23-05-2018, 02:09 PM
Saludos,
Gracia a todos por los aportes en este tema. Realmente ilustran lo que sucede en la mayor parte de los círculos de la "cristiandad" en su afán de traer personas a Cristo con métodos inventados por los hombres y no según el consejo de Dios y que como resultado no hay conversiones genuinas.
Heriberto escribió:
Queridos hermanos:
Estaba releyendo este tema y, dada su importancia, me parece que han quedado "en el tintero" muchos conceptos que deberíamos considerar.
La Gran Comisión abarca la cuestión de predicar el Evangelio, y francamente me parece que la difusión del verdadero Evangelio hoy "escasea" porque el mensaje se adapta a lo que agrada al mundo, es decir a lo que el mundo quiere escuchar, en lugar de anunciar lo que Dios quiere que escuche.
Sé que los que participan habitualmente en el foro tienen claridad al respecto, pero sería útil agregar aquí algunas definiciones sobre lo que implica cumplir la Gran Comisión y de qué se trata el mensaje a predicar, considerando que en la "cristiandad" reina mucha confusión sobre el asunto.
Recuerden que hay muchos hermanos y lectores que nos siguen aquí pero que no participan activamente, y sería bueno, por consideración a ellos, que repasemos las enseñanzas bíblicas referidas a las Buenas Nuevas.
¿Tratamos de hacerlo entre todos?
Aqui termina la intervencion de Heriberto.
El enfoque dado fue mas bien en lo que no es el evangelio. De lo que si es el Evangelio aquí incluyo lo que pude recoger en las intervenciones pero pudieran ustedes ayudarnos a los lectores que no participamos activamente con otros recursos de la Palabra. Gracias
El Evangelio es poder de Dios para salvación a todo aquél que cree" (Ro.1:16) Un verdadero predicador, tal como lo hizo el apóstol Pablo, genuino siervo de Dios, presenta el Evangelio gratuitamente, "por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por Su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús" (Ro.3:23/24)
El evangelio siempre fue claro y contundente. Solo es ofensivo para el que desea continuar en pecado. Es un ofrecimiento de amor por parte de Dios. El que lo rechaza lo hace con sus cinco sentidos con puro rencor.
El mensaje del Evangelio también está marcado con rojo. Se trata de la muerte del Señor Jesucristo en la cruz, y de Su sangre derramada por nosotros. Se trata de Su triunfo sobre la muerte, por su grandiosa resurrección. Se trata de Su gracia, Su amor y Su justicia manifestadas a todos, pero sólo eficaces en el pecador arrepentido que acude a Él para perdón y salvación. Y aunque no resulte grato, también se trata del juicio y del infierno eterno para aquellos que rechazan al Señor.
No hace falta dibujarle florecitas a los perdidos. Se trata de señalarles el Camino de la Vida, entregándoles el mensaje fiel, tal como nos ha sido confiado por el divino Remitente.
Pero el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo escribe: "A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas; (Efe 3:8/9)
Sin duda que Pablo lo hizo con fidelidad, sin presunciones ni delirios de grandeza, y es necesario abrir las Escrituras para comprender la verdad del Evangelio genuino y anunciarlo a los demás con el mismo compromiso.
Gracias hermanos,
Angellon
Gracia a todos por los aportes en este tema. Realmente ilustran lo que sucede en la mayor parte de los círculos de la "cristiandad" en su afán de traer personas a Cristo con métodos inventados por los hombres y no según el consejo de Dios y que como resultado no hay conversiones genuinas.
Heriberto escribió:
Queridos hermanos:
Estaba releyendo este tema y, dada su importancia, me parece que han quedado "en el tintero" muchos conceptos que deberíamos considerar.
La Gran Comisión abarca la cuestión de predicar el Evangelio, y francamente me parece que la difusión del verdadero Evangelio hoy "escasea" porque el mensaje se adapta a lo que agrada al mundo, es decir a lo que el mundo quiere escuchar, en lugar de anunciar lo que Dios quiere que escuche.
Sé que los que participan habitualmente en el foro tienen claridad al respecto, pero sería útil agregar aquí algunas definiciones sobre lo que implica cumplir la Gran Comisión y de qué se trata el mensaje a predicar, considerando que en la "cristiandad" reina mucha confusión sobre el asunto.
Recuerden que hay muchos hermanos y lectores que nos siguen aquí pero que no participan activamente, y sería bueno, por consideración a ellos, que repasemos las enseñanzas bíblicas referidas a las Buenas Nuevas.
¿Tratamos de hacerlo entre todos?
Aqui termina la intervencion de Heriberto.
El enfoque dado fue mas bien en lo que no es el evangelio. De lo que si es el Evangelio aquí incluyo lo que pude recoger en las intervenciones pero pudieran ustedes ayudarnos a los lectores que no participamos activamente con otros recursos de la Palabra. Gracias
El Evangelio es poder de Dios para salvación a todo aquél que cree" (Ro.1:16) Un verdadero predicador, tal como lo hizo el apóstol Pablo, genuino siervo de Dios, presenta el Evangelio gratuitamente, "por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por Su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús" (Ro.3:23/24)
El evangelio siempre fue claro y contundente. Solo es ofensivo para el que desea continuar en pecado. Es un ofrecimiento de amor por parte de Dios. El que lo rechaza lo hace con sus cinco sentidos con puro rencor.
El mensaje del Evangelio también está marcado con rojo. Se trata de la muerte del Señor Jesucristo en la cruz, y de Su sangre derramada por nosotros. Se trata de Su triunfo sobre la muerte, por su grandiosa resurrección. Se trata de Su gracia, Su amor y Su justicia manifestadas a todos, pero sólo eficaces en el pecador arrepentido que acude a Él para perdón y salvación. Y aunque no resulte grato, también se trata del juicio y del infierno eterno para aquellos que rechazan al Señor.
No hace falta dibujarle florecitas a los perdidos. Se trata de señalarles el Camino de la Vida, entregándoles el mensaje fiel, tal como nos ha sido confiado por el divino Remitente.
Pero el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo escribe: "A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas; (Efe 3:8/9)
Sin duda que Pablo lo hizo con fidelidad, sin presunciones ni delirios de grandeza, y es necesario abrir las Escrituras para comprender la verdad del Evangelio genuino y anunciarlo a los demás con el mismo compromiso.
Gracias hermanos,
Angellon

