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La iglesia catolica afirma que los hombres nos convertiremos en dioses.
#1
La iglesia catolica enseña de que los hombres nos convertiremos en dioses. Y no es un invento externo a ellos con intención de difamarlos “erróneamente”, pues lo afirman ellos mismos, de su propia fuente. Lo tenemos escrito en un párrafo de su catecismo, en el párrafo 460, leamos: 
  • CIC 460: "El Verbo se encarnó para hacernos 'partícipes de la naturaleza divina' (2 P 1, 4): 'Porque tal es la razón por la que el Verbo se hizo hombre, y el Hijo de Dios, Hijo del hombre: Para que el hombre al entrar en comunión con el Verbo y al recibir así la filiación divina, se convirtiera en hijo de Dios' (S. Ireneo, haer., 3, 19, 1). 'Porque el Hijo de Dios se hizo hombre para hacernos Dios' (S. Atanasio, Inc., 54, 3). 'Unigenitus Dei Filius, suae divinitatis volens nos esse participes, naturam nostram assumpsit, ut homines deos faceret factus homo' ('El Hijo Unigénito de Dios, queriendo hacernos participantes de su divinidad, asumió nuestra naturaleza, para que, habiéndose hecho hombre, hiciera dioses a los hombres') (Santo Tomás de A., opusc 57 in festo Corp. Chr., 1)."
 
Para información de todos, esta enseñanza es de la Nueva era. Es una enseñanza Luciferiana. Y que no sea sorpresa de nadie pues detrás de todo lo que esconde el papado nos muestran su verdadero rostro, su adoracion a Lucifer.

Willy
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#2
Hola Willy y hermanos:

Esto no es nada más que el viejo ardid utilizado por Satanás para engañar a los hombres, como lo hizo antes en el huerto de Edén: 

Gén 3:4  Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
Gén 3:5  sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios..."

Que un mortal crea que nosotros somos Dios, significa que cayó en la misma trampa satánica, y que sin duda está condenado por torcer las Escrituras para su propia perdición.   (2ª Pedro 3:16)

Respecto a la adoración a Lucifer, sin entrar siquiera en los postulados ocultistas que lo consideran "inocente", ya es muy grave que le rindan culto a una criatura, cualquiera sea su condición o rango. (un ángel del cielo o uno caído. pues escrito está:           

Rom 1:21  Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.
Rom 1:22  Profesando ser sabios, se hicieron necios,
Rom 1:23  y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.
Rom 1:24  Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos,
Rom 1:25  ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos.  Amén.

De modo que quienes invocan el nombre de Lucifer, una criatura, aunque no lo reconozcan como Satanás, igual están entregados por Dios a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, y a la deshonra de sus propios cuerpos. 

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

Heriberto
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#3
Estimados hermanos:  

Un detalle importante que debemos considerar en el tema que tratamos, es el texto que se cita al principio: 2ª Pe 1:3  Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder,  mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,

2Pe 1:4 por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;

¿Qué significa ser participantes de la naturaleza divina? ¿Acaso que Dios nos hizo dioses porque Él, en la persona del Señor Jesucristo, siendo Dios se hizo hombre? ¡Que interpretación engañosa!, muy propia de "el hombre natural, que "no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente."  (1ª Cor. 2:14)    

Pensemos en un simple ejemplo: Todos nosostros hemos recibido la naturaleza de nuestros respectivos padres. Quizás se advierta en algún parecido físico, o en habilidades naturales, y hasta por ciertos rasgos del carácter, positivos o n
o, y esa naturaleza recibida puede confirmarse aún mediante un estudio de ADN. . Ahora bien, ¿cómo tenemos esa naturaleza?  ¡Por nacimiento!, con todo lo que implica el proceso de concepción. Es decir, somos hijos de nuestros padres, lo que, hasta acá es sencillo de comprender. Pero, ¿qué tal si yo ahora dijera; "Por lo tanto, yo soy mi padre?  Nadie, en su sano juicio, afirmaría eso, y sería, en cualquier caso, una usurpación de identidad, por más que quizás se nos haya puesto el mismo nombre. 

Del mismo modo, llegamos a ser "participantes de la naturaleza de Dios" (refiriéndonos a una dimensión espiritual) mediante un nuevo nacimiento. " Juan 3:3 “ De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.”  

El nuevo nacimiento es necesario, porque sin él, el hombre está muerto espiritualmente.

Efesios 2: 1-3 “Y él os dio vida a vosotros, cuando estábais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.”

¿Cuando ocurre el nuevo nacimiento? Cuando una persona se arrepiente de sus pecados y cree en el Señor Jesucristo en obediencia al Evangelio del Señor Jesucristo, es decir, que Cristo murió en la cruz por nuestros pecados, que fue sepultado, y que resucitó triunfante al tercer día para nuestra justificación. El Evangelio es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree, y solo mediante la fe en el Señor Jesucristo somos salvados y pasamos a ser hijos de Dios. Luego, la evidencia de lo espiritual se manifestará en la vida diaria de cada renacido por la operación del Espíritu Santo. No toda la humanidad será salva, sino todos aquellos que CREEN.

Juan1:12  "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su Nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; Jua 1:13  los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Así, y solamente así, llegamos a ser participantes de la naturaleza divina y de la vida eterna, pero jamás participaremos de la Deidad. La vida nos ha sido concedida como Hijos de Dios, y nos identificamos como tales con Él, pero no como "dioses" en el sentido de la Deidad exclusiva de Dios. 

Heriberto.       
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