01-08-2008, 11:41 PM
estimado Emir:
quiero aportar mi opinión
Cuando establecemos las pautas generales del ministerio de los ancianos, nos encontramos con tres palabras clave: ancianos, obispos y pastores.
Cada una de las palabras se asocia con un aspecto del mismo hermano:
anciano: su madurez
Pastor: su carácter
obispo: su función
dentro de esta trilogía, puede ser que algún anciano no tenga el don de pastor, que no es lo mismo que tener el carácter de pastor.
Recordemos que la función primordial de los ancianos es la supervisión y defensa de la congregación, de ahí su nombre.
pero es imposible disociar esta función ministerial del carácter que debe exhibir el que la desempeñe, a fin de ser apto para este ministerio.
Cuando un anciano defiende la docrina, alimenta el rebaño, cura a las heridas, busca las perdidas, está desarrollando el oficio de obispo, pero todas esas características se metaforizan en la figura del pastor.
Ahora bien; ¿qué diferencia hay con el don de pastor?
En primer lugar, recordemos que los dones no son genéricos (es decir, el don de pastor puede ser repartido a cualquiera de los dos sexos); minetras que el oficio de obispo si está restringido a los varones con exclusividad.
En segundo lugar, el obispo desarrolla tareas múltiples, que, si extrapolamos tu pregunta, nos llevarían a demandarles también la posesión del don de maestro, de evangelista, de administración, de hospitalidad, etc. Osea que les faltaría nomás tatuarse una S en el pecho (de supercristianos) y salir volando.
Ironía aparte, espero que quede clara mi postura, en el sentido de que el oficio de anciano demanda una múltiple direccionalidad en el ministerio, y si bien su ministerio particular está vinculado a su don, el oficio congregacional demanda una amplitud de variantes que se cumplen a partir de sus dones, pero no excluyendo si no los poseen a cada uno.
No se ti se sirve, pero tenemos demandas universales incluso para los creyentes que nos on ancianos,y no necesariamente debemos tener el don para realizar la obra de evangelismo, misericordia, discipulado, etc, que se nos demandan a todos.
ojalá que te sirva mi aporte
quiero aportar mi opinión
Cuando establecemos las pautas generales del ministerio de los ancianos, nos encontramos con tres palabras clave: ancianos, obispos y pastores.
Cada una de las palabras se asocia con un aspecto del mismo hermano:
anciano: su madurez
Pastor: su carácter
obispo: su función
dentro de esta trilogía, puede ser que algún anciano no tenga el don de pastor, que no es lo mismo que tener el carácter de pastor.
Recordemos que la función primordial de los ancianos es la supervisión y defensa de la congregación, de ahí su nombre.
pero es imposible disociar esta función ministerial del carácter que debe exhibir el que la desempeñe, a fin de ser apto para este ministerio.
Cuando un anciano defiende la docrina, alimenta el rebaño, cura a las heridas, busca las perdidas, está desarrollando el oficio de obispo, pero todas esas características se metaforizan en la figura del pastor.
Ahora bien; ¿qué diferencia hay con el don de pastor?
En primer lugar, recordemos que los dones no son genéricos (es decir, el don de pastor puede ser repartido a cualquiera de los dos sexos); minetras que el oficio de obispo si está restringido a los varones con exclusividad.
En segundo lugar, el obispo desarrolla tareas múltiples, que, si extrapolamos tu pregunta, nos llevarían a demandarles también la posesión del don de maestro, de evangelista, de administración, de hospitalidad, etc. Osea que les faltaría nomás tatuarse una S en el pecho (de supercristianos) y salir volando.
Ironía aparte, espero que quede clara mi postura, en el sentido de que el oficio de anciano demanda una múltiple direccionalidad en el ministerio, y si bien su ministerio particular está vinculado a su don, el oficio congregacional demanda una amplitud de variantes que se cumplen a partir de sus dones, pero no excluyendo si no los poseen a cada uno.
No se ti se sirve, pero tenemos demandas universales incluso para los creyentes que nos on ancianos,y no necesariamente debemos tener el don para realizar la obra de evangelismo, misericordia, discipulado, etc, que se nos demandan a todos.
ojalá que te sirva mi aporte
