26-03-2015, 12:57 PM
Josué: Trata de leer comprensivamente. Sólo te hice dos preguntas para no dejar cabos sueltos que se traduzcan en malas interpretaciones. No obstante, lo que tu pienses para ti es responsabilidad tuya, y no hace falta publicar nada que sea para ti y solo para ti. Aquí no contendemos respecto de tu fe particular, sino "por la fe que ha sido una vez dada a los santos" Debemos guiarnos por las Escrituras, no por las pretendidas "revelaciones" particulares ajenas a las Escrituras que algunos suponen tener. No lo digo por ti sino con el objeto de que ninguno de los que nos leen sean confundidos con doctrinas extrañas o mal interpretadas.
Es cierto que "Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos." (Heb.13:8) pero el texto siguiente advierte:
"No os dejéis llevar de doctrinas diversas y extrañas; porque buena cosa es afirmar el corazón con la gracia" (Heb 13:9)
No dudamos que Dios es el mismo, pero su modo de obrar y tratar con la humanidad no necesariamente es el mismo a través del tiempo. "Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación;" (Hch 17:26)
En ese orden cada tiempo tiene particularidades diferentes. Por ejemplo, cuando las Escrituras no habían sido completadas, era necesario contar con otras herramientas para conocer y hacer conocer la voluntad de Dios. Hoy tenemos la autoridad de las Escrituras más el Espíritu Santo morando en nosotros para guiarnos a toda la Verdad contenida en la Palabra de Dios. (esa no es hoy una función de los ángeles) ¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación? (Heb 1:14)
Además, hay tres grupos definidos como destinatarios de las Escrituras, a saber: Judíos (Israelitas), gentiles (el mundo incrédulo) y la Iglesia de Dios (los actuales creyentes, redimidos por la sangre del Señor Jesucristo, con todo lo que implica) El gran problema es confundir el orden de los tiempos y los destinatarios de cada pasaje bíblico.
No vivimos en el tiempo de Daniel, no vivimos en el tiempo de Moisés o de Elías o de cualquier siervo que vivió bajo un régimen distinto. La obra del Señor en la cruz terminó con esos tiempos. Los creyentes hoy somos la Iglesia y tenemos instrucciones específicas que debemos respetar, sin componer ensaladas de lo que es para Israel (incluidas sus señales).
Por último, los detalles son importantes, y debemos reparar en los detalles. Es parte de nuestro aprendizaje. No leas en esto ninguna intención de descalificarte sino más bien de edificarte en el conocimiento del Señor. Todos lo necesitamos. No estamos acá para demostrar cuánto sabemos sino para aprender más.
Un abrazo!
Heriberto
Es cierto que "Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos." (Heb.13:8) pero el texto siguiente advierte:
"No os dejéis llevar de doctrinas diversas y extrañas; porque buena cosa es afirmar el corazón con la gracia" (Heb 13:9)
No dudamos que Dios es el mismo, pero su modo de obrar y tratar con la humanidad no necesariamente es el mismo a través del tiempo. "Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación;" (Hch 17:26)
En ese orden cada tiempo tiene particularidades diferentes. Por ejemplo, cuando las Escrituras no habían sido completadas, era necesario contar con otras herramientas para conocer y hacer conocer la voluntad de Dios. Hoy tenemos la autoridad de las Escrituras más el Espíritu Santo morando en nosotros para guiarnos a toda la Verdad contenida en la Palabra de Dios. (esa no es hoy una función de los ángeles) ¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación? (Heb 1:14)
Además, hay tres grupos definidos como destinatarios de las Escrituras, a saber: Judíos (Israelitas), gentiles (el mundo incrédulo) y la Iglesia de Dios (los actuales creyentes, redimidos por la sangre del Señor Jesucristo, con todo lo que implica) El gran problema es confundir el orden de los tiempos y los destinatarios de cada pasaje bíblico.
No vivimos en el tiempo de Daniel, no vivimos en el tiempo de Moisés o de Elías o de cualquier siervo que vivió bajo un régimen distinto. La obra del Señor en la cruz terminó con esos tiempos. Los creyentes hoy somos la Iglesia y tenemos instrucciones específicas que debemos respetar, sin componer ensaladas de lo que es para Israel (incluidas sus señales).
Por último, los detalles son importantes, y debemos reparar en los detalles. Es parte de nuestro aprendizaje. No leas en esto ninguna intención de descalificarte sino más bien de edificarte en el conocimiento del Señor. Todos lo necesitamos. No estamos acá para demostrar cuánto sabemos sino para aprender más.
Un abrazo!
Heriberto

