14-07-2025, 11:00 PM
(Última modificación: 14-07-2025, 11:02 PM por norma_km8@hotmail.com.)
Y el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido... 2 Timoteo 2: 24
Probablemente todos tenemos momentos de mal genio. La amabilidad o mansedumbre es algo que se aprende. No es algo con lo que se nace. Pero es necesaria en nuestras interacciones si no queremos discusiones y peleas constantes. Y tiene un Modelo a seguir: ¡Jesucristo!
Una de las cualidades más importantes de un hijo de Dios es la mansedumbre.
Cristo es nuestro único gran ejemplo. Sólo Él podía decir: "Soy manso y humilde de corazón". (Mateo 11: 29). Se trata de una disposición amable, apacible y paciente.
Pero se expresa de forma práctica en nuestra forma de tratar a los demás.
Si todas las personas y los hermanos fuésemos mansos, no habría necesidad de mansedumbre. Pero esa justamente no es la realidad.
Un hermano manso no protestará "si alguien le pisa un pie". Tampoco devolverá con la misma moneda. Y no nos referimos sólo al hecho físico. El pisoteo en el plano emocional y espiritual es mucho más doloroso. Probablemente todos hemos experimentado algo así. Y probablemente todos también hemos sido incisivos e hirientes hacia otros. Somos conscientes de ello?
...
_Continúa_
Adaptación Bibelstudium: M.Seibel
Probablemente todos tenemos momentos de mal genio. La amabilidad o mansedumbre es algo que se aprende. No es algo con lo que se nace. Pero es necesaria en nuestras interacciones si no queremos discusiones y peleas constantes. Y tiene un Modelo a seguir: ¡Jesucristo!
Una de las cualidades más importantes de un hijo de Dios es la mansedumbre.
Cristo es nuestro único gran ejemplo. Sólo Él podía decir: "Soy manso y humilde de corazón". (Mateo 11: 29). Se trata de una disposición amable, apacible y paciente.
Pero se expresa de forma práctica en nuestra forma de tratar a los demás.
Si todas las personas y los hermanos fuésemos mansos, no habría necesidad de mansedumbre. Pero esa justamente no es la realidad.
Un hermano manso no protestará "si alguien le pisa un pie". Tampoco devolverá con la misma moneda. Y no nos referimos sólo al hecho físico. El pisoteo en el plano emocional y espiritual es mucho más doloroso. Probablemente todos hemos experimentado algo así. Y probablemente todos también hemos sido incisivos e hirientes hacia otros. Somos conscientes de ello?
...
_Continúa_
Adaptación Bibelstudium: M.Seibel

