05-07-2025, 10:16 PM
Os saluda ...El hermano Cuarto.
Romanos 16: 23
_¿Conocemos a este hermano que cierra la larga lista de creyentes en el último capítulo de la Epístola a los Romanos?_
«El hermano Cuarto:» ¡es todo lo que sabemos de él! Los demás hermanos mencionados se nos presentan con alguna descripción: Tercio había escrito la carta, Gayo era un hombre rico y Erasto un alto funcionario de la ciudad.
_Pero Cuarto era solo un cristiano humilde en Roma, que había dado testimonio de su fe hacia sus hermanos, a quienes probablemente nunca había visto._
El Espíritu Santo le da un lugar en la Carta de Pablo a los Romanos, e innumerables personas han leído su nombre a lo largo de los siglos, quizás sin prestar atención a este ejemplo de afecto fraternal.
El Señor Jesús vino a un mundo dividido por diferencias raciales y religiosas. El Evangelio unió en una sola familia en Cristo, a personas de todas las culturas y clases sociales. Sólo el amor divino puede derribar todas las barreras humanas y eliminar todas las diferencias, reuniendo a los creyentes en torno al Señor como hermanos.
_¡Cuánto debemos regocijarnos de ser hijos eternos de la familia de Dios!_ Recordemos siempre con gratitud que todos los que nacen de nuevo están unidos como miembros del Cuerpo de Cristo (1 Corintios 12: 13).
_Adaptación DHIN 1998_
Romanos 16: 23
_¿Conocemos a este hermano que cierra la larga lista de creyentes en el último capítulo de la Epístola a los Romanos?_
«El hermano Cuarto:» ¡es todo lo que sabemos de él! Los demás hermanos mencionados se nos presentan con alguna descripción: Tercio había escrito la carta, Gayo era un hombre rico y Erasto un alto funcionario de la ciudad.
_Pero Cuarto era solo un cristiano humilde en Roma, que había dado testimonio de su fe hacia sus hermanos, a quienes probablemente nunca había visto._
El Espíritu Santo le da un lugar en la Carta de Pablo a los Romanos, e innumerables personas han leído su nombre a lo largo de los siglos, quizás sin prestar atención a este ejemplo de afecto fraternal.
El Señor Jesús vino a un mundo dividido por diferencias raciales y religiosas. El Evangelio unió en una sola familia en Cristo, a personas de todas las culturas y clases sociales. Sólo el amor divino puede derribar todas las barreras humanas y eliminar todas las diferencias, reuniendo a los creyentes en torno al Señor como hermanos.
_¡Cuánto debemos regocijarnos de ser hijos eternos de la familia de Dios!_ Recordemos siempre con gratitud que todos los que nacen de nuevo están unidos como miembros del Cuerpo de Cristo (1 Corintios 12: 13).
_Adaptación DHIN 1998_

