11-11-2015, 02:10 PM
Años atrás, el Señor a través de la Escritura, nos hizo comprender la necesidad de volver al Evangelio de Jesucristo, Evangelio que fue cambiado poco a poco por una predicación y enseñanza basadas en la complacencia hacia los hombres. Al arrepentirnos y pedir perdón, fuimos descubriendo algo que no es nuevo, sino muy primitivo. Se trata del Evangelio bíblico, el Evangelio de la Cruz, el Evangelio de la Gracia, el que predicaron hasta dar sus vidas aquellos apóstoles cofundadores de la Iglesia gloriosa, santa y pura de nuestro Señor Jesucristo.
Pablo llego a decir: “No me avergüenzo del Evangelio” (Rom, 1:16). Predicación que llevaron a cabo sin temor al ridículo, al abandono, a la incomprensión, al menosprecio, la tortura y la muerte. El Maestro ya lo había anunciado (Mateo 5:10/12) Luego ellos lo vivieron y también hemos de vivirlo nosotros. (Juan 15:20).
Al hacer la comparación de este verdadero Evangelio en contraste con lo que hoy escuchamos, podemos darnos cuenta de que existe una clara distorsión, un sincretismo de ideas, una dicotomía entre lo que se predica y se vive. Esto está basado en conceptos humanistas, de cómo hacer sentir bien a los hombres, como enriquecerlos, todo esto centrado en su propia necesidad. Ideas extraídas de conceptos filosóficos que no hicieron otra cosa que exaltar las capacidades del hombre (capacidades que no posee), diluyendo el grave problema que el hombre tiene frente a Dios. (Romanos 5:12)
¿Qué nos muestra la Biblia? ¿qué nos dice Dios a través de ella? La escritura dice que en el hombre no hay nada bueno(Isaías 64:6 - Romanos 3:10;17). Cuando vemos a Jesucristo confrontando a los hombres y llamándolos a morir, a renunciar, a dejarlo todo, a negarse a si mismos, tratándolos de ciegos, esclavos, enfermos, corruptos, muertos eternamente y apartados de su gloria, (Isaías 1:6 / Romanos 3:23 / 5:18) diciéndoles que debían nacer de nuevo (Juan 3:3;7) que lo que eran no servia, Jesús se encargo de aniquilar cualquier buen concepto del hombre, que su justicia es como trapos de inmundicia frente a El, y le hizo ver la gran necesidad de ser hechos por medio de El hijos de Dios, y no por sus buenas obras (Efesios 2:8;9).
La fe, el Arrepentimiento, y la Salvación son regalos de Dios, son capacidades que provienen de El mismo, por medio del Evangelio a través del Espíritu Santo que nos convence de la Justicia de Dios, que solo El provoca en el hombre, y lo convence de su condición pecaminosa, de su necesidad de humillarse e ir a los pies de esa Cruz para pedir perdón, no tan solo de todos sus pecados sino de ser un hombre separado de Dios, pecador, nacido bajo maldición, rebeldía, muerte y condenación eterna .
Cuando Jesús muere en la cruz, nos esta diciendo que el que no toma esta Cruz, (la Cruz de Cristo) no puede ser su discípulo, su seguidor. (Lucas 9:23; 24) Esa hermosa Cruz es sinónimo de muerte, destrucción, de juicio para el hombre, pero también es sinónimo de: Poder, Justicia, Amor, Perdón, Salvación, Resurrección y Esperanza Eterna.
Ahora la pregunta que debemos formularnos es: ¿Dónde esta la bendita Cruz en las predicaciones y enseñanzas de hoy? ¿Cuál es el Evangelio que se predica en nuestro tiempo?, cuando solo se les ha enseñado a los hombres a amarse más a si mismo que a Dios, han hecho una generación de hombres y mujeres incapaces de reconocer el Señorío de Cristo en sus vidas, han grabado en el corazón de los feligreses frases como: tu puedes, tus sueños y tus metas son importantes, tu decides, tus fuerzas, etc.
El mensaje que se les ha entregado esta solamente centrado en las propias necesidades del hombre. Se han hecho enemigos de la Cruz. Pablo escribió:”Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la Cruz de Cristo. (Filipenses 3:19)
Nuestro gran anhelo, deseo y petición delante de Dios, es que El mismo Señor, que fue levantado de entre los muertos, obre con su Espíritu con poder, trayendo un verdadero arrepentimiento genuino, producido por la exposición del glorioso y eterno Evangelio de Jesucristo .Y así la justicia de Dios sea exhibida en los corazones que le reciban como Señor y Salvador. (Efesios 1:17-23)
¡Volvamos a la simpleza del mensaje de la Cruz¡ VOLVIENDO AL EVANGELIO DE JESUCRISTO
(http://elpoderdelacruz.blogspot.com.ar)
Pablo llego a decir: “No me avergüenzo del Evangelio” (Rom, 1:16). Predicación que llevaron a cabo sin temor al ridículo, al abandono, a la incomprensión, al menosprecio, la tortura y la muerte. El Maestro ya lo había anunciado (Mateo 5:10/12) Luego ellos lo vivieron y también hemos de vivirlo nosotros. (Juan 15:20).
Al hacer la comparación de este verdadero Evangelio en contraste con lo que hoy escuchamos, podemos darnos cuenta de que existe una clara distorsión, un sincretismo de ideas, una dicotomía entre lo que se predica y se vive. Esto está basado en conceptos humanistas, de cómo hacer sentir bien a los hombres, como enriquecerlos, todo esto centrado en su propia necesidad. Ideas extraídas de conceptos filosóficos que no hicieron otra cosa que exaltar las capacidades del hombre (capacidades que no posee), diluyendo el grave problema que el hombre tiene frente a Dios. (Romanos 5:12)
¿Qué nos muestra la Biblia? ¿qué nos dice Dios a través de ella? La escritura dice que en el hombre no hay nada bueno(Isaías 64:6 - Romanos 3:10;17). Cuando vemos a Jesucristo confrontando a los hombres y llamándolos a morir, a renunciar, a dejarlo todo, a negarse a si mismos, tratándolos de ciegos, esclavos, enfermos, corruptos, muertos eternamente y apartados de su gloria, (Isaías 1:6 / Romanos 3:23 / 5:18) diciéndoles que debían nacer de nuevo (Juan 3:3;7) que lo que eran no servia, Jesús se encargo de aniquilar cualquier buen concepto del hombre, que su justicia es como trapos de inmundicia frente a El, y le hizo ver la gran necesidad de ser hechos por medio de El hijos de Dios, y no por sus buenas obras (Efesios 2:8;9).
La fe, el Arrepentimiento, y la Salvación son regalos de Dios, son capacidades que provienen de El mismo, por medio del Evangelio a través del Espíritu Santo que nos convence de la Justicia de Dios, que solo El provoca en el hombre, y lo convence de su condición pecaminosa, de su necesidad de humillarse e ir a los pies de esa Cruz para pedir perdón, no tan solo de todos sus pecados sino de ser un hombre separado de Dios, pecador, nacido bajo maldición, rebeldía, muerte y condenación eterna .
Cuando Jesús muere en la cruz, nos esta diciendo que el que no toma esta Cruz, (la Cruz de Cristo) no puede ser su discípulo, su seguidor. (Lucas 9:23; 24) Esa hermosa Cruz es sinónimo de muerte, destrucción, de juicio para el hombre, pero también es sinónimo de: Poder, Justicia, Amor, Perdón, Salvación, Resurrección y Esperanza Eterna.
Ahora la pregunta que debemos formularnos es: ¿Dónde esta la bendita Cruz en las predicaciones y enseñanzas de hoy? ¿Cuál es el Evangelio que se predica en nuestro tiempo?, cuando solo se les ha enseñado a los hombres a amarse más a si mismo que a Dios, han hecho una generación de hombres y mujeres incapaces de reconocer el Señorío de Cristo en sus vidas, han grabado en el corazón de los feligreses frases como: tu puedes, tus sueños y tus metas son importantes, tu decides, tus fuerzas, etc.
El mensaje que se les ha entregado esta solamente centrado en las propias necesidades del hombre. Se han hecho enemigos de la Cruz. Pablo escribió:”Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la Cruz de Cristo. (Filipenses 3:19)
Nuestro gran anhelo, deseo y petición delante de Dios, es que El mismo Señor, que fue levantado de entre los muertos, obre con su Espíritu con poder, trayendo un verdadero arrepentimiento genuino, producido por la exposición del glorioso y eterno Evangelio de Jesucristo .Y así la justicia de Dios sea exhibida en los corazones que le reciban como Señor y Salvador. (Efesios 1:17-23)
¡Volvamos a la simpleza del mensaje de la Cruz¡ VOLVIENDO AL EVANGELIO DE JESUCRISTO
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