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¿Ato y desato, que quizo decir Jesus?
#1
¿ATO Y DESATO, QUÉ QUISO DECIR JESÚS?
Por Deivis Serrano, Caracas Venezuela

MATEO 18:18. A manera de introducción, posiblemente unos de los temas favoritos de la “doctrina” de la guerra espiritual es sobre atar demonios (dentro de sus doctrinas figura la cartografía espiritual, maldiciones generacionales, ministerios de liberación, entre otros). Tal enseñanza se ha diseminado dentro de muchas congregaciones cristianas (más, de tradición pentecostal) de una manera sorprendente; no solamente ha abarcado el tema en cuanto atar demonios sino también de desatar bendiciones, maldiciones, enfermedades….pero tales cosas no es donde recae el énfasis de blog sino atar y desatar demonios.

Por otra lado, es necesario que cada lector tome en cuenta aspectos interesantes en cuanto a fundamentos hermenéuticos aplicados al texto bíblico para así tener una comprensión correcta de las Sagradas escrituras, ellos serían:

1) debe tomar en cuenta que, lo que fue escrito en la Biblia fue en un idioma muy distintos al nuestro,

2) debe entender que lo que está escrito fue destinado para un público selecto y que, lo mismo que ellos entendieron debe ser lo mismo que nosotros debemos entender. Por tal razón, haciendo como se aconseja no aislaremos el significado original del texto bíblico y no caeremos en la vaguedad de interpretar a nuestra conveniencia lo que queremos interpretar para alimentar nuestros egos,

3) Así mismo, debe comprender (y otros recordar) que un texto bíblico separado de su contexto es violentando para formalizar un pretexto egoísta.
En tal sentido, teniendo estos puntos hermenéutico presentes al leer el texto bíblico estaremos consciente que no fue escrito es nuestro mismo idioma, que debemos comprender lo mismo que comprendieron los destinatarios originales y que no debemos sacar el texto (especifico) bíblico fuera de su contexto para formalizar nuestra propia doctrina.

Seguidamente, dos errores que podemos cometer cuando leemos Mateo 18:18. El primer error seria leer el texto bíblico interpretando “atar” y “desatar” haciendo uso de nuestro castellano o de nuestro idioma español (el primer aspecto antes mencionad). El segundo, y más grave que el primero, es tomar aisladamente Mateo 18:18 de su contexto, el cual viene hilando la idea desde el versículo 15 al 21.

En consideración a lo dicho, Mateo 18:15-21: “Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. 16 Más si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. 17 Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano. 18 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. 19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les permite hecho por mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. 21 Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? 22 Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete .

Es vital conocer que “atar” y “desatar” dentro del léxico hebreo es “prohibir” y “permite” o “restaurar” y “disciplinar”. Siendo más explicativo, “Atar” y “desatar” eran términos que indicaban la autoridad judicial legislativa (y disciplinaria) de los rabinos en tiempos de Jesús. Mateo 18:15-21 la idea central no es el reconocimiento de autoridad sino el perdón, y de cómo se debe “restaurar” y “disciplinar” y en aquel miembro de la iglesia que persiste en pecar o en apartarse del pecado. . Por esta misma razón, en este contexto “atar” debe ser comprendido como “disciplinar” y “desatar” también como “restaurar”. Del versículo 15 al 17 Jesús da una serie de pasos que se deben tomar cuando un hermano peca en contra de su hermano,
  • 1) Llámalo a solas y corrígelo, si no,
  • 2) Llámalo a él junto a uno o dos testigos, si aún persiste en su pecado,
  • 3) Lleva el caso delante de la Iglesia (siervos llenos de sabiduría divina) y exponga los motivos de por qué lo llamo a comparecer delante de la congregación, y si aún permanece en su conducta pecaminosa,
  • 4) Téngalo por gentil y publicano, es decir por impío.
El Señor luego de dar estos concejos de restauración y de disciplina dice: “De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo” (rojita añadia, R.V-60, v 18). De manera que, debido a que Jesús está hablando del perdón, y concordancia con los dicho en líneas anteriores, parafraseando dichas palabras, Él les está diciendo: “a quienes ustedes prohíban el perdón no será perdonados ni restaurados, y a quienes ustedes permitan perdonar serán restaurados; así mismo también hará mi Padre con ellos y con ustedes”.

Un punto importante, si puede considerar que, en el versículo 21 y 22, Pedro no se le acerca a Jesús para preguntarle sobre demonios, maldiciones, enfermedades ni de decretos. No, él le pregunta al Maestro “Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?,” 22 Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.

¿Por qué Pedro no se le acerco a Jesús preguntándole, Señor: A cuánto demonios debo atar y cómo los debo atar? ¿Señor nos estás diciendo que debemos decretar sobre esto y sobre aquello? Esa no fue la pregunta de Pedro porque él entendió perfectamente lo que Jesús venía hablando (contexto) y porque él sabía que significaba “atar y desatar”. Por tal razón, la pregunta fue sobre el perdón ¿Cuántas veces debo perdonar? y no sobre demonios, decretos, y otras cosas más.
Algo que agregar, veamos como dice Mateo 18:18 en la traducción Lenguaje Actual: “Les digo la verdad: si ustedes juzgan a alguien aquí en la tierra, Dios ya lo habrá juzgado en el cielo. A quien perdonen aquí en la tierra, Dios también lo habrá perdonado en el cielo”.

En fin, tomar Mateo 18:18 para hablar de “decretos” de “demonios” no sería parte de la naturaleza del contexto bíblico. Dicho de otra forma, querer dar otro significado distinto al que significo (y significa) para los destinatarios naturales es como querer agregar otro sentido al texto bíblico para reemplazar al que se propuso el Espíritu Santo que ellos entendieran y nosotros entendamos.
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