Querido Heriberto.
Creo que el mayor problema es que el ego ha crecido tanto que este ya ha desalojado al discernimiento de la mente de muchos “cristianos”. La razón y el discernimiento se han hecho muy escasos y ya casi no tiene cabida en la mente de muchas personas. Como declaro Isaias “a lo bueno le dicen malo y a lo malo bueno”.
Celebres y notables como Marx, Jung, Darwin, Freud, aportaron muy bien en poner su granito de arena para apartar aun mas a las personas torciendo y rechazando las verdades de Dios en estos últimos tiempos.
Isa 5:20 ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!
La gran comisión es el hacer discípulos de Cristo por medio de la fe en El. No de las señales y milagros como actualmente se predica mucho. Si fuera asi ¿entonces que discípulos se obtienen? Solo discípulos hipócritas que solo cantan a voz en cuello con palabras fingidas.
1Ti 1:4 ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora.
1Ti 1:5 Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de FE NO FINGIDA,
1Ti 1:6 de las cuales cosas desviándose algunos, se apartaron a vana palabrería,
1Ti 1:7 queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman.
Palabras fingidas, amor fingido, risas fingidas, cuan aborrecible es todo esto. Hasta una persona natural lo puede sentir. Tratan de disimular su falta de fe en Cristo con gritos eufóricos de aleluyas y amen. Tratan de sobrecargarse a sí mismos porque en el fondo no creen lo que predican y es por esto que se esfuerzan en ello. Se ufanan como grandes conocedores de lo que ya es evidente de Su creación pero repiten y repiten lo que les cuesta creer de Su Palabra como si a fuerza de repetición su falsa fe se mejorara. Es una vergüenza. Es patético. El Señor Jesus detestaba esto:
Mat 16:1 Vinieron los fariseos y los saduceos para tentarle, y le pidieron que les mostrase señal del cielo.
Mat 16:2 Mas él respondiendo, les dijo: Cuando anochece, decís: Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles.
Mat 16:3 Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado. ¡Hipócritas! que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis!
Mat 16:4 La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Y dejándolos, se fue.
Tenían al Mesías ante ellos y no lo podían ver. Sabiamente el Señor les dice que solo les daría la señal del profeta Jonás porque los de Nínive creyeron solo por la simple predica de Jonás y no porque tuvo que recurrir a la argucia de contarles de su milagrosa travesía aprovechando como una señal y gritarles a viva voz que por ello crean en Dios.
Aun cuando el Señor estuvo en la cruz lo desafiaron. Se burlaban pero al mismo tiempo daban lugar a que podrían creerle si les demostraba un poder sobrenatural:
Mat 27:42 A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar; si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él.
¿Qué hermoso no? Creencia a conveniencia “haz el milagro y luego creo en ti. Luego testifico”.
Estos señores aplican la gran comisión pero no de Cristo sino del papado. El milagro primero y tienen su creyente. Es por esto que ya se llevan bien y hasta llamándose hermanos entre “evangélicos” y católicos. Fe en los milagros de donde sea que provengan, vale.
Un abrazo.
Willy
Creo que el mayor problema es que el ego ha crecido tanto que este ya ha desalojado al discernimiento de la mente de muchos “cristianos”. La razón y el discernimiento se han hecho muy escasos y ya casi no tiene cabida en la mente de muchas personas. Como declaro Isaias “a lo bueno le dicen malo y a lo malo bueno”.
Celebres y notables como Marx, Jung, Darwin, Freud, aportaron muy bien en poner su granito de arena para apartar aun mas a las personas torciendo y rechazando las verdades de Dios en estos últimos tiempos.
Isa 5:20 ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!
La gran comisión es el hacer discípulos de Cristo por medio de la fe en El. No de las señales y milagros como actualmente se predica mucho. Si fuera asi ¿entonces que discípulos se obtienen? Solo discípulos hipócritas que solo cantan a voz en cuello con palabras fingidas.
1Ti 1:4 ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora.
1Ti 1:5 Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de FE NO FINGIDA,
1Ti 1:6 de las cuales cosas desviándose algunos, se apartaron a vana palabrería,
1Ti 1:7 queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman.
Palabras fingidas, amor fingido, risas fingidas, cuan aborrecible es todo esto. Hasta una persona natural lo puede sentir. Tratan de disimular su falta de fe en Cristo con gritos eufóricos de aleluyas y amen. Tratan de sobrecargarse a sí mismos porque en el fondo no creen lo que predican y es por esto que se esfuerzan en ello. Se ufanan como grandes conocedores de lo que ya es evidente de Su creación pero repiten y repiten lo que les cuesta creer de Su Palabra como si a fuerza de repetición su falsa fe se mejorara. Es una vergüenza. Es patético. El Señor Jesus detestaba esto:
Mat 16:1 Vinieron los fariseos y los saduceos para tentarle, y le pidieron que les mostrase señal del cielo.
Mat 16:2 Mas él respondiendo, les dijo: Cuando anochece, decís: Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles.
Mat 16:3 Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado. ¡Hipócritas! que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis!
Mat 16:4 La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Y dejándolos, se fue.
Tenían al Mesías ante ellos y no lo podían ver. Sabiamente el Señor les dice que solo les daría la señal del profeta Jonás porque los de Nínive creyeron solo por la simple predica de Jonás y no porque tuvo que recurrir a la argucia de contarles de su milagrosa travesía aprovechando como una señal y gritarles a viva voz que por ello crean en Dios.
Aun cuando el Señor estuvo en la cruz lo desafiaron. Se burlaban pero al mismo tiempo daban lugar a que podrían creerle si les demostraba un poder sobrenatural:
Mat 27:42 A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar; si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él.
¿Qué hermoso no? Creencia a conveniencia “haz el milagro y luego creo en ti. Luego testifico”.
Estos señores aplican la gran comisión pero no de Cristo sino del papado. El milagro primero y tienen su creyente. Es por esto que ya se llevan bien y hasta llamándose hermanos entre “evangélicos” y católicos. Fe en los milagros de donde sea que provengan, vale.
Un abrazo.
Willy

