Guevara, bendiciones para su vida.
No había querido intervenir porque no encontraba la manera más adecuada de "entrar" al tema, pero este tiempo he podido ver sus intervenciones en otros temas y después de algunas investigaciones...
Si alguien cree que es de Dios, sin venir a Cristo, definirá muy bien a quien sigue. Y hay miles que se dicen cristianos, pero no siguen sino a un falso cristo, en fin que por sus obras los reconocerán y hay falsos maestros y maestros que fueron puestos por Dios, cuya vida reflejará a quien siguen y nos incluye a todos, digámonos como nos digamos, son nuestras intenciones y actos quienes definen de quien somos ante Dios, al que al final todos daremos cuenta.
Cuando Adán y Eva, cayeron y con ellos toda la humanidad de todos los tiempos, sucedió que al quitar a Dios del lugar de nuestra vida, nos volvimos enemigos de Dios y solo la gracia por la intervención de Dios mismo, es que hemos sido salvados por la fe en Cristo Jesús.
Hay una parábola que define muy bien el asunto que nos compete en cuanto a la autoridad y su origen:
Lucas 20:9 Comenzó luego a decir al pueblo esta parábola: Un hombre plantó una viña, la arrendó a labradores, y se ausentó por mucho tiempo.
10 Y a su tiempo envió un siervo a los labradores, para que le diesen del fruto de la viña; pero los labradores le golpearon, y le enviaron con las manos vacías.
11 Volvió a enviar otro siervo; mas ellos a éste también, golpeado y afrentado, le enviaron con las manos vacías.
12 Volvió a enviar un tercer siervo; mas ellos también a éste echaron fuera, herido.
13 Entonces el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? Enviaré a mi hijo amado; quizá cuando le vean a él, le tendrán respeto.
14 Mas los labradores, al verle, discutían entre sí, diciendo: Este es el heredero; venid, matémosle, para que la heredad sea nuestra.
15 Y le echaron fuera de la viña, y le mataron. ¿Qué, pues, les hará el señor de la viña?
16 Vendrá y destruirá a estos labradores, y dará su viña a otros. Cuando ellos oyeron esto, dijeron: !!Dios nos libre!
17 Pero él, mirándolos, dijo: ¿Qué, pues, es lo que está escrito:
La piedra que desecharon los edificadores
Ha venido a ser cabeza del ángulo?
18 Todo el que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre quien ella cayere, le desmenuzará.
Esta parábola la dijo el Señor Jesucristo con la finalidad de hacerles ver a los judíos que Dios es el que ha puesto autoridades y que éstas deberán dar cuenta a Dios al final, lo quieran o no, lo sepan o no lo sepan.
Pero esta misma parábola nos puede ilustrar que Dios es el dueño de todo lo que hay y las autoridades son puestas por El, pero que no por haberlos puesto estos últimos El, necesariamente éstos, se han sujetado a Dios y ni siquiera han querido o toman en cuenta que tendrán que rendirle al Señor.
Toda autoridad ha sido puesta por Dios (Romanos 13), pero como sucede ahora, el mundo aborrece a Dios y aunque Satanás ya ha sido juzgado, espera que la sentencia sea ejecutada de acuerdo a los planes previstos por Dios, mientras tanto, sigue su influencia en el mundo, mire como dice su palabra:
1 Pedro 5:8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.
¿Por qué nos tendría que hacer esta advertencia el apóstol Pedro sino es porque el enemigo de nuestras almas sigue suelto? Si esto hace en los auténticos cristianos, consignatarios de la advertencia ¿No podrá hacerlo en cualquier alma que no esté influida por Cristo viviendo en ellos por el nuevo nacimiento por mucha eminencia o puesto o autoridad que tenga?
1 Juan 2:15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
¿Por qué no debemos amar al mundo y esto implica su sistema filosófico, político y cultural?
Mateo 4:8 Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, 9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.
¿Podría Satanás ofrecerle los reinos del mundo al Señor, con intención de “engañarlo” sino fuese verdad su influencia en él?
Juan 7:7 No puede el mundo aborreceros a vosotros; mas a mí me aborrece, porque yo testifico de él, que sus obras son malas.
Todo el sistema mundial, aborrece al Señor Jesucristo, porque es como el hijo que fue a reclamar lo suyo, pero no lo reconocen como el dueño y amo de todo, sino que lo desconocen, porque se quieren apropiar de todo cuanto hay. No importa cuan noble parezca dar su vida por la democracia, ésta está marcada como contraria a Dios, porque no reconoce al Señor de todo cuanto es y tiene, porque le ha robado también al no reconocer su Señorío; esta es la herencia de Adán en cada hombre y mujer que ha vivido en este planeta y sólo somos considerados enemigos de Dios a menos que reconozcamos su Señorío en nuestra vida, al aceptarlo como quien es.
No había querido intervenir porque no encontraba la manera más adecuada de "entrar" al tema, pero este tiempo he podido ver sus intervenciones en otros temas y después de algunas investigaciones...
Si alguien cree que es de Dios, sin venir a Cristo, definirá muy bien a quien sigue. Y hay miles que se dicen cristianos, pero no siguen sino a un falso cristo, en fin que por sus obras los reconocerán y hay falsos maestros y maestros que fueron puestos por Dios, cuya vida reflejará a quien siguen y nos incluye a todos, digámonos como nos digamos, son nuestras intenciones y actos quienes definen de quien somos ante Dios, al que al final todos daremos cuenta.
Cuando Adán y Eva, cayeron y con ellos toda la humanidad de todos los tiempos, sucedió que al quitar a Dios del lugar de nuestra vida, nos volvimos enemigos de Dios y solo la gracia por la intervención de Dios mismo, es que hemos sido salvados por la fe en Cristo Jesús.
Hay una parábola que define muy bien el asunto que nos compete en cuanto a la autoridad y su origen:
Lucas 20:9 Comenzó luego a decir al pueblo esta parábola: Un hombre plantó una viña, la arrendó a labradores, y se ausentó por mucho tiempo.
10 Y a su tiempo envió un siervo a los labradores, para que le diesen del fruto de la viña; pero los labradores le golpearon, y le enviaron con las manos vacías.
11 Volvió a enviar otro siervo; mas ellos a éste también, golpeado y afrentado, le enviaron con las manos vacías.
12 Volvió a enviar un tercer siervo; mas ellos también a éste echaron fuera, herido.
13 Entonces el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? Enviaré a mi hijo amado; quizá cuando le vean a él, le tendrán respeto.
14 Mas los labradores, al verle, discutían entre sí, diciendo: Este es el heredero; venid, matémosle, para que la heredad sea nuestra.
15 Y le echaron fuera de la viña, y le mataron. ¿Qué, pues, les hará el señor de la viña?
16 Vendrá y destruirá a estos labradores, y dará su viña a otros. Cuando ellos oyeron esto, dijeron: !!Dios nos libre!
17 Pero él, mirándolos, dijo: ¿Qué, pues, es lo que está escrito:
La piedra que desecharon los edificadores
Ha venido a ser cabeza del ángulo?
18 Todo el que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre quien ella cayere, le desmenuzará.
Esta parábola la dijo el Señor Jesucristo con la finalidad de hacerles ver a los judíos que Dios es el que ha puesto autoridades y que éstas deberán dar cuenta a Dios al final, lo quieran o no, lo sepan o no lo sepan.
Pero esta misma parábola nos puede ilustrar que Dios es el dueño de todo lo que hay y las autoridades son puestas por El, pero que no por haberlos puesto estos últimos El, necesariamente éstos, se han sujetado a Dios y ni siquiera han querido o toman en cuenta que tendrán que rendirle al Señor.
Toda autoridad ha sido puesta por Dios (Romanos 13), pero como sucede ahora, el mundo aborrece a Dios y aunque Satanás ya ha sido juzgado, espera que la sentencia sea ejecutada de acuerdo a los planes previstos por Dios, mientras tanto, sigue su influencia en el mundo, mire como dice su palabra:
1 Pedro 5:8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.
¿Por qué nos tendría que hacer esta advertencia el apóstol Pedro sino es porque el enemigo de nuestras almas sigue suelto? Si esto hace en los auténticos cristianos, consignatarios de la advertencia ¿No podrá hacerlo en cualquier alma que no esté influida por Cristo viviendo en ellos por el nuevo nacimiento por mucha eminencia o puesto o autoridad que tenga?
1 Juan 2:15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
¿Por qué no debemos amar al mundo y esto implica su sistema filosófico, político y cultural?
Mateo 4:8 Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, 9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.
¿Podría Satanás ofrecerle los reinos del mundo al Señor, con intención de “engañarlo” sino fuese verdad su influencia en él?
Juan 7:7 No puede el mundo aborreceros a vosotros; mas a mí me aborrece, porque yo testifico de él, que sus obras son malas.
Todo el sistema mundial, aborrece al Señor Jesucristo, porque es como el hijo que fue a reclamar lo suyo, pero no lo reconocen como el dueño y amo de todo, sino que lo desconocen, porque se quieren apropiar de todo cuanto hay. No importa cuan noble parezca dar su vida por la democracia, ésta está marcada como contraria a Dios, porque no reconoce al Señor de todo cuanto es y tiene, porque le ha robado también al no reconocer su Señorío; esta es la herencia de Adán en cada hombre y mujer que ha vivido en este planeta y sólo somos considerados enemigos de Dios a menos que reconozcamos su Señorío en nuestra vida, al aceptarlo como quien es.

