Hola hermanos:
Hace pocos días, durante una entrevista periodística, un legislador argentino manifestó que la gestión del gobierno no lograba ciertos avances a causa de que en el país existe un exceso de Dios.
Es claro que el “misterio de la iniquidad”, descrito claramente en la Biblia, ya está en acción. Pero la misma Escritura señala que hay quien al presente lo detiene, refiriéndose al Espíritu Santo, actuando a través de la verdadera Iglesia del Señor, que impide aún la instauración del gobierno mundial del Anticristo, hasta que el Señor Jesucristo venga a arrebatar a todos los que integran esa Casa espiritual de Dios, y se precipiten todos los acontecimientos profetizados en la Biblia. . .
Cabe aclarar aquí que la Iglesia no es un sistema religioso global organizado institucionalmente, sino un organismo vivo, que se compone de todos los creyentes redimidos por la sangre del Señor Jesucristo, expresado en múltiples congregaciones reunidas sencillamente en el Nombre del Señor en todo el mundo. Por lo tanto, esas iglesias gozan de la unidad del Espíritu, que en nada se relaciona con los esfuerzos humanos del ecumenismo religioso. Todos esos genuinos hijos de Dios constituyen el Cuerpo de Cristo, del cual Él es su Cabeza, y es de notar que ningún mortal tiene el derecho de usurpar esa función indelegable de Cristo el Señor. .
Pero, ¿Qué significará un “exceso de Dios?” Para aquellos que, evidentemente, no solo no conocen realmente a Dios sino que hasta se molestan a causa de Sus principios, significa que no quieren que Dios interfiera en sus propias vidas y planes. Sin embargo, aunque tienen otros dioses, por lo que en realidad son hijos del diablo, ellos no perciben que son agentes necesarios para cumplir lo que Dios ha determinado para el futuro de este mundo y la humanidad. Pero, con ello, lamentablemente se exponen finalmente al justo Juicio de Dios, para ser condenados y arrojados eternamente al lago de fuego.
Entonces, el problema no es el exceso de Dios en los asuntos humanos, sino el exceso del hombre al considerarse independiente de Dios y de Sus principios.
El hombre impío pretende ignorar los derechos de Dios sobre toda vida humana. Por ejemplo, el derecho a la vida y la expresa prohibición divina de no matar, no puede ser vulnerado por ningún hombre o mujer, sin vastas consecuencias. El aborto no puede ser legalizado ni practicado porque Dios lo prohibió, y es exceso del hombre avanzar sobre los dictados de Dios. Nada convierte al aborto en legítimo.
Los legisladores y sus “colaboradores” (generalmente financiados generosamente por oscuros intereses) que promueven leyes aberrantes como las del aborto voluntario o la eutanasia, voluntaria o no, o aun las leyes de presupuestos de hambre, un día serán demandados por la justicia divina, y entenderán que el exceso era de ellos y no de Dios.
Con todo, hay cosas que Dios derrama generosamente sobre todos. Como ser Su Amor, Su Gracia y Su misericordia, que se reflejan en la Obra de la cruz de Cristo, muriendo y resucitando por todos los pecadores, y salvando a aquellos que se arrepienten de sus pecados y que por fe creen en el Señor Jesucristo para salvación eterna.
Recuerde, amigo, además, que su desayuno, almuerzo y/o cena, no provienen de la nada. Dios interviene en Su Creación para proveer sustento a sus criaturas. Si Dios no estuviera presente,Ud.se moriría de hambre y de sed, aunque imprudentemente atribuya su sustento a su dinero. Dios hace salir su sol sobre buenos y malos, y hace llover sobre los campos de buenos y malos, aunque los malos carezcan de luz espiritual, y algunos prefieran sus sesiones ocultistas antes que exponer sus obras a la luz divina.
Nadie podrá quejarse de un exceso de Dios cuando todos sean oportunamente juzgados por el Juez, el Señor Jesucristo.
Un saludo fraternal
Heriberto
Hace pocos días, durante una entrevista periodística, un legislador argentino manifestó que la gestión del gobierno no lograba ciertos avances a causa de que en el país existe un exceso de Dios.
Es claro que el “misterio de la iniquidad”, descrito claramente en la Biblia, ya está en acción. Pero la misma Escritura señala que hay quien al presente lo detiene, refiriéndose al Espíritu Santo, actuando a través de la verdadera Iglesia del Señor, que impide aún la instauración del gobierno mundial del Anticristo, hasta que el Señor Jesucristo venga a arrebatar a todos los que integran esa Casa espiritual de Dios, y se precipiten todos los acontecimientos profetizados en la Biblia. . .
Cabe aclarar aquí que la Iglesia no es un sistema religioso global organizado institucionalmente, sino un organismo vivo, que se compone de todos los creyentes redimidos por la sangre del Señor Jesucristo, expresado en múltiples congregaciones reunidas sencillamente en el Nombre del Señor en todo el mundo. Por lo tanto, esas iglesias gozan de la unidad del Espíritu, que en nada se relaciona con los esfuerzos humanos del ecumenismo religioso. Todos esos genuinos hijos de Dios constituyen el Cuerpo de Cristo, del cual Él es su Cabeza, y es de notar que ningún mortal tiene el derecho de usurpar esa función indelegable de Cristo el Señor. .
Pero, ¿Qué significará un “exceso de Dios?” Para aquellos que, evidentemente, no solo no conocen realmente a Dios sino que hasta se molestan a causa de Sus principios, significa que no quieren que Dios interfiera en sus propias vidas y planes. Sin embargo, aunque tienen otros dioses, por lo que en realidad son hijos del diablo, ellos no perciben que son agentes necesarios para cumplir lo que Dios ha determinado para el futuro de este mundo y la humanidad. Pero, con ello, lamentablemente se exponen finalmente al justo Juicio de Dios, para ser condenados y arrojados eternamente al lago de fuego.
Entonces, el problema no es el exceso de Dios en los asuntos humanos, sino el exceso del hombre al considerarse independiente de Dios y de Sus principios.
El hombre impío pretende ignorar los derechos de Dios sobre toda vida humana. Por ejemplo, el derecho a la vida y la expresa prohibición divina de no matar, no puede ser vulnerado por ningún hombre o mujer, sin vastas consecuencias. El aborto no puede ser legalizado ni practicado porque Dios lo prohibió, y es exceso del hombre avanzar sobre los dictados de Dios. Nada convierte al aborto en legítimo.
Los legisladores y sus “colaboradores” (generalmente financiados generosamente por oscuros intereses) que promueven leyes aberrantes como las del aborto voluntario o la eutanasia, voluntaria o no, o aun las leyes de presupuestos de hambre, un día serán demandados por la justicia divina, y entenderán que el exceso era de ellos y no de Dios.
Con todo, hay cosas que Dios derrama generosamente sobre todos. Como ser Su Amor, Su Gracia y Su misericordia, que se reflejan en la Obra de la cruz de Cristo, muriendo y resucitando por todos los pecadores, y salvando a aquellos que se arrepienten de sus pecados y que por fe creen en el Señor Jesucristo para salvación eterna.
Recuerde, amigo, además, que su desayuno, almuerzo y/o cena, no provienen de la nada. Dios interviene en Su Creación para proveer sustento a sus criaturas. Si Dios no estuviera presente,Ud.se moriría de hambre y de sed, aunque imprudentemente atribuya su sustento a su dinero. Dios hace salir su sol sobre buenos y malos, y hace llover sobre los campos de buenos y malos, aunque los malos carezcan de luz espiritual, y algunos prefieran sus sesiones ocultistas antes que exponer sus obras a la luz divina.
Nadie podrá quejarse de un exceso de Dios cuando todos sean oportunamente juzgados por el Juez, el Señor Jesucristo.
Un saludo fraternal
Heriberto

