Hola Francisco y hermanos que participan del tema:
Creo que el debate no pasa por considerar si los hebreos eran creyentes o incrédulos. Es cierto que podían, y pueden, ser una cosa u otra, pero no se debe pasar por alto que había hebreos creyentes... aunque no salvos.
A ver si lo puedo explicar: La nación de Israel no es cualquier nación. Es el pueblo de Dios, y como tal no recibe el mismo tratamiento que los gentiles. No obstante, pese a su condición de privilegio, no es parte de la Iglesia del Señor, pero tampoco ha sido reemplazado por ella, como sostiene la falsa Teología del reemplazo.
Quiero decir que hay hebreos que no pueden ser considerados como incrédulos pues esperan el advenimiento del Mesías y obviamente creen en Él, pero siguen en el sistema del Antiguo Testamento.
Los judíos, y sólo los judíos,(sé que es polémico, pero no se escandalicen...) pueden tener una de dos oportunidades para ser salvos. La primera es seguir perteneciendo a Israel, como los justos del A.T. esperando la venida del Señor en gloria para restaurar la nación, y la otra es escuchar el Evangelio y obedecerlo por la fe en el Señor Jesucristo, pasando a ser parte de la Iglesia.
Ahora bien, si un judío (recuerden que es creyente desde otra perspectiva) rechaza el Evangelio o asiente intelectualmente pero luego se vuelve atrás, pierde la oportunidad de ser salvo con Israel. Es decir, como judío no puede volver a su situación privilegiada anterior, y para él ya no queda sacrificio por el pecado.
Consideren especialmente los destinatarios y la perspectiva hebrea del libro.
Trato de ser breve, aunque entiendo que es un asunto que requiere más espacio.
Por ahora piénsenlo.
Un abrazo,
Heriberto
Creo que el debate no pasa por considerar si los hebreos eran creyentes o incrédulos. Es cierto que podían, y pueden, ser una cosa u otra, pero no se debe pasar por alto que había hebreos creyentes... aunque no salvos.
A ver si lo puedo explicar: La nación de Israel no es cualquier nación. Es el pueblo de Dios, y como tal no recibe el mismo tratamiento que los gentiles. No obstante, pese a su condición de privilegio, no es parte de la Iglesia del Señor, pero tampoco ha sido reemplazado por ella, como sostiene la falsa Teología del reemplazo.
Quiero decir que hay hebreos que no pueden ser considerados como incrédulos pues esperan el advenimiento del Mesías y obviamente creen en Él, pero siguen en el sistema del Antiguo Testamento.
Los judíos, y sólo los judíos,(sé que es polémico, pero no se escandalicen...) pueden tener una de dos oportunidades para ser salvos. La primera es seguir perteneciendo a Israel, como los justos del A.T. esperando la venida del Señor en gloria para restaurar la nación, y la otra es escuchar el Evangelio y obedecerlo por la fe en el Señor Jesucristo, pasando a ser parte de la Iglesia.
Ahora bien, si un judío (recuerden que es creyente desde otra perspectiva) rechaza el Evangelio o asiente intelectualmente pero luego se vuelve atrás, pierde la oportunidad de ser salvo con Israel. Es decir, como judío no puede volver a su situación privilegiada anterior, y para él ya no queda sacrificio por el pecado.
Consideren especialmente los destinatarios y la perspectiva hebrea del libro.
Trato de ser breve, aunque entiendo que es un asunto que requiere más espacio.
Por ahora piénsenlo.
Un abrazo,
Heriberto

