Hola Edison: Es cierto, Juan era más joven y llegó primero porque podía correr más rápido. Muy buenas tus consideraciones. Y es interesante que, como joven, Juan, en su humildad, siempre mantuvo un bajo perfil, En su libro del Evangelio ni siquiera se nombra a sí mismo y siempre lo hace en tercera persona ("el otro discípulo", "el discípulo al que amaba Jesús" y otras expresiones por el estilo)
A propósito, el Señor amaba entrañablemente a todos los suyos, pero, además, Juan lo percibía, y sentía que el Señor lo amaba. Claro que se trataba del amor que describe la Escritura:"Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro;" (1ª Pe 1:22) (Nada que ver con los desorientados sexuales que pretenden usar las Escrituras para justificar sus perversos desvíos)
Cuando Juan ya era anciano, a la luz de su experiencia y autoridad, sí accede a identificarse por su nombre. (Ej: Ap.1:2) aunque pone en claro que sólo se reconoce como "siervo de Jesucristo", "hermano y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo" (Cap.1:9) Hay pocos hoy que se dignan a calificarse como simples "siervos de Jesucristo", pretendiendo que se los reconozca con títulos más "honorarios", como está escrito por el mismo Juan: "Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios." (Jua 12:43)
Un abrazo,
Heriberto
A propósito, el Señor amaba entrañablemente a todos los suyos, pero, además, Juan lo percibía, y sentía que el Señor lo amaba. Claro que se trataba del amor que describe la Escritura:"Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro;" (1ª Pe 1:22) (Nada que ver con los desorientados sexuales que pretenden usar las Escrituras para justificar sus perversos desvíos)
Cuando Juan ya era anciano, a la luz de su experiencia y autoridad, sí accede a identificarse por su nombre. (Ej: Ap.1:2) aunque pone en claro que sólo se reconoce como "siervo de Jesucristo", "hermano y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo" (Cap.1:9) Hay pocos hoy que se dignan a calificarse como simples "siervos de Jesucristo", pretendiendo que se los reconozca con títulos más "honorarios", como está escrito por el mismo Juan: "Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios." (Jua 12:43)
Un abrazo,
Heriberto

