22-04-2015, 12:35 PM
3) La promesa que pronunció
“Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. La promesa del primer capítulo de Mateo sobre “Emanuel, Dios con nosotros” (Mt.1:23) queda confirmada y halla final cumplimiento.
Nunca debiéramos aislar la gran comisión del contexto. Aquí en la versión que nos ofrece Mateo, va precedida del anuncio de la autoridad de Cristo, y seguida de la promesa de la presencia de Cristo. Sin ello, no podríamos obedecer el mandato del Señor. ¿Cómo podríamos ir a hacer discípulos para Cristo, bautizarlos y enseñarles, si no tuviéramos seguridad de su autoridad que nos respalda, y si no sintiéramos su presencia junto a nosotros?
No fue ésta la primera vez que Cristo prometió su presencia como Señor resucitado. Antes en este mismo Evangelio (18:20) había prometido que estaría en medio de ellos aún si sólo dos o tres discípulos se encontraran reunidos en su Nombre. Ahora, la repetición de la promesa de su presencia va unida al aspecto de testificar, aparte del de orar. No es solamente cuando nos reunimos en su Nombre, sino también cuando vamos en su Nombre, que Él ha prometido estar con nosotros. El “Yo” enfático, que asegura su presencia, es el único que tiene autoridad universal y el único que puede mandar a su pueblo. De modo que, dudamos mucho de que una iglesia que se aísla desobedeciendo la gran comisión y siendo indiferente a las necesidades espirituales de los demás, pueda pretender heredar la plenitud de la promesa de Cristo concerniente a Su presencia.
Pero la presencia del Cristo vivo ha sido prometida a los que van al mundo como Cristo fue al mundo, a los que sacrifican su comodidad e independencia, a los que arriesgan sus vidas en la búsqueda de discípulos. Al enviarlos, Cristo los acompaña. “Id”, dice, pero añade: “He aquí yo estoy con vosotros todos los días”, en días de seguridad y de peligro, en días de fracaso y de éxito, en días de libertad para predicar y en días de restricción, en días de paz y en días de conflicto y guerra. “Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. La promesa de Cristo abarca toda la era del Evangelio. El Cristo que les está hablando hacía muy poco que había muerto y resucitado de los muertos, pero ya mira a su segunda venida. Acaba de inaugurar una nueva época y promete estar con su pueblo desde el principio hasta el fin, desde la inauguración hasta la consumación
Al repasar esta conocida versión de la gran comisión del Señor Jesucristo que Mateo escribió por la inspiración del Espíritu Santo (Su anuncio, Su mandato y Su promesa) nos maravilla la cuádruple repetición del término “todo”.
1- Cristo declaró tener toda autoridad en los cielos y en la tierra.
2- Por consiguiente, envía a los suyos a hacer discípulos a todas las naciones.
3- Nos manda que trasmitamos a los nuevos discípulos toda Su enseñanza.
4- Promete estar con nosotros todos los días, “hasta el fin del mundo”
"Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano." (1ª Co.15:58)
“Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. La promesa del primer capítulo de Mateo sobre “Emanuel, Dios con nosotros” (Mt.1:23) queda confirmada y halla final cumplimiento.
Nunca debiéramos aislar la gran comisión del contexto. Aquí en la versión que nos ofrece Mateo, va precedida del anuncio de la autoridad de Cristo, y seguida de la promesa de la presencia de Cristo. Sin ello, no podríamos obedecer el mandato del Señor. ¿Cómo podríamos ir a hacer discípulos para Cristo, bautizarlos y enseñarles, si no tuviéramos seguridad de su autoridad que nos respalda, y si no sintiéramos su presencia junto a nosotros?
No fue ésta la primera vez que Cristo prometió su presencia como Señor resucitado. Antes en este mismo Evangelio (18:20) había prometido que estaría en medio de ellos aún si sólo dos o tres discípulos se encontraran reunidos en su Nombre. Ahora, la repetición de la promesa de su presencia va unida al aspecto de testificar, aparte del de orar. No es solamente cuando nos reunimos en su Nombre, sino también cuando vamos en su Nombre, que Él ha prometido estar con nosotros. El “Yo” enfático, que asegura su presencia, es el único que tiene autoridad universal y el único que puede mandar a su pueblo. De modo que, dudamos mucho de que una iglesia que se aísla desobedeciendo la gran comisión y siendo indiferente a las necesidades espirituales de los demás, pueda pretender heredar la plenitud de la promesa de Cristo concerniente a Su presencia.
Pero la presencia del Cristo vivo ha sido prometida a los que van al mundo como Cristo fue al mundo, a los que sacrifican su comodidad e independencia, a los que arriesgan sus vidas en la búsqueda de discípulos. Al enviarlos, Cristo los acompaña. “Id”, dice, pero añade: “He aquí yo estoy con vosotros todos los días”, en días de seguridad y de peligro, en días de fracaso y de éxito, en días de libertad para predicar y en días de restricción, en días de paz y en días de conflicto y guerra. “Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. La promesa de Cristo abarca toda la era del Evangelio. El Cristo que les está hablando hacía muy poco que había muerto y resucitado de los muertos, pero ya mira a su segunda venida. Acaba de inaugurar una nueva época y promete estar con su pueblo desde el principio hasta el fin, desde la inauguración hasta la consumación
Al repasar esta conocida versión de la gran comisión del Señor Jesucristo que Mateo escribió por la inspiración del Espíritu Santo (Su anuncio, Su mandato y Su promesa) nos maravilla la cuádruple repetición del término “todo”.
1- Cristo declaró tener toda autoridad en los cielos y en la tierra.
2- Por consiguiente, envía a los suyos a hacer discípulos a todas las naciones.
3- Nos manda que trasmitamos a los nuevos discípulos toda Su enseñanza.
4- Promete estar con nosotros todos los días, “hasta el fin del mundo”
"Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano." (1ª Co.15:58)

