28-04-2015, 04:38 PM
Hermanos:
Como ya resulta frecuente, parece que un personaje anónimo, aunque no tanto, asume una falsa identidad para volver a participar en nuestro foro. Como no puede dar razón de su fe, copia parcialmente el testimonio de otro hermano -un servidor-; desvía la atención con temas diversos (Ej: Su pretensión de hablar con el Espíritu Santo, sin tener ni la menor noción del asunto) y, al final, siempre regresa a discutir lo único que le interesa: Exponer y especular sobre sus propios descubrimientos en el cálculo de los años que faltan para la segunda venida del Señor.
Puede ser una persona desquiciada o un fabulador ocioso, o las dos cosas, al cual ya se le ha presentado el Evangelio, si alguna responsabilidad teníamos hacia él.
Ya no perderemos el tiempo en tratar asuntos estériles, y si acaso tratamos el tema del Rapto y la Segunda Venida del Señor, lo haremos con altura, tratando se usar bien la Palabra de verdad.
Cerramos aquí para evitar nuevas intromisiones sin sentido.
Un abrazo,
Heriberto
Como ya resulta frecuente, parece que un personaje anónimo, aunque no tanto, asume una falsa identidad para volver a participar en nuestro foro. Como no puede dar razón de su fe, copia parcialmente el testimonio de otro hermano -un servidor-; desvía la atención con temas diversos (Ej: Su pretensión de hablar con el Espíritu Santo, sin tener ni la menor noción del asunto) y, al final, siempre regresa a discutir lo único que le interesa: Exponer y especular sobre sus propios descubrimientos en el cálculo de los años que faltan para la segunda venida del Señor.
Puede ser una persona desquiciada o un fabulador ocioso, o las dos cosas, al cual ya se le ha presentado el Evangelio, si alguna responsabilidad teníamos hacia él.
Ya no perderemos el tiempo en tratar asuntos estériles, y si acaso tratamos el tema del Rapto y la Segunda Venida del Señor, lo haremos con altura, tratando se usar bien la Palabra de verdad.
Cerramos aquí para evitar nuevas intromisiones sin sentido.
Un abrazo,
Heriberto

