12-09-2013, 07:43 PM
Hola Francisco:
Creo que lo que propones como "evidencia" se relaciona con tu interpretación particular del pasaje, pero, así y todo, la doctrina de la seguridad de la salvación no está basada exclusivamente en un sólo texto, ni en un determinado capítulo, sino en toda la Biblia, porque, como sabes, una escritura debe interpretarse a la luz de las otras.
Pero, sin pretender más que dilucidar el tema, fíjate que el verdadero problema de quien niega la seguridad de la salvación es pensar que la salvación se recibe por gracia, pero después que alguien recibe a Cristo depende de sus buenas obras y de su conducta (Cristo más los méritos humanos) lo que que a la luz de las Escrituras no resiste ningún análisis.
Ahora, un aspecto del asunto es que las sectas enseñan que la salvación se puede perder, porque esa falsa doctrina resulta ser un arma temible para amenazar a sus prosélitos y mantenerlos a raya. Así logran la "fidelidad" de la gente a la que engañan, y que se ve obligada, entre muchas otras cosas, a "pagar el diezmo", que es lo que en realidad buscan sus líderes.
Lamentablemente, algunos grupos carismáticos (no todos) hacen lo propio, y sus "pastores" viven en opulencia gracias a los diezmos de sus atemorizados "fieles"
No pude evitar esta mención porque tuve que auxiliar a varios "creyentes" de esos grupos, amenazados por líderes miserables. Una madre viuda, que no podía pagar el diezmo, fue amenazada con que Dios "mataría" a su hijo si ella no diezmaba. Su desesperación casi le hace perder el juicio, y me llamaron para ayudarla. Descubrí que en realidad no era salva, y me abstengo de mencionar otros detalles tenebrosos, pero lo cierto es que ella después de muchas horas de conversación a la luz de las Escrituras, finalmente aceptó al Señor y se terminaron sus padecimientos.
La pregunta ahora sería: ¿Qué pecado nos puede hacer perder la salvación? ¿Un hijo de Dios puede dejar de serlo?
¿Y qué pasa cuando un hijo peca y permanece en rebeldía sin confesarle sus pecados al Padre.
"y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,
Ni desmayes cuando eres reprendido por él;
Porque el Señor al que ama, disciplina,
Y azota a todo el que recibe por hijo.
Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?
Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos" (Heb 12:5/8)
¿Notas la diferencia entre un incrédulo y un hijo?
El incrédulo se pierde porque es incrédulo, el hijo se salva porque es hijo, pero si se desvía, Dios lo disciplinará sin dejar de tratarlo como hijo.
Un abrazo,
Heriberto
Creo que lo que propones como "evidencia" se relaciona con tu interpretación particular del pasaje, pero, así y todo, la doctrina de la seguridad de la salvación no está basada exclusivamente en un sólo texto, ni en un determinado capítulo, sino en toda la Biblia, porque, como sabes, una escritura debe interpretarse a la luz de las otras.
Pero, sin pretender más que dilucidar el tema, fíjate que el verdadero problema de quien niega la seguridad de la salvación es pensar que la salvación se recibe por gracia, pero después que alguien recibe a Cristo depende de sus buenas obras y de su conducta (Cristo más los méritos humanos) lo que que a la luz de las Escrituras no resiste ningún análisis.
Ahora, un aspecto del asunto es que las sectas enseñan que la salvación se puede perder, porque esa falsa doctrina resulta ser un arma temible para amenazar a sus prosélitos y mantenerlos a raya. Así logran la "fidelidad" de la gente a la que engañan, y que se ve obligada, entre muchas otras cosas, a "pagar el diezmo", que es lo que en realidad buscan sus líderes.
Lamentablemente, algunos grupos carismáticos (no todos) hacen lo propio, y sus "pastores" viven en opulencia gracias a los diezmos de sus atemorizados "fieles"
No pude evitar esta mención porque tuve que auxiliar a varios "creyentes" de esos grupos, amenazados por líderes miserables. Una madre viuda, que no podía pagar el diezmo, fue amenazada con que Dios "mataría" a su hijo si ella no diezmaba. Su desesperación casi le hace perder el juicio, y me llamaron para ayudarla. Descubrí que en realidad no era salva, y me abstengo de mencionar otros detalles tenebrosos, pero lo cierto es que ella después de muchas horas de conversación a la luz de las Escrituras, finalmente aceptó al Señor y se terminaron sus padecimientos.
La pregunta ahora sería: ¿Qué pecado nos puede hacer perder la salvación? ¿Un hijo de Dios puede dejar de serlo?
¿Y qué pasa cuando un hijo peca y permanece en rebeldía sin confesarle sus pecados al Padre.
"y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,
Ni desmayes cuando eres reprendido por él;
Porque el Señor al que ama, disciplina,
Y azota a todo el que recibe por hijo.
Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?
Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos" (Heb 12:5/8)
¿Notas la diferencia entre un incrédulo y un hijo?
El incrédulo se pierde porque es incrédulo, el hijo se salva porque es hijo, pero si se desvía, Dios lo disciplinará sin dejar de tratarlo como hijo.
Un abrazo,
Heriberto

