28-09-2009, 07:50 PM
Claro, ahí está el gran problema. La traducción de las Sagradas Escrituras, para quienes creemos en la inspiración verbal plenaria, debe hacerse mediante el método de "equivalencia formal", es decir, que debe traducirse palabra por palabra, y no simplemente interpretando los pensamientos o ideas que ellas encierran, como ocurre con el método de "equivalencia dinámica"
Quizás sea oportuno recordar que un influyente pionero de la teoría de la equivalencia dinámica fue Eugene Nida, nacido en 1914, quien, en la conducción de las Sociedades Bíblicas, supuso que el mensaje de las Escrituras se debía adaptar al entendimiento de las diferentes culturas que lo recibieran. El peligro de esta posición es que el mensaje bíblico se comunica no como una revelación absoluta de parte de Dios para toda la humanidad, sino echando mano de elementos afines a la cultura de que se trate. Por ejemplo, en traducciones a lenguas indígenas, dado que el vocablo "Dios" es una palabra extraña a los aborígenes, en reemplazo se ha llegado a utilizar el nombre de dioses paganos para aludir a Dios.
Es así que en las dos primeras versiones del Nuevo Testamento en maya, se usó la palabra “Dios”, pero luego, con el argumento de la necesidad de “reconocer” la cultura y la cosmovisión del idioma (método de equivalencia dinámica) después de muchas deliberaciones, se decidió usar la palabra Hunab Ku, que es el nombre de una divinidad pagana con ciertas características que la asemejarían a Dios, lo que resulta ser un verdadero disparate. No me extenderé sobre el particular, pero busquen otras referencias y saquen sus propias conclusiones. Qué lamentable me parece la suposición de que los indígenas no son otra cosa que tontos, incapaces de entender la verdad de las Escrituras. En realidad los verdaderos tontos son los que suponen que Dios no puede comunicar Su Palabra sin “adaptaciones” (adulteraciones)
Hasta los niños más simples de nuestras “Horas Felices” entienden perfectamente la traducción Reina Valera, leyendo, aprendiendo y enriqueciendo sus propios vocabularios, pero resulta que los genios modernos la quieren avasallar porque consideran que hay mucha gente sin entendimiento… Vamos, no seamos ingenuos, ocurre que hay doctrinas que molestan a ciertos círculos religiosos, y pretenden modificarlas o, si es posible, borrarlas de un plumazo de modo que nadie se dé cuenta…
Ahora bien, no ignoremos que el lingüista anteriormente referido también “contribuyó” decisivamente a la ingerencia activa del Vaticano en las Sociedades Bíblicas, lo que explica la práctica de publicar distintas versiones "a medida" del cliente, imitada igualmente por otras editoriales para no perder la competencia en el mercado. Entonces, parece ser que durante muchos siglos los cristianos estuvieron tristemente equivocados, hasta que un iluminado lingüista propuso su nueva teoría para “actualizar” las Escrituras, olvidando que “a aquel a quien fuere mi Palabra, cuente mi Palabra verdadera. ¿Qué tiene que ver la paja con el trigo? dice Jehová” (Jer.23:28)
Por último. dispongo de una Biblia “paralela” entre la Versión Reina Valera y la NVI, y se hace más que evidente que la NVI no sólo ha sido tergiversada sino también deliberadamente mutilada, no siendo recomendable para el uso habitual.
En otra entrega explicaremos las diferencias entre las versiones antiguas (Texto masorético A.T y Textus receptus N.T.) y las versiones modernas basadas en los “textos críticos”
Quizás sea oportuno recordar que un influyente pionero de la teoría de la equivalencia dinámica fue Eugene Nida, nacido en 1914, quien, en la conducción de las Sociedades Bíblicas, supuso que el mensaje de las Escrituras se debía adaptar al entendimiento de las diferentes culturas que lo recibieran. El peligro de esta posición es que el mensaje bíblico se comunica no como una revelación absoluta de parte de Dios para toda la humanidad, sino echando mano de elementos afines a la cultura de que se trate. Por ejemplo, en traducciones a lenguas indígenas, dado que el vocablo "Dios" es una palabra extraña a los aborígenes, en reemplazo se ha llegado a utilizar el nombre de dioses paganos para aludir a Dios.
Es así que en las dos primeras versiones del Nuevo Testamento en maya, se usó la palabra “Dios”, pero luego, con el argumento de la necesidad de “reconocer” la cultura y la cosmovisión del idioma (método de equivalencia dinámica) después de muchas deliberaciones, se decidió usar la palabra Hunab Ku, que es el nombre de una divinidad pagana con ciertas características que la asemejarían a Dios, lo que resulta ser un verdadero disparate. No me extenderé sobre el particular, pero busquen otras referencias y saquen sus propias conclusiones. Qué lamentable me parece la suposición de que los indígenas no son otra cosa que tontos, incapaces de entender la verdad de las Escrituras. En realidad los verdaderos tontos son los que suponen que Dios no puede comunicar Su Palabra sin “adaptaciones” (adulteraciones)
Hasta los niños más simples de nuestras “Horas Felices” entienden perfectamente la traducción Reina Valera, leyendo, aprendiendo y enriqueciendo sus propios vocabularios, pero resulta que los genios modernos la quieren avasallar porque consideran que hay mucha gente sin entendimiento… Vamos, no seamos ingenuos, ocurre que hay doctrinas que molestan a ciertos círculos religiosos, y pretenden modificarlas o, si es posible, borrarlas de un plumazo de modo que nadie se dé cuenta…
Ahora bien, no ignoremos que el lingüista anteriormente referido también “contribuyó” decisivamente a la ingerencia activa del Vaticano en las Sociedades Bíblicas, lo que explica la práctica de publicar distintas versiones "a medida" del cliente, imitada igualmente por otras editoriales para no perder la competencia en el mercado. Entonces, parece ser que durante muchos siglos los cristianos estuvieron tristemente equivocados, hasta que un iluminado lingüista propuso su nueva teoría para “actualizar” las Escrituras, olvidando que “a aquel a quien fuere mi Palabra, cuente mi Palabra verdadera. ¿Qué tiene que ver la paja con el trigo? dice Jehová” (Jer.23:28)
Por último. dispongo de una Biblia “paralela” entre la Versión Reina Valera y la NVI, y se hace más que evidente que la NVI no sólo ha sido tergiversada sino también deliberadamente mutilada, no siendo recomendable para el uso habitual.
En otra entrega explicaremos las diferencias entre las versiones antiguas (Texto masorético A.T y Textus receptus N.T.) y las versiones modernas basadas en los “textos críticos”

