Hola Francisco:
Espero el apunte siguiente te sea de ayuda. Bueno, si es que en realidad querías saber, pero sospecho que querías exponer tu punto de vista.
Tomado de manual Bíblico de Unger - Merrill F. Unger
2.1-5. EL ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA Y EL DÍA DEL SEÑOR
Sobre el error de concepto, 1-2. Los tesalonicenses creían que sus sufrimientos (1.5-12) se debían a que el día del Señor había llegado, 2, juntamente con el fin de los tiempos y el juicio universal (Ap. 6—19), instaurándose el reinado de Cristo (Ap. 19.16—20.10). El apóstol llama a la reflexión sobre este error haciendo hincapié en la verdad de que Cristo volvería antes del día del Señor, 1, enseñanza ya bosquejada en su primera epístola (4.13-18). Hace una clara advertencia con lo especioso del error, 2-3a, y describe la primera fase de la venida de Cristo a buscar a los santos como la presencia personal (parousia) de nuestro Señor Jesucristo, y todos juntos nos reuniremos con él (episunagogé), tal como fue descripto en 1 Ts. 4.13-17.
Refuta el error, 3-5. Antes que el día del Señor caiga sobre un mundo que ha rechazado a Cristo, primero tiene que venir la apostasía. Aquí no se trata de apostatar de la fe, que a menudo caracteriza a la era de la iglesia (1 Ti. 4.1-5; 2 Ti. 3.1-8; Ap. 3.14-22), sino la rebelión total y la caída completa en el error y en lo demoníaco del período que precederá inmediatamente a la venida de Cristo en gloria (Lc. 18.8; Ap. 9.20-21). También tiene que manifestarse el anticristo, llamado aquí "el hijo de perdición", el esaforado, el último gobernante del mundo inspirado por el demonio (Dan. 11.36; Ap. 13.1-10; 19.20; 20.10). Se arrogará honores divinos y engañará a los judíos de los últimos tiempos reunidos en Israel, 4. El apóstol había enseñado estas verdades cuando fundó la iglesia en Tesalónica 5.
2.6-9. EL ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA Y EL HOMBRE DE PECADO
El arrebatamiento de la iglesia y el Espíritu Santo, 6-7. "Lo que lo detiene", o sea el que frena el desarrollo y la manifestación plenos de las fuerzas demoníacas y del mal en esta era (cf. 8-10) es el Espíritu Santo.
Es decir que se trata de una Persona, "el que pone coto". Desde los días de Pentecostés viene edificando la iglesia y morando en ella (Jn. 14.16; Hch. 2.1-4; 1 Co. 6.19), y seguirá haciéndolo hasta "que sea quitado de en medio". Esto ocurrirá cuando la Iglesia, en que habita el Espíritu, sea arrebatada para recibir al Señor en el aire (1 Ts. 4.13-17).
Recién entonces, cuando el divino "retenedor" sea llevado juntamente con la iglesia glorificada, hará su aparición el anticristo, 6, y llegará a su plenitud el "misterio de la iniquidad".
El arrebatamiento de la iglesia y el hombre de pecado, 8-9. "Entonces", después que el Espíritu Santo sea sacado "de en medio", se manifestará el inicuo. Este siniestro personaje resume en su persona "el misterio de la iniquidad" o sea el auge pleno de lo demoníaco en los últimos días, con manifestaciones milagrosas (Ap. 9.1-21; 12.7-17; 16. 13-16). Será destruido al advenimiento de Cristo en gloria (Ap. 19.20; 20.10) y Satanás será atado y arrojado al abismo (Ap. 20.1-3).
2.10-12. EL ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA Y LOS QUE RECHAZAN LA VERDAD EN LOS ÚLTIMOS DÍAS
La condena contra los que rechazan la verdad, 10. El engaño demoníaco, que durante la era de la iglesia actúa de una manera restringida debido a la acción contrarrestadora del Espíritu Santo, 6-9 (cf. 1 Ti. 4.1-4; 1 Jn. 4.1-5), arremeterá, con incontenible poder. "Los que se pierden", 10a, son la multitud de inconversos que aún viven en la tierra después de la traslación de la iglesia. Al rechazar la verdad cuando todavía estaba disponible se da lugar al engaño demoníaco "por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos," 10, es decir, antes de que la iglesia fuera glorificada.
La causa de su condenación, 11-12. Porque no amaron ni aceptaron la verdad cuando estaba disponible, 106, Dios les envía un "poder engañoso", una fuerza generadora de mentira, para que "crean la mentira", es decir, la suprema mentira de aceptar al anticristo, 11. (Jn. 5.43; Ap. 13.8, 16-18). El poder engañoso les es enviado para que todos sean juzgados y hallados culpables por no haber creído a la verdad, sino que se gozaron en la injusticia.
Espero el apunte siguiente te sea de ayuda. Bueno, si es que en realidad querías saber, pero sospecho que querías exponer tu punto de vista.
Tomado de manual Bíblico de Unger - Merrill F. Unger
2.1-5. EL ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA Y EL DÍA DEL SEÑOR
Sobre el error de concepto, 1-2. Los tesalonicenses creían que sus sufrimientos (1.5-12) se debían a que el día del Señor había llegado, 2, juntamente con el fin de los tiempos y el juicio universal (Ap. 6—19), instaurándose el reinado de Cristo (Ap. 19.16—20.10). El apóstol llama a la reflexión sobre este error haciendo hincapié en la verdad de que Cristo volvería antes del día del Señor, 1, enseñanza ya bosquejada en su primera epístola (4.13-18). Hace una clara advertencia con lo especioso del error, 2-3a, y describe la primera fase de la venida de Cristo a buscar a los santos como la presencia personal (parousia) de nuestro Señor Jesucristo, y todos juntos nos reuniremos con él (episunagogé), tal como fue descripto en 1 Ts. 4.13-17.
Refuta el error, 3-5. Antes que el día del Señor caiga sobre un mundo que ha rechazado a Cristo, primero tiene que venir la apostasía. Aquí no se trata de apostatar de la fe, que a menudo caracteriza a la era de la iglesia (1 Ti. 4.1-5; 2 Ti. 3.1-8; Ap. 3.14-22), sino la rebelión total y la caída completa en el error y en lo demoníaco del período que precederá inmediatamente a la venida de Cristo en gloria (Lc. 18.8; Ap. 9.20-21). También tiene que manifestarse el anticristo, llamado aquí "el hijo de perdición", el esaforado, el último gobernante del mundo inspirado por el demonio (Dan. 11.36; Ap. 13.1-10; 19.20; 20.10). Se arrogará honores divinos y engañará a los judíos de los últimos tiempos reunidos en Israel, 4. El apóstol había enseñado estas verdades cuando fundó la iglesia en Tesalónica 5.
2.6-9. EL ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA Y EL HOMBRE DE PECADO
El arrebatamiento de la iglesia y el Espíritu Santo, 6-7. "Lo que lo detiene", o sea el que frena el desarrollo y la manifestación plenos de las fuerzas demoníacas y del mal en esta era (cf. 8-10) es el Espíritu Santo.
Es decir que se trata de una Persona, "el que pone coto". Desde los días de Pentecostés viene edificando la iglesia y morando en ella (Jn. 14.16; Hch. 2.1-4; 1 Co. 6.19), y seguirá haciéndolo hasta "que sea quitado de en medio". Esto ocurrirá cuando la Iglesia, en que habita el Espíritu, sea arrebatada para recibir al Señor en el aire (1 Ts. 4.13-17).
Recién entonces, cuando el divino "retenedor" sea llevado juntamente con la iglesia glorificada, hará su aparición el anticristo, 6, y llegará a su plenitud el "misterio de la iniquidad".
El arrebatamiento de la iglesia y el hombre de pecado, 8-9. "Entonces", después que el Espíritu Santo sea sacado "de en medio", se manifestará el inicuo. Este siniestro personaje resume en su persona "el misterio de la iniquidad" o sea el auge pleno de lo demoníaco en los últimos días, con manifestaciones milagrosas (Ap. 9.1-21; 12.7-17; 16. 13-16). Será destruido al advenimiento de Cristo en gloria (Ap. 19.20; 20.10) y Satanás será atado y arrojado al abismo (Ap. 20.1-3).
2.10-12. EL ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA Y LOS QUE RECHAZAN LA VERDAD EN LOS ÚLTIMOS DÍAS
La condena contra los que rechazan la verdad, 10. El engaño demoníaco, que durante la era de la iglesia actúa de una manera restringida debido a la acción contrarrestadora del Espíritu Santo, 6-9 (cf. 1 Ti. 4.1-4; 1 Jn. 4.1-5), arremeterá, con incontenible poder. "Los que se pierden", 10a, son la multitud de inconversos que aún viven en la tierra después de la traslación de la iglesia. Al rechazar la verdad cuando todavía estaba disponible se da lugar al engaño demoníaco "por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos," 10, es decir, antes de que la iglesia fuera glorificada.
La causa de su condenación, 11-12. Porque no amaron ni aceptaron la verdad cuando estaba disponible, 106, Dios les envía un "poder engañoso", una fuerza generadora de mentira, para que "crean la mentira", es decir, la suprema mentira de aceptar al anticristo, 11. (Jn. 5.43; Ap. 13.8, 16-18). El poder engañoso les es enviado para que todos sean juzgados y hallados culpables por no haber creído a la verdad, sino que se gozaron en la injusticia.

