25-11-2014, 10:52 PM
(Última modificación: 25-11-2014, 10:52 PM por Andres.)
Leemos en Gálatas 5:16,17
Cita:Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.
Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.
¿Cómo interpretan "para que no hagáis lo que quisiereis."? (tengo mi idea pero me gustaría conocer la de Uds. también)
Querido Andres.
Es una interesante pregunta el considerar estos versículos porque contesta mas fácilmente otros versículos que explica Pablo.
A mi entender aquí se nos aclara que en Cristo ya no somos esclavos del pecado (que antes eramos) y una vez con Cristo también somos liberados del legalismo (¿podriamos considerar aquí tambien la religiosidad?):
Gál 5:18 Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.
Esta libertad de la que vivimos y gozamos debemos tener un balance adecuado pero este DEBE ser hecho y trabajado por el Espiritu porque de otra manera si lo hacemos por nuestra cuenta cometeríamos el error ya sea de convertir nuestra libertad en libertinaje o por el lado opuesto, nos esclavizaríamos con leyes judaizantes o religiosidades.
O sea vivir en el Espiritu “no es legalismo” pero tampoco nos da “licencia” para vivir una vida carnal. Y creo que es a esto que Pablo dice “…para que no hagáis lo que quisiereis.” Implicando que debemos hacerlo bajo dominio y guia del Espiritu y NO bajo nuestras perspectivas porque lo haríamos y terminaríamos haciendolo mal.
Estamos parados en un pivote en donde por un lado tenemos la completa libertad en Cristo pero guiado por el Espiritu, y en el otro se aprobaría el pecado o el legalismo porque estaría guiado por mi carne (mis propios pensamientos), ¿A dónde nos inclinaremos? Y a esto Pablo nos explica que el apoyarnos en nosotros mismos es la carne, que no esta redimida, por tanto haríamos lo que no conviene:
Rom 7:14 Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado.
Rom 7:15 Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.(B)
Rom 7:16 Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena.
Rom 7:17 De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí.
Rom 7:18 Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.
Rom 7:19 Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.
Rom 7:20 Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.
Rom 7:21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.
Rom 7:22 Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;
Rom 7:23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
Rom 7:24 ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?
Rom 7:25 Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.
Espero haber aclarado algo y de forma correcta.
Un abrazo Andres.
Willy
AndresLeemos en Gálatas 5:16,17
Cita:Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.
Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.
¿Cómo interpretan "para que no hagáis lo que quisiereis."? (tengo mi idea pero me gustaría conocer la de Uds. también)
Saludos Andrés
El creyente está sometido a 2 influencias que dependiendo cual alimente más será la que dicte su forma de comportarse, uno es la carne y otra el espíritu.
La carne también se le conoce por su obras y se le llama pecado, leemos:
Rom 6:12 No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias;
Si te das cuenta menciona al pecado como un potencial rey que puede alterar tu alma (yo) y ponerlo a hacer algo que no conviene, tal como lo explicó Willy.
El espíritu también es un potencial rey que guiará a tu alma (yo) para obedecer la palabra de Dios y hacer su voluntad.
Si comprendieramos que seguimos siendo esclavos no habría soberbia, ó somos esclavos de Cristo, ó esclavos del pecado.
Ing. Ramón Lozano Cervantes
Pues, considero que las dos explicaciones son muy correctas y más aún, si me permiten.
Hay un pasaje que le da mucha luz, miren como dice:
Romanos 6:7 Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.
8 Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; 9 sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él.
10 Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive.
11 Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Ya no vivimos para nosotros, sino para Dios.
Ya no se trata de nosotros, se trata de Dios.
Mi versículo favorito:
Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
El Señor Jesucristo en nosotros debe hacer que deseemos agradar a Dios en todo lo que hacemos, pues es Cristo quien ahora actúa en nosotros, el cual tiene una apremiante necesidad:
Juan 4:34 Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.
Así como el alimento es necesario para la vida física, en el corazón del Señor Jesús, era hacer la voluntad de su Padre.
No hacer lo que queramos, implica hacer a un lado nuestros deseos egoístas, sino buscar hacer lo que el Señor desea y después de hecho así glorificarlo.
Hola Andrés: Espero que encuentres algún momento para responder si lo que los hermanos compartieron aquí coincide con tu interpretación del pasaje al que aludiste.
Un abrazo!
Heriberto
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