en mis labios".
_Adaptación DHIN 1998_
Salmo 1: 1-2
El "deleite" es la mayor expresión de alegría, reflexión y placer. Solo quienes "comen" diligentemente el "alimento" espiritual de la Palabra de Dios disfrutan de ese 'sabor'.
Pidamos entonces al Señor, con sinceridad:
- que Él nos abra los ojos (Salmo 119: 18) para que cuando leamos Su Palabra sintamos verdadero gozo en lugar de sólo un sentido del deber;
- que nos dé resistencia frente a la pérdida de apetito;
- que nos muestre los obstáculos que toleramos y que nos roban el "alimento de Canaán" (Jueces 6: 3-6).
Al pensar en nuestro trabajo diario y el necesario descanso nocturno, podríamos preguntarnos cómo podemos meditar en la Palabra de Dios de día y de noche (v.2).
Medita significa reflexionar sobre lo leído. Para ello, debemos leer una porción y encontrar algunos momentos durante el día o la noche para esta bendita actividad. _¡Se puede meditar incluso en la oscuridad y sin la Biblia!_ Cuando meditamos en oración, el Espíritu de Dios abrirá nuestro entendimiento, nuestros pensamientos se volverán fructíferos y seremos protegidos de adquirir sólo conocimiento intelectual.
Una vez le preguntaron a un siervo del Señor cómo llegó a comprender la Palabra de Dios. Su respuesta fue: "Me acosté con la Palabra de Dios en mi corazó, y por la mañana su dulzura aún estaba en mis labios".
_Adaptación DHIN 1998_

