07-12-2011, 06:13 AM
josvil escribió:a continuacion te expongo lo que Ireneo de Lyon siglo II dijo cabe resaltar que este mismo era discipulo de Policarpo, que le transmite las verdades y doctrinas de la fe cristiana que él mismo había oído de la boca del apóstol Juan
18. La maldad, extendiéndose continuamente, alanzó e inundó la raza humana; sólo un poco de semilla de justicia quedaba en ella. Porque, además, sobre la tierra tenían lugar uniones ilegítimas: los ángeles fornicaron con las hijas de los hombres, quienes dieron a luz unos hijos que por su enorme estatura fueron llamados gigantes. Los ángeles, entonces, dieron a sus esposas como regalo malignas enseñanzas. Les enseñaron la manera de obtener extractos de flores y plantas, tintes y pinturas, joyas y cosméticos, los celos y los amores apasionados, la seducción y la coquetería, los sortilegios de la magia, toda clase de adivinación e idolatría odiados por Dios. Y una vez desencadenadas tales cosas, el mal se expandió hasta desbordar, y la justicia disminuyó hasta casi desaparecer.
La Demostración de la Predicación Apostólica (o Epideixis) de Ireneo de Lyon siglo II
Saludos Josvil:
Por más ilustres y versados que sean los hombres y sus interpretaciones...el creyente sencillo siempre tendrá como máxima autoridad las Sagradas Escrituras. Y...hasta ahora...no he hallado un solo pasaje que nos informe que no somos descendientes de Adán, físicamente hablando. Por cuanto la Escritura es bien clara respecto a la descendencia espiritual del segundo Adán, esto es Cristo, cuando leemos:
Joh 1:12 Pero a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio derecho de ser hechos hijos de Dios,
Joh 1:13 los cuales nacieron no de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad de varón, sino de Dios.
Sostener la existencia de una nueva raza sobre la tierra, fruto de seres ángelicos caídos...es decir, demonios y mujeres terrenales...no es otra cosa que destruir los principios elementales del evangelio como este, por ejemplo:
1Co_15:22 Porque así como en Adán todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados.
Si Ireneo de Lyon se da cuenta de esto...estoy seguro que jamás se hubiese prestado para tamaño disparate. Y así ocurre con todo el que se le ocurra dar cabida en su corazón a este punto de vista completamente ridículo y hasta impío.
Considera lo que afirman las Escrituras y que el Señor te de entendimiento en todo.
Edison

