Hace 9 horas
FB_IMG_1777904187303.jpg (Tamaño: 105.47 KB / Descargas: 0)
¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Salmo 73: 25
Asaf estaba angustiado. Las circunstancias lo abrumaban. Cada mañana sufría un nuevo revés. En cambio los impíos vivían en el lujo y la diversión. Todo les iba bien.
Pero entonces, delante de Dios, comprendió las bendiciones que él poseía (Salmo 73: 23-26).
* Con todo, yo siempre estuve contigo.
* _Me tomaste de la mano derecha._
* Me has guiado según tu consejo.
* _Y después me recibirás en gloria._
_¿No vemos en estas palabras un aumento progresivo de bendiciones?_
Todo comienza con la hermosa realidad de que estamos con y en Dios.
El hecho de poder caminar de Su mano es un privilegio aún mayor.
Pero no sólo eso: también experimentamos Sus consejos, que nos guían a través del camino. Finalmente, seremos recibidos en la gloria donde todo estará bien porque Dios será nuestra parte para siempre.
_Resumiendo: experimentamos Su cercanía, su guía, Su dirección intencional, Su bienvenida a Casa y el gozo eterno de estar con Él._
¡Qué bendiciones tan maravillosas tenemos los hijos de Dios: hoy, mañana y por la eternidad! _¿Cómo podemos sentir envidia alguna de los impíos, a quienes ahora todo les va bien pero que pronto serán destruidos eternamente?_ Asaf cambió de opinión. Y nosotros también deberíamos hacerlo, si envidiamos a los arrogantes (Salmo 73: 3).
_Adaptación Bibelstudium 2026_

