13-07-2025, 11:07 PM
Y yo rogaré al Padre y os dara otro Consolador para que esté con vosotros para siempre; el Espíritu de verdad, a cuál el mundo...no le ve ni le conoce, pero vosotros le conocéis... Juan 14: 16-17
Así como el Hijo de Dios vivió aquí como Hombre, ahora mora el Espíritu Santo en cada hijo de Dios y obra allí donde nos reunimos en nombre del Señor Jesús.
Pero, es invisible. Si pudiéramos verlo, ¡qué santo silencio y qué atención reverente reinarían en nuestras reunione!
• "Le conocéis" ¡Con cuánta frecuencia nos falta la conciencia de la presencia del Espíritu Santo! Si esta conciencia fuera más clara y no miráramos tan fácilmente a las personas, no nos incomodarían los momentos de silencio, por ejemplo.
• En lo que se refiere a la reunión, nada es más importante y significativo que la conciencia de la presencia personal del Espíritu de Dios en su medio.
_¿No deberíamos siempre esperar con confianza en Él y en Su obra?_ Una fe real y sencilla de esa presencia, permitirá que todo transcurra en un orden divino.
Las palabras del profeta siguen siendo válidas para nosotros hoy: "Mi Espíritu estará en medio de vosotros" (Hageo 2: 5). Esta fuente divina de ayuda es real y será eficaz siempre que nos sometamonos a ella en obediencia.
_Adaptación DHIN 1997_
Así como el Hijo de Dios vivió aquí como Hombre, ahora mora el Espíritu Santo en cada hijo de Dios y obra allí donde nos reunimos en nombre del Señor Jesús.
Pero, es invisible. Si pudiéramos verlo, ¡qué santo silencio y qué atención reverente reinarían en nuestras reunione!
• "Le conocéis" ¡Con cuánta frecuencia nos falta la conciencia de la presencia del Espíritu Santo! Si esta conciencia fuera más clara y no miráramos tan fácilmente a las personas, no nos incomodarían los momentos de silencio, por ejemplo.
• En lo que se refiere a la reunión, nada es más importante y significativo que la conciencia de la presencia personal del Espíritu de Dios en su medio.
_¿No deberíamos siempre esperar con confianza en Él y en Su obra?_ Una fe real y sencilla de esa presencia, permitirá que todo transcurra en un orden divino.
Las palabras del profeta siguen siendo válidas para nosotros hoy: "Mi Espíritu estará en medio de vosotros" (Hageo 2: 5). Esta fuente divina de ayuda es real y será eficaz siempre que nos sometamonos a ella en obediencia.
_Adaptación DHIN 1997_

