11-06-2025, 09:50 PM
Más el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz... Gálatas 5: 22
El fruto del Espíritu: gozo y paz.
El Espíritu Santo desea infundir en nosotros un gozo verdadero y completo en el Señor. Quiere producir este fruto a través de algo que nos deleita verdaderamente: la comunión con Dios, el Padre y con Su Hijo (1 Juan 1:3-4).l El verdadero gozo no surge de vivir continuamente en circunstancias favorables sino que independientemente de nuestra situación de vida, lo experimentaremos a través del Espíritu.
Este gozo era real en el Señor Jesús. Él tenía un gozo profundo siempre, porque vivía en dependencia y comunión con el Padre. Se complacía en hacer la voluntad de Dios. Aunque enfrentaba mucha hostilidad Su gozo era continuo.
Otro fruto del Espíritu es la paz divina. _Protege nuestros corazones del temor y nuestras mentes de la inquietud y la tristeza._ Aplica a la paz, lo mismo que al gozo: es independiente de las circunstancias. Sin embargo, necesitamos de esa paz especialmente cuando nuestra vida se ve envuelta en tormentas imprevistas y fuertes. Cuando los incrédulos se inquietan, el hijo de Dios puede estar en paz porque sabe: "Mi Dios y Padre me ama y tiene todo en Su mano.
Esta paz reinaba siempre en el corazón de nuestro Señor. Mientras la tormenta rugía, dormía plácidamente en la barca. Cuando lo insultaban, podía decir a su Padre: «¡Te alabo, Padre!» (Mateo 11: 25-26).
_¡Qué maravilloso ejemplo nos dejó el Señor Jesús! ¡Pongamos los ojos en Él y dejemos que el Espíritu Santo obre en nosotros la paz y el gozo verdaderos!_
Continúa...
_Adaptación DHIN 2025_
El fruto del Espíritu: gozo y paz.
El Espíritu Santo desea infundir en nosotros un gozo verdadero y completo en el Señor. Quiere producir este fruto a través de algo que nos deleita verdaderamente: la comunión con Dios, el Padre y con Su Hijo (1 Juan 1:3-4).l El verdadero gozo no surge de vivir continuamente en circunstancias favorables sino que independientemente de nuestra situación de vida, lo experimentaremos a través del Espíritu.
Este gozo era real en el Señor Jesús. Él tenía un gozo profundo siempre, porque vivía en dependencia y comunión con el Padre. Se complacía en hacer la voluntad de Dios. Aunque enfrentaba mucha hostilidad Su gozo era continuo.
Otro fruto del Espíritu es la paz divina. _Protege nuestros corazones del temor y nuestras mentes de la inquietud y la tristeza._ Aplica a la paz, lo mismo que al gozo: es independiente de las circunstancias. Sin embargo, necesitamos de esa paz especialmente cuando nuestra vida se ve envuelta en tormentas imprevistas y fuertes. Cuando los incrédulos se inquietan, el hijo de Dios puede estar en paz porque sabe: "Mi Dios y Padre me ama y tiene todo en Su mano.
Esta paz reinaba siempre en el corazón de nuestro Señor. Mientras la tormenta rugía, dormía plácidamente en la barca. Cuando lo insultaban, podía decir a su Padre: «¡Te alabo, Padre!» (Mateo 11: 25-26).
_¡Qué maravilloso ejemplo nos dejó el Señor Jesús! ¡Pongamos los ojos en Él y dejemos que el Espíritu Santo obre en nosotros la paz y el gozo verdaderos!_
Continúa...
_Adaptación DHIN 2025_

