13-08-2014, 09:50 PM
Hola Carmen: Veamos parte del contexto del pasaje: "Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu. Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor (porque por fe andamos, no por vista); pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor. Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables. Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo." (2ª Co 5:6/10)
Fíjate que el apóstol Pablo se está refiriendo a creyentes es decir a los salvados por el Señor Jesucristo, que por esto mismo tenemos las "arras" (garantía) del Espíritu Santo. Recuerda que "ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús" y, por lo tanto, el tribunal de Cristo no es para determinar la salvación o condenación de nadie, sino para premiar las obras de los creyentes. La declaración "Procuramos serle agradables" no es una frase ociosa. Las obras del creyente que agradaron al Señor (las que fueran hechas con fidelidad y para Su Gloria, no para presumir) serán premiadas, las demás se quemarán y representarán pérdida, no de la salvación sino de los premios que podríamos haber ganado de haberlas hecho bien.
Entonces el "Bema" o Tribunal de Cristo no se refiere a Cristo juzgando nuestros pecados, sino recompensándonos de acuerdo a las obras que hubiéremos hecho a lo largo de nuestras vidas.
Algo completamente diferente será el Juicio del Gran Trono Blanco donde comparecerán todos los incrédulos para confirmar su condenación eterna.
No sé si esta explicación, necesariamente breve, satisface tu inquietud, pero si algo no te queda claro o si necesitas que lo tratemos con más amplitud, no dudes en manifestarlo.
Que disfrutes de las bendiciones del Señor!
Heriberto
Fíjate que el apóstol Pablo se está refiriendo a creyentes es decir a los salvados por el Señor Jesucristo, que por esto mismo tenemos las "arras" (garantía) del Espíritu Santo. Recuerda que "ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús" y, por lo tanto, el tribunal de Cristo no es para determinar la salvación o condenación de nadie, sino para premiar las obras de los creyentes. La declaración "Procuramos serle agradables" no es una frase ociosa. Las obras del creyente que agradaron al Señor (las que fueran hechas con fidelidad y para Su Gloria, no para presumir) serán premiadas, las demás se quemarán y representarán pérdida, no de la salvación sino de los premios que podríamos haber ganado de haberlas hecho bien.
Entonces el "Bema" o Tribunal de Cristo no se refiere a Cristo juzgando nuestros pecados, sino recompensándonos de acuerdo a las obras que hubiéremos hecho a lo largo de nuestras vidas.
Algo completamente diferente será el Juicio del Gran Trono Blanco donde comparecerán todos los incrédulos para confirmar su condenación eterna.
No sé si esta explicación, necesariamente breve, satisface tu inquietud, pero si algo no te queda claro o si necesitas que lo tratemos con más amplitud, no dudes en manifestarlo.
Que disfrutes de las bendiciones del Señor!
Heriberto

