1 Timoteo 5:19 Contra un anciano NO ADMITAS ACUSACIÓN sino con dos o tres testigos.
Saludos en Cristo a todo el pueblo del Señor.
Los lunes en nuestra asamblea oficiamos el culto de oración y una palabra de ministerio...y en esta semana el orden se modificó por cuanto eran cultos de ministerio todos los días ya que el sábado y domingo había conferencia regional...la cual estuvo bastante asistida.
Al final del culto de oración tenemos la costumbre de una ofrenda voluntaria para las Escuelas Bíblicas de niños y jóvenes.
El hermano responsable de contar la ofrenda en compañía de otro, ese lunes al final del culto olvidó contar la ofrenda.
La ofrenda permaneció intacta dentro del cepillo o recipiente hasta el siguiente día.
Ese martes fui un poco más temprano y abrí la puerta de local y me directamente al vestuario a colocarme la corbata y el saco...y allí encontré a uno de los Ancianos contando la ofrenda, lo salude y salí de allí.
Más tarde llegó el diácono responsable de contar la ofrenda sorprendido porque no la halló y no sabía quien la había tomado.
Pero El Señor y yo si sabíamos quien la tenía.
Al otro día, o sea el miércoles, le comenté este caso a un siervo del Señor de tiempo completo, encargado del ministerio de los cultos especiales con miras a la conferencia...y a el le pareció sumamente grave el asunto.
Así que habló con el Tesorero y luego conversó con el hermano responsable quien muy tranquilo le contestó que si la había tomado para darle una lección a su cuñado...quien era el responsable de contar la ofrenda y se le había olvidado.
Y el asunto quedó así.
Mis inquietudes al respecto son las siguientes.
1. En el caso de Ananías y Safira el dinero era de ellos.
2. La ofrenda salió de local en los bolsillos del que la tomó sin conocimiento de nadie.
3. El Hermano regresó el dinero...pero solo el Señor sabe si sustrajo de la ofrenda.
4. Este hermano lleva más de un años sin empleo y no sé si su viudez lo ampare para hacer estas cosas o sí se trata solamente de viudas.
5. Este delito en el mundo sin Cristo recibe el nombre de "apropiación indebida de dinero ajeno"-
6. He tenido el deseo de comentar esto con los hermanos responsables de una asamblea cercana con el fin de reunirlo...para que reconozca su error. Pero hay algo que me frena y es esta Escritura:
1 Timoteo 5:19 Contra un anciano NO ADMITAS ACUSACIÓN sino con dos o tres testigos.
Porque cuando hable con el siervo del Señor...el me preguntó:
¿Quién más estuvo presente?
Y le respondí...pues yo y el Señor.
Entonces no sé si la presencia del Señor pueda se tomada como respuesta.
O se requiera la presencia corporal de un hermano para este requisito.
Espero vuestros comentarios...porque el asunto está tenso.
Y se trata de un hermano que se ha echado encima una responsabilidad.
Hola Edison:
Creo que más allá del problema en sí, quizás en el caso se estén ignorando algunos principios de la iglesia.
Mira, la iglesia local debe considerarse como autónoma en relación con cualquier autoridad humana a la que, en ocasiones se le otorga indebidamente el ejercicio de alguna “paternidad” sobre la congregación, como ocurre con las Corporaciones e instituciones anti bíblicas.
La Cabeza de la iglesia es el Señor, y cuando no se puede determinar fehacientemente la comisión de una falta cualquiera, Él tiene la potestad de actuar soberanamente en Su iglesia y juzgar nuestras conductas. Quizás alguien tenga la tendencia de levantar polvareda ante cualquier problema, y eso no es una buena señal del adecuado funcionamiento de la iglesia, que no es una seccional de policía destinada al control de los presuntos “delitos” de los ciudadanos, sino una familia de hermanos que se ayudan mutuamente en amor, en la que los creyentes espirituales deben restaurar a quien es sorprendido en una falta, y hacerlo con espíritu de mansedumbre, sin dejar de considerarse a sí mismos.
Yo aprendí de mis mayores, algo que nos enseñaban en buen criollo: “Los problemas de cocina, se arreglan en la cocina” sin provocar innecesarios escándalos que salpiquen el testimonio de la congregación y enrarezcan el clima espiritual que debe prevalecer. Obviamente que esto se inscribe en claros principios de las Escrituras, sin caer en que los hermanos puedan quedar envanecidos por no tomar cartas en los asuntos de pecados manifiestos. Empero esto es resorte exclusivo de la iglesia local sujeta al Señor, y no de apoderados ajenos. La integridad de un anciano, que por algo es anciano, no debe ser cuestionada por una simple desprolijidad. Si pasó de ser eso, será el Señor quien lo juzgue y corrija.
Finalmente, si tú estuviste presente y te percataste de la situación, no entiendo por qué te retiraste, en lugar de avalar en el momento el recuento de la ofrenda, evitando toda sospecha ulterior.
Ecl 7:16 No seas demasiado justo, ni seas sabio con exceso…
Solo es mi opinión en el amor del Señor, desde mi punto de vista a la distancia, sin ánimo de acusar ni contender.
Un abrazo,
Heriberto
(04-10-2017, 01:44 PM)Heriberto escribió: Hola Edison:
Creo que más allá del problema en sí, quizás en el caso se estén ignorando algunos principios de la iglesia.
Mira, la iglesia local debe considerarse como autónoma en relación con cualquier autoridad humana a la que, en ocasiones se le otorga indebidamente el ejercicio de alguna “paternidad” sobre la congregación, como ocurre con las Corporaciones e instituciones anti bíblicas.
La Cabeza de la iglesia es el Señor, y cuando no se puede determinar fehacientemente la comisión de una falta cualquiera, Él tiene la potestad de actuar soberanamente en Su iglesia y juzgar nuestras conductas. Quizás alguien tenga la tendencia de levantar polvareda ante cualquier problema, y eso no es una buena señal del adecuado funcionamiento de la iglesia, que no es una seccional de policía destinada al control de los presuntos “delitos” de los ciudadanos, sino una familia de hermanos que se ayudan mutuamente en amor, en la que los creyentes espirituales deben restaurar a quien es sorprendido en una falta, y hacerlo con espíritu de mansedumbre, sin dejar de considerarse a sí mismos.
Yo aprendí de mis mayores, algo que nos enseñaban en buen criollo: “Los problemas de cocina, se arreglan en la cocina” sin provocar innecesarios escándalos que salpiquen el testimonio de la congregación y enrarezcan el clima espiritual que debe prevalecer. Obviamente que esto se inscribe en claros principios de las Escrituras, sin caer en que los hermanos puedan quedar envanecidos por no tomar cartas en los asuntos de pecados manifiestos. Empero esto es resorte exclusivo de la iglesia local sujeta al Señor, y no de apoderados ajenos. La integridad de un anciano, que por algo es anciano, no debe ser cuestionada por una simple desprolijidad. Si pasó de ser eso, será el Señor quien lo juzgue y corrija.
Finalmente, si tú estuviste presente y te percataste de la situación, no entiendo por qué te retiraste, en lugar de avalar en el momento el recuento de la ofrenda, evitando toda sospecha ulterior.
Ecl 7:16 No seas demasiado justo, ni seas sabio con exceso…
Solo es mi opinión en el amor del Señor, desde mi punto de vista a la distancia, sin ánimo de acusar ni contender.
Un abrazo,
Heriberto
Bueno Hermano Heriberto.
Si le he entendido bien...el orden en cuanto a las ofrendas y quienes las deben manejar con el mayor cuidado, conforme a la experiencia de Ananías y Safira, ahora, en este tiempo cuando ya el período apóstolico ha cesado...no posee la misma gravedad si el orden infringido lo hace un anciano.
Si lo hace un diácono o un hermano cualquiera...vendría disciplina.
Lo digo porque conozco el caso de un anciano tesorero quién se hizo un auto préstamo en una asamblea cercana y los hermanos lo reunieron y fue sacado fuera de la comunión de la asamblea....hoy en día el Hermano ya fue restaurado pero no ejerce más el oficio de Tesorero.
No sé si te he entendido bien...pero expongo este sentir para conocer sí estoy equivocado con "tanto celo"...pero el caso fue que Ananías y Safira ser fueron para el cielo antes de tiempo y eso que era dinero de ellos.
En este caso el dinero era ajeno y no tenía porque salir de la asamblea bajo ningún pretexto.
Pásala bien y hazme conocer en dónde está mi apreciación equivocada.
Un abrazo querido Hermano.
Edison
Hola Edison.
Personalmente pienso que el mayor culpable es el responsable de levantar la ofrenda. No es algo tan trivial como para decir "me olvidé" a no ser por algo mayor.
El anciano tiene también una culpa importante ya que el sabía que el dinero se debe contabilizar EN PRESENCIA de otro testigo.
Lo extraño de todo es que si hubiera querido hurtar lo hubiera hecho mientras tenía el chance y estaba solo en vez de quedarse a contarlo por su cuenta todavía en el local.
La cosa es que nadie sabe cuanto de dinero habia nisiquiera tu por tanto sin evidencia no hay culpable.
Solo sabe Dios si el anciano devolvió todo con honestidad.
Creo que debería todo quedarse ahí pero sin antes advertir a todos los ancianos y los responsables de contabilizar la ofrenda a usar su sentido común para que no vuelva a ocurrir esto.
Y como dice Heriberto. Los platos deben limpiarse en casa.
Willy
Cita:"Y como dice Heriberto. Los platos deben limpiarse en casa."
Hermanos Willy y Heriberto:
Esta frase en la cual están ambos de acuerdo...
¿significa que este tema sobre el desorden en una asamblea no debe ser ventilado porque se está tocando una casta sacerdotal formada por ancianos?
¿No habrá algún lector que se beneficie con los comentarios generados por el hecho incuestionable de discernir que los ancianos son responsables por administrar los intereses de Cristo y no los suyos propios.?
Ahora, Willy, en cuanto a tu comentario:
Cita:"Personalmente pienso que el mayor culpable es el responsable de levantar la ofrenda. No es algo tan trivial como para decir "me olvidé" a no ser por algo mayor.
El anciano tiene también una culpa importante ya que el sabía que el dinero se debe contabilizar EN PRESENCIA de otro testigo."
En esto estoy de acuerdo...
No aprovechó la oportunidad de invitarme a formar parte del conteo.
Por otro lado, este pasaje:
Hebreos 4:13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos QUE DAR CUENTA.
Nos ayuda a entender que no podemos obrar como "encubridores" de un desorden que puede ser corregido.
El la asamblea del Señor no hay castas sacerdotales...lo que debe imperar es el deseo de guardar la UNIDAD DEL ESPÍRITU en el vínculo de la paz.
Edison
04-10-2017, 07:25 PM
(Última modificación: 04-10-2017, 07:26 PM por Willy.)
Edison. Por favor no lo mal entiendas, no es la intención de “encubrir” algo. El que consultes con cualquier hermano para una guía no esta el problema, sino que la decisión final como iglesia local la deben tomar uds, ya sea de tomar una acción en alguna disciplina, etc. Y según lo que esta escrito lo que vean justo hacer estará en apoyo por nuestro Señor:
Mat_18:18 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.
Willy
Gracias Hermano Willy por tu aclaración.
Un abrazo a ambos.
Edison
Hola Edison:
Tal como escribió Willy, es la asamblea local la que debe discernir sobre el asunto, sin ninguna intromisión ajena.
No obstante, ya que lo compartiste, simplemente te di mi opinión porque pareciera que estás magnificando demasiado un incidente puramente casual.
Según lo referiste, se trataba de una reunión fuera del programa habitual de la congregación en la cual se realizó una ofrenda especial que tampoco sería habitual en el esquema de ofrendas, Bien, el tesorero simplemente olvidó el retirarla, en medio del movimiento de la Conferencia, con todo lo que implica en la atención a distintas cosas, y pese a que el dinero estuvo resguardado, tal parece que nadie tiene consideración por la tarea de los siervos del Señor, que están rodeados de debilidades, pero intentan cumplir con sus deberes,
¿Merece calificarse como desorden una simple omisión quizás provocada por mero cansancio? ¿Los que condenan tanto, nunca cometen alguna falta? Y mira que no pretendo minimizar ninguna falta, pero de ahí a inventar “delitos” para provocar un escándalo y descalificar a quienes trabajan en la Obra del Señor, aunque se equivoquen a veces, creo que es consecuencia de puro legalismo y falta de amor hacia quienes deben ser tratados con la mayor consideración y respeto.
Afirmas que “el dinero era ajeno y no tenía por qué salir de la asamblea bajo ningún pretexto” Pero ¿Qué significa “salir” de la asamblea? La asamblea está compuesta por personas, y cada creyente es parte de ella. ¿Si un hermano calificado resguardó un dinero que podía quedar expuesto a otras manos, significa que el dinero "salió" de la asamblea?.
Agradézcanle a ese hermano por poner el dinero a buen resguardo y luego entregarlo a la persona indicada.
Reitero que tus dudas se habrían resuelto si tan siquiera hubieras convalidado el recuento de la ofrenda, en función de que estuviste presente en la ocasión.
Querido hermano, no leas aquí ningún tono agresivo, pero simplemente trata de ver el otro lado de las cosas en el amor del Señor antes de asociarte con quienes pretenden juzgar y condenar a los demás. Esa tarea penal le corresponde al Señor y Su prerrogativa no la ha delegado en ningún mortal. Tampoco existe un don espiritual de “juez penal” para la edificación de la iglesia…
Claro que mi punto de vista necesariamente es parcial, pues como escribí al principio, es la asamblea la que discierne cada aspecto y, además, conoce los pormenores del asunto más que quienes solo podemos observar desde afuera y referirnos a generalidades.
Un abrazo!
Heriberto
06-10-2017, 04:59 AM
(Última modificación: 06-10-2017, 12:38 PM por Heriberto.)
LA IGLESIA PRIMITIVA
Heriberto, si el caso de apropiarse de una ofrenda y salir con ella en el bolsillo, para luego regresarla completa o incompleta (el Señor lo sabe), hubiese ocurrido en los días apostólicos...otro hubiera sido el resultado.
Hechos 5
1. Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad,
2. y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles.
3. Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?
4. Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.
¿UN INCIDENTE PURAMENTE CASUAL?
Deuteronomio 6:24 Y nos mandó Jehová que cumplamos todos estos estatutos, y que TEMAMOS a Jehová nuestro Dios, para que nos vaya bien todos los días, y para que nos conserve la vida, como hasta hoy.
Romanos 15:4 Porque las cosas que se escribieron antes, PARA NUESTRA ENSEÑANZA se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.
Hebreos 4:12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las INTENCIONES DEL CORAZÓN.
Querido hermano:
Tal parece que no lees con atención lo que escribimos. Francamente, ¿No será que tu celo no fue generado por el incidente en sí sino porque tienes celos del hermano que ejerce una responsabilidad que bien o mal le ha sido reconocida por la iglesia? (o quizás por la corporación que supervisa la iglesia, en ese caso, en contra de claros principios biblicos sobre el gobierno de la asamblea)
Aplicas indebidamente el caso de Ananías y Safira, cuyo pecado fue la presunción de sobresalir sobre los demás, mintiendo cuando afirmaron que daban la totalidad del precio de su propiedad cuando en realidad se habían guardado una parte, que finalmente era de ellos. Nadie hubiera cuestionado eso si hubieran dicho la verdad. Aplicas mal el caso porque acusas a tu hermano de haberse apropiado de lo que en realidad resguardó para que no cayera en manos ajenas, y nadie puede atribuirse hoy ninguna autoridad apostólica como para pretender saber, sin pruebas, si alguien mintió en la cuestión que mencionas.
Cuando un ladrón se lleva dinero ajeno no se toma el tiempo de contarlo con toda tranquilidad. Lo guarda, huye inmediatamente y no aparece más. Pero ese no fue el caso de que se trata, y tú pudiste corroboralo para evitar cualquier sospecha. Quizás, simplemente, no seguiste la verdad en amor. (Claro que lo menciono subjetivamente y no te estoy formulando acusación alguna)
La iglesia es una comunidad de amor (no un cuartel de espías) sujeta solo a su Cabeza, donde los hermanos espirituales (no los sargentos) corrigen las faltas con firmeza, pero con espíritu de mansedumbre para no dar lugar al diablo, el acusador más encarnizado.
Solo intento no exponer nada con parcialidad, y como antes lo escribí, tómalo como una opinión que puedes considerar válida o no, pero espero que, a la luz de las Escrituras, "Todas vuestras cosas sean hechas con amor." (1ª Co 16:14) y sin prejuicios. (1ª Tim.5:21)
Que el Señor prospere la asamblea allí, es decir, a la totalidad de hermanos y hermanas que la integran por Su Gracia.
Un abrazo!
Heriberto
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