(24-06-2015, 01:53 AM)Felipe Vega escribió: Mi estimado hermano Caminito.
Se que este tema genera criterios encontrados, sin embargo permitame darle mi humilde criterio:
Don Felipe.
Por favor considere las siguientes signos para hacer diferencia entre sus escritos y los míos: "><" es decir: >Lo que usted escribió<
Paz a su vida.
Los criterios encontrados en relación a la interpretación de la Biblia, surgen cuando se piensa que puede haber más de una sola interpretación al texto sagrado; aplicaciones, pueden ser miles, pero una sola interpretación es posible.
¿Cual? ¿La suya o la mía? De ninguno que no provenga del mismo texto sagrado, así que despojémonos de egos, o busquemos quien tiene la razón y busquemos la verdad revelada con espíritu de mansedumbre y con humildad de reconocer que no siendo perfectos, sino imperfectos, bien pudiésemos estar equivocados.
No quiero perder el tiempo en lo que estamos de acuerdo, pero si revisar nuestras controversias escriturales, así que omito los acuerdos y trabajo en las diferencias.
Usted dijo:
>1- En los tiempos de Adán y Eva no había ley, pero si había un concepto de pecado que curiosamente es muy cercano a lo manifestado por Cristo. Más adelnate voy a explicarlo.<
Yo. No encontré ese concepto de pecado delante de la lectura de su aporte, le suplicaría fuese más claro.
La desobediencia a Dios, con ley o sin ley, es pecado en el Edén, por toda la historia de la humanidad y hasta nuestros tiempos.
El pecado por definición es no dar en el blanco y el blanco es hacer la voluntad de Dios; es revelarse en contra de la voluntad de Dios en cualquiera de sus manifestaciones, aun cuando no esté claramente expresada en la ley.
El orgullo es pecado y la ley no dice “No tendrás orgullo en tu corazón”; pero a Satanás lo expulsó Dios de su presencia por querer ser igual a Él.
Este fue el principio que infundió en su engaño a la mujer en el huerto y a la mujer nunca le pareció más atrayente el fruto prohibido como cuando la serpiente le dijo que sería igual que Dios, sabiendo el bien y el mal. Su rebeldía surgió cuando quiso ser igual que Dios y codició el fruto pareciéndole muy atrayente.
El problema del huerto en la caída del hombre y la mujer, surge cuando no se quiere autoridad sobre sí mismo por Dios. La naturaleza de Dios por derecho y justicia es la suprema autoridad y si no se le concede, no se puede ser amigo de Dios. Toda la naturaleza existe siguiendo una serie de leyes absolutas y universales que las mantienen en coexistencia y si tan sólo alguna de ellas se quebranta, todo lo demás se desquebraja.
Tanto a los animales y objetos, Dios les dio propósitos muy claros de los cuales no pueden salirse, pues de lo contrario, sus funciones estarían completamente trastornadas afectando todo su ser y a los seres que convergen en su hábitat.
Si no existiera la fuerza de la gravedad o ésta fuese afectada en su fórmula, no habría vida como la conocemos.
Es al hombre y a los ángeles que les dio, además de una naturaleza clara y limitativa “la voluntad”. Ningún otro ser tiene voluntad, en el huerto, la voluntad del hombre quedó claramente manifestada para que eligiera si ponerla en sujeción de Dios o ponerla al servicio de sí mismo. El hombre eligió ponerla al servicio de su egoísta decisión sin tomar en cuenta a Dios y con ello lo rechazó, como es rechazado en cada pecado que cometemos. Ha sido así desde el principio, como lo está siendo así ahora, en lo que me parece son los últimos tiempos de la historia de la humanidad tal cual la conocemos.
Esto que le digo, está claramente demostrado en las escrituras, si pasamos de Adán, nos muestra que cada vez el pecado y la muerte ha afectado la naturaleza humana de manera más vil. El corazón humano calló y vive en contra de la naturaleza con la que fue creado, destruyéndose a sí mismo y a los que le rodean. Vive sin Dios y destinado a la muerte eterna. Luego dice usted:
>2- Jesucristo dijo que toda le ley se resumía en Amarás al Señor tu Dios y a tu prójimo como a ti mismo. Estableciendo claramente que la santidad sólo viene de una relación de amor con Dios Padre y con nuestros iguales.
3- Jesucristo cumplió este precepto, no cumpliendo completamente la ley judaica, o no es cierto que el fue censurado por sanar a un hombre el día de reposo.<
Vamos por partes. La ley “judaica” como le llama, jamás la cumplió el Señor y no podía, porque nunca existió en ese tiempo como tal; la que pretendían seguir los judíos de la época, era la ley que Dios le dio a Moisés en el Sinaí y en el resto de su peregrinar en el desierto por esos tortuosos 40 años que sufrió el pueblo por revelarse contra Dios, pero sin entender el propósito de la ley, pues pensaban que bien podían cumplirla, aunque las evidencias les demostraban lo contrario y para ello, algunos ancianos, religiosos y escribas, aumentaban cargas que tenía en absoluto nada que ver con lo que Dios había dicho en su palabra.
Sólo un ejemplo:
La ley de Dios dice:
Éxodo 23:12 Seis días trabajarás, y al séptimo día reposarás, para que descanse tu buey y tu asno, y tome refrigerio el hijo de tu sierva, y el extranjero.
¿Qué significa? Qué no puedes trabajar como siervo. Mire:
Éxodo 20:9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 10 mas el séptimo día es reposo[b] para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.
11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo[c] y lo santificó.
Debían descansar el séptimo para dedicarlo a Dios; implicaba que no debían trabajar ni sus siervos, ni ellos con el fin de obtener ganancias, ese día era dedicado a Dios.
Pero los maestros de la ley, le añadieron que estaba prohibido caminar más de 700 metros y que no debían hacer bien a nadie, cuando eso no dice para nada la ley de Dios. Es por eso que el Señor Jesucristo les dice:
Lucas 13:10 Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; 11 y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar.
12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad.
13 Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios.
14 Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo,[b] dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo.
15 Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber?
16 Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?
17 Al decir él estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por él.
¿Qué sucede aquí? ¿El Señor no cumplió con la ley de Dios por curar en día de reposo? ¿Dónde dice la ley que es trabajo curar en día de reposo? ¿Cuánto cobró por curar? ¿Qué ganancia obtuvo por sanar a esta mujer?
Todos, de acuerdo a la ley, descansaban a sus bestias de carga desatándolas de su pesada carga y en su legalismo religioso, no podían maravillarse y alabar a Dios por la misericordia y señal portentosa de desatar a esta pobre mujer con la enfermedad que le aquejaba. Eso es tener el corazón bien endurecido y lleno de orgullo religioso.
Pero el Señor, nunca quebrantó la ley de Dios, ni en el día de reposo, porque nunca cobró por sus servicios en los seis días y mucho menos en el séptimo.
Pero para los parámetros de los religiosos, eso fue desobedecer el mandamiento y les preocupaba más el cumplimiento distorsionado de la ley, que maravillarse y gozarse porque Dios estaba entre ellos en Cristo el Hijo de Dios.
Por eso el Señor los confronta y les dice:
Mateo 15:1 Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo:
2 ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan.
3 Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?
4 Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre;(A) y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente.
5 Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte, 6 ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.
7 Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo:
8 Este pueblo de labios me honra;
Mas su corazón está lejos de mí.
9 Pues en vano me honran,
Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.
10 Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended:
11 No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.
12 Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra?
13 Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada.
14 Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo.
15 Respondiendo Pedro, le dijo: Explícanos esta parábola.
16 Jesús dijo: ¿También vosotros sois aún sin entendimiento?
17 ¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina?
18 Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre.
19 Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.
20 Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre.
La pregunta de estos hombres implica la convicción profunda de su alma. La tradición de los ancianos (hombres como usted y como yo) y la ley de Dios están en el mismo grado de autoridad. ¿Eso no es exactamente la postura de Satanás? ¿Eso no es orgullo pecaminoso de ser igual a Dios? ¿Eso no es idolatría de la ley y de la tradición y a los ancianos otorgándoles autoridad divina siendo hombres?
¿En dónde la ley de Dios obligaba a lavarse las manos antes de comer? ¿En dónde el Señor dejó de cumplir la ley de Dios?
>4- Jesucristo se opuso a la aplicación literal de la ley contra la mujer Adultera haciendo una diferencia cuando les indicaba ... que dice vuestra ley. Es decir no la veía como propia. Además cuando le dejaron en sus manos la sentencia su propuesta fue totalmente distinta a lo que la ley Mosaica manifestaba.<
Don Felipe, nada más apartado de la realidad que tal afirmación, le invito a leer el pasaje en todo su contexto:
Juan 8:3 Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, 4 le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio.
5 Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?
6 Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo.
7 Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.
8 E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra.
9 Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio.
10 Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?
11 Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.
La ley de Moisés ciertamente, demandaba que fuesen apedreados ¿Quiénes?
Levítico 20:10 Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.
1.- ¿En dónde está el varón con el que cometió adulterio? ¿Por qué sólo la mujer es enjuiciada? ¿No debían también traer al varón?
2.- La ley demanda que los dos sean muertos. ¿Los fariseos y escribas querían que se cumpliera la ley de Dios? NO. Su intención es querer atrapar al Señor en alguna falta de la ley para condenarle, pero no trajeron al varón, son ellos quienes no la están cumpliendo.
3.- El Señor, vuelve a usar, como en muchas otras ocasiones la ley para que los presentes se vean en ese espejo cuando les dice:
“El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.” Y poco a poco, desde el primero hasta el último se retiraron. ¿Por qué? Porque la ley de Dios cumplió su objetivo de hacerles ver que no había nadie digno de arrojar la primera piedra y lso versículos siguientes por demás reveladores:
10 Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?
11 Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.
El único que podía condenarla, tampoco arrojó la piedra, pero nunca negó que la mujer haya cometido pecado, pues al final del 11 le dice “Ni yo te condeno; vete y NO PEQUES MA´S”.
Al pecado lo nombró pecado, pero si Dios demanda la muerte del pecador adúltero ¿Cómo podemos decir que Jesús cumplió con la ley? El Señor cumplió, también con la ley, cuando murió por el pecado de la adúltera en la cruz. El Señor, no vino a abrogar al ley, sino para cumplirla al pagar con su propia muerte y vida voluntariamente entregada ¿Recuerda?
> 5- Durante su ministerio los evangelios no indican o relatan que el cumplió con los ritos de los sacrificios ya que esto es consistente con lo profetizado por Isaías. <
Perdón, pero tampoco estoy de acuerdo, mire:
Lucas 2:41 Iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la pascua; 42 y cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta.
Desde bien pequeño cumplía con la ley, de otra manera ¿Cómo podría decir el texto sagrado esto?
Gálatas 4:4 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, 5 para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.
Si en alguna medida el Señor no hubiese cumplido con la demanda de la ley de Dios, su sacrificio hubiese sido efectivo tan solo para él y no para nosotros.
Otra:
Marcos 14:12 El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, cuando sacrificaban el cordero de la pascua, sus discípulos le dijeron: ¿Dónde quieres que vayamos a preparar para que comas la pascua?
13 Y envió dos de sus discípulos, y les dijo: Id a la ciudad, y os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle, 14 y donde entrare, decid al señor de la casa: El Maestro dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos?
15 Y él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; preparad para nosotros allí.
El Señor cumplió más que la ley en ese aposento, porque instauró la santa cena y el nuevo pacto en su sangre, que iba a ser derramada en la cruz y con ello todo el sistema de sacrificios ya no es necesario, pues dice el Señor en su palabra:
Hebreos 10:1 Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.
2 De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado.
3 Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados; 4 porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.
5 Por lo cual, entrando en el mundo dice:
Sacrificio y ofrenda no quisiste;
Mas me preparaste cuerpo.
6 Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron.
7 Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para
hacer tu voluntad,
Como en el rollo del libro está escrito de mí.
8 Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley), 9 y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último.
10 En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.
¿Cuál es el sacrificio que agrada a Dios?
Hacer su voluntad; las ofrendas de sacrificios de los animales no podían cambiar el corazón de los ofrendantes, los cuales, cumplían sin entender la ley dada a Moisés, pero no podían entregarle su voluntad, estaban impedidos y de nada servía tanta sangre de toros y machos cabríos si no cambiaba el corazón.
Pero eso no significa que el Señor no hubiese cumplido con la ley, la cumplió al ofrendarse a sí mismo por todos nosotros, los que le hemos creído y nos reconciliamos a Dios al arrepentirnos de nuestros pecados y que no es otra cosa que haberle desobedecido a Dios, pues lo hemos quitándolo del trono del nuestro corazón, pero es por medio del nuevo nacimiento que nos reconciliamos con Dios al hacerlo Señor de nuestras vidas para servirle y obedecerle de todo corazón en el amor a él y a los demás.
Por eso dijo el Señor:
Juan 15:14 Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
Nadie puede decir que es de Dios o es amigo de Dios o tiene una relación con Dios sino ha sido transformado su corazón para poder obedecer a Dios voluntariamente.
Salu2.