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Uruguay clama
#11
Es una cuestión de discernimiento. Escuché muchas veces a creyentes pidiéndoles a los incrédulos que ante sus necesidades oraran a Dios porque Él los escucharía. Siempre les recuerdo lo que dijo el ciego de nacimiento, con su vista restaurada: "Sabemos que Dios no oye a los pecadores, pero si alguno es temeroso de Dios y hace su voluntad, a ése oye."
Si alguno pretende pedirle a Dios como Padre, tiene que ser realmente su Padre, más allá de que Él da a todos vida, aliento y todas las cosas por el simple hecho de ser criaturas suyas.

Los creyentes, como hijos, sí podemos orar porque sabemos que Dios nos oye, pero, en el orden de la oración no pasemos por alto que "sea hecha tu voluntad" viene antes que pedir el pan. (Mt.6:10) y a veces olvidamos ese detalle.

Una vez, se acercó a nuestro local una señora desconocida a pedirnos que oráramos por un problema en su hogar. Hablé con ella en privado y le expliqué que podíamos orar por su problema, pero que ese problema era consecuencia de otro peor. Para resumir, le prediqué el Evangelio instándola a que resolviera primero el problema más grande de los dos, para luego resolver el segundo. Luego oramos por ella, y noté que se retiró un poco desilusionada, aunque nos aseguramos de que supiera la verdad.

Quizás alguna vez le habrían ofrecido soluciones mágicas e instantáneas. De hecho, las ofertas milagrosas son el foco de la publicidad de muchos círculos cristianos para atraer a la gente.
Pero es preferible ser leal a la verdad antes que vender falsas ilusiones.
Sin duda que la oración eficaz del justo puede mucho, pero eso no significa la pretensión de poseer autonomía por sobre los designios soberanos de Dios.
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#12
Te propongo que en tus reuniones de oración, cada vez que un hermano comparta un pedido, que le dejes muy en claro que todo queda sujeto a "hágase tu voluntad", que el hecho de pedirlo no implica su cumplimiento. Hazlo y comenzarás a notar como esa reunión deja de ser concurrida semana tras semana. Por el contrario si enfatizas los textos donde se prometen resultados automáticos, comenzarás a tener reuniones más y más concurrida cada semana.
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#13
1 Juan 5:14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

Filipenses 4:6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.


Juan 15:7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.


La oración a Dios, para que sea contestada favorablemente, tíene sus condiciones muy claras. El que el Señor nos haya pedido que pidamos, no es un cheque en blanco.

Orar al Padre implica en sí mismo qué quién pida sea hijo de Dios y no criatura.

Dios los bendiga.
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#14
Gracias Caminito, muy bueno. Esa es la oración que deberíamos practicar. En las reuniones de oración deberíamos insistir en que pedirle a Dios no es garantía de que los pedidos se cumplan. Cuando venga gente angustiada y preocupada, con problemas y en crisis, hay que responderles que se va a orar, pero que eso no significa que vaya a haber ningún cambio ni mejora.
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