Ayer, 07:29 PM
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Más el justo vivirá por fe. Hebreos 10: 38
Una vida de fe
Todo hijo de Dios es llamado a vivir por fe. Este principio se aplica no sólo a quienes tiene dificultades económicas y dependen de Dios, de manera especial para su sustento. _Si este principio se limitara únicamente a esos cristianos, vivir por fe sería impensable para 99 de cada 100 creyentes. Ya sea que tenga un empleo fijo, reciba prestaciones estatales o sea jubilado y, por lo tanto, reciba una cantidad fija cada mes para mantenerse él y su familia: aún en esos casos, ¡todo hijo de Dios está llamado a vivir por fe!
* Una vida de fe no se limita simplemente a confiar a Dios nuestras necesidades físicas, como la comida y la ropa.
* ¡Abarca mucho más: todo lo que nos concierne en cuerpo, alma y espíritu! Vivir por fe significa caminar con Dios, aferrarse a Él y confiar en Él.
Cuando un creyente vive con esta actitud, bebe de las inagotables fuentes de Dios. Encuentra su sustento, su consuelo y su fortaleza únicamente en Él. Sabe que Dios lo protegerá y le dará todo lo que necesita para recorrer su camino, con gozo y bendición. Sabe, y lo ha experimentado infinidad de veces, que Dios es su único refugio en todas las dificultades y pruebas. Depende completamente de Dios y confía en Él en toda situación, _no en la seguridad humana ni en las expectativas terrenales._
Esa es una vida de fe.
Vivir por fe debería ser una realidad para todo creyente en todo lo que hace y planifica. No basta con poder explicarlo; ¡cada hijo de Dios debe vivirlo! ¡Ese debería ser nuestro deseo y nuestra meta!
_Adaptación DHIN 2026_

