01-08-2008, 11:20 AM
Bueno, Emir, cuando nos referimos a un anciano o pastor, entendemos que es alguien que cumple el oficio pastoral en la iglesia. Ahora bien, debemos tener en claro que los pastores son puestos por el Espíritu Santo, y reconocidos, pero nunca elegidos, por la iglesia.
Si alguien cumple todas las condiciones para ser pastor, es un pastor y la iglesia lo reconoce, sin "ordenación" ni cosas semejantes. En el sentido inverso, si alguien no cumple las condiciones, sencillamente no puede ser un pastor.
Por eso me refería a los procedimientos institucionales a los que se echa mano para reemplazar el orden escritural. He escuchado muchas veces cosas como ésta: No tenemos pastor, o pastores, necesitamos designarlos. Pero eso es totalmente improcedente, pues Dios no hace las cosas de ese modo.
Por otra parte, los dones que alguien pueda tener para otro servicio. no lo habilitan necesariamente para ser anciano. El problema es pensar que el anciano está por encima de los demás y tiene una especie de alto cargo, con el título de "pastor" en un círculo exclusivo al que todos quisieran acceder.
Sin embargo, debemos reconocer que un anciano no es más que un siervo, entre otros, que cumple una de las muchas funciones que Dios estableció para sus obreros, y ni siquiera debería hacerse llamar Pastor, como es tan común en muchos círculos.
En fin, el tema no se agota aquí, y como no pretendo tener la última palabra, espero otras opiniones.
Si alguien cumple todas las condiciones para ser pastor, es un pastor y la iglesia lo reconoce, sin "ordenación" ni cosas semejantes. En el sentido inverso, si alguien no cumple las condiciones, sencillamente no puede ser un pastor.
Por eso me refería a los procedimientos institucionales a los que se echa mano para reemplazar el orden escritural. He escuchado muchas veces cosas como ésta: No tenemos pastor, o pastores, necesitamos designarlos. Pero eso es totalmente improcedente, pues Dios no hace las cosas de ese modo.
Por otra parte, los dones que alguien pueda tener para otro servicio. no lo habilitan necesariamente para ser anciano. El problema es pensar que el anciano está por encima de los demás y tiene una especie de alto cargo, con el título de "pastor" en un círculo exclusivo al que todos quisieran acceder.
Sin embargo, debemos reconocer que un anciano no es más que un siervo, entre otros, que cumple una de las muchas funciones que Dios estableció para sus obreros, y ni siquiera debería hacerse llamar Pastor, como es tan común en muchos círculos.
En fin, el tema no se agota aquí, y como no pretendo tener la última palabra, espero otras opiniones.

