Hace 10 horas
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[...] Así dice Jehová: Me he acordado de ti, de la fidelidad de tu juventud... Jeremías 2: 2
El amor de Dios por aquel que se ha extraviado
_¿Sientes en este momento la dolorosa sensación de que tu amor por el Señor ya no es el mismo? ¿Acaso Su cercanía y comunión no son más que buenos recuerdos? ¿Algún pecado que has cometido, o algún otro asunto se ha infiltrado en tu corazón y te ha llevado a negar y abandonar tu primer amor?_
No creas que lo único que te queda es amargura y un distanciamiento cada vez más profundo, triste y sin esperanza. ¡No! ¡El Señor recuerda la gracia de tu juventud espiritual! Él recuerda aquel primer compromiso de amor, que ahora, tristemente, se ha desvanecido. Él te dice: Convertíos, hijos rebeldes, y sanaré vuestras rebeliones... (Jeremías 3: 22).
¡Con qué ternura y amor cuida Dios a sus hijos rebeldes e indiferentes! No se complace en recordarles su pecado, sino que prefiere rescatar algo digno de alabanza. A Lot, por ejemplo, lo llama «Lot el justo» (2 Pedro 2: 7), y cuando se encuentra con Pedro junto al mar de Tiberíades, no le recuerda su falta de fidelidad, sino que lo llama a un nuevo servicio de amor (Juan 21).
¡Lo mismo ocurre con nosotros! Dios desea perdonarnos a pesar del largo período de frialdad y distanciamiento. Sí, ¡tengamos ánimo! Recordemos aquellos tiempos felices en los que decíamos como Job: Cuando hacía resplandecer sobre mi cabeza su lámpara, a cuya luz yo caminaba en la oscuridad. (Job 29: 3).
Es como si Dios nos dijera: «Aunque me has apartado de tus pensamientos, Yo no te he apartado de los Míos; recuerdo "la lealtad de tu juventud espiritual".
_Adaptación LSP _

