29-05-2013, 08:29 PM
Las palabras son flexibles, se adaptan, se acomodan a usos locales y en muchos casos pueden perder totalmente su significado original, todo dependerá de la cultura que las use, he ahí la belleza del lenguaje!
Sin embargo, esa belleza estará limitada por el sentido original que el emisor quiera darle a las palabras, así por ejemplo, la palabra “lindo”, bien pudiera significar “feo” en un contexto en donde el emisor use la palabra con sarcasmo; todas las figuras literarias nutren de personalidad las lenguas. Es por eso que recomiendo a todos los que anhelan interpretar correctamente el texto sagrado, tomar un curso de gramática española, o bien leer mucho respecto del tema. El correcto entendimiento de nuestro propio idioma es herramienta indispensable para el intérprete cada vez que se aproxima a la Biblia. Al fin de cuentas, los traductores de la Biblia, ya han hecho una labor tremenda acercándonos, con un buen margen de exactitud al sentido original de los textos traducidos. Es importante no olvidar que cada vez que hay traducción, hay interpretación.
Los Sinónimos.
De lo más común en nuestro, y en todos los idiomas, es el uso del sinónimo.
El sinónimo es una palabra que tiene el mismo significado que otra. Esa similitud también es flexible, pudiendo ir desde una similitud leve, hasta una similitud completa, todo dependerá de qué tan exacto necesitamos que sea el vocablo o expresión y del contexto en que lo usaremos. Por ejemplo, yo uso con frecuencia la expresión “Texto Sagrado” para reemplazar la palabra Biblia; en este caso, es un excelente sinónimo, el contexto me lo permite, pero si este artículo no estuviera circunscrito en el marco judeo-cristiano, la sola expresión “Texto Sagrado” sería insuficiente pues bien podría tratarse incluso del Corán.
Logos y Rhema
Un manejo deficiente de las lenguas bíblicas (hebreo, arameo, griego) nos pueden hacer inferir significados errados en ciertos vocablos. Para quienes incursionan en el campo lingüístico, es altamente recomendable el buen uso de léxicos, diccionarios bíblicos, texto interlineal, etc. pero sobre todas las cosas, compartir y someter a crítica, todo nuevo “descubrimiento”, a fin de no difundir ideas que tuerzan el sentido de los textos.
Ejemplo del caso anterior es el citado en el encabezado de este artículo, la artificial diferencia que se ha hecho de los vocablos “Logos” y “Rhema”.
El Problema
Llama profundamente la atención que ciertos grupos evangélicos han dado a las expresiones “Palabra Rhema” , “Rhema de Dios” o “tengo un Rhema para ti”.
He dedicado no pocas semanas al estudio de este tópico y he recabado información que muestra tal uso en el pueblo evangélico, esto sin considerar que mi propio contexto de formación, ya me ha dado bastante información de primera mano.
La poética usada en los escritos y la retórica de un sin fin de predicadores para referirse a estos términos, logos y rhema, bien pudiera hacerlos ver como palabras que poseen un significado diferente, relacionado el uno con el otro pero diferente en su aplicación y uso práctico.
¿Cómo es definido?
(todos los argumentos son tomados de páginas que promueven la distinción entre logos y rema y esta “especial” diferenciación)
Una palabra rema, es usualmente una comunicación de Dios diseñada y revestida de poder para su aplicación a una situación específica. Cuando estamos leyendo la Biblia y un cierto versículo nos inunda repentinamente con poder, estamos recibiendo una rhema (palabra viva) para nuestra necesidad personal.
Jesús dijo: “Escrito [logos] está: No con sólo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra [rema] que sale de la boca de Dios” (Mt 4:4).
De los bereanos se dijo: “Y fueron éstos más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra [rema] con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras [logos], si estas cosas eran así.” (Hch 17:11).
Jesús dijo de los fariseos: “Erráis ignorando las Escrituras [logos], y el poder [rema] de Dios” (Mt 22:29).
Análisis.
Debo reconocer y admitir que mi manejo de las lenguas bíblicas no es experto, es decir, no leo griego, hebreo ni arameo; no manejo conceptos avanzados de gramática ni estudios relacionados, pero algo sé, sé como saber, mis profesores del instituto bíblico me enseñaron muy bien como investigar y trabajar sobre bases seguras. Siendo esta mi situación, me dí a la tarea de investigar con un interlineal griego-inglés que encontré en línea y con mi diccionario Vine griego-español entre otros textos. ¿Qué descubrí? … acá van las conclusiones.
Vocabulario premilitar tomado del Diccionario Expositivo de palabras del Antiguo y Nuevo Testamento W.Vine.
logos (lovgo”, 3056), denota: (I) la expresión del pensamiento; no el mero nombre de un objeto: (a) encarnando una concepción o idea (p.ej., Lc 7.7; 1 Co 14.9,19); (b) un dicho o afirmación: (1) de Dios (p.ej., Jn 15.25; Ro 9.9, 28: «sentencia»; RV: «palabra»; Gl 5.14; Heb 4.12); (2) de Cristo (p.ej., Mt 24.35, plural; Jn 2.22; 4.41; 14.24, plural; 15.25). En relación con (1) y (2) la frase «la palabra del Señor», esto es, la voluntad revelada de Dios (muy frecuente en el AT), se utiliza de una revelación directa dada por Cristo (1 Ts 4.15); del evangelio (Hch 8.25; 13.49; 15.35, 36; 16.32; 19.10; 1 Ts 1.8; 2 Ts 3.1);
jrema (rJh`ma, 4487), denota aquello que es hablado, lo que es expresado de palabra o por escrito; en singular, una palabra (p.ej., Mt 12.36; 27.14; 2 Co 12.4; 13.1; Heb 12.19: «voz que hablaba», RVR, lit., «la voz de palabras»); en plural, dicho, discurso «palabras» (p.ej., Jn 3.34; 8.20; Hch 2.14; 6.11,13; 11.14; 13.42: «cosas», RV; 26.25; Ro 10.18; 2 P 3.2; Jud 17). Se usa del evangelio en Ro 10.8, dos veces, 17: «la palabra de Dios»; 10.18; 1 P 1.25, dos veces; de una afirmación, mandato, instrucción (p.ej., Mt 26.75; Lc 1.37: «nada hay imposible para Dios»; RV traduce: «ninguna cosa es imposible para Dios»; lit., «no será imposible para Dios toda palabra»; v. 38; Hch 11.16: «lo dicho», VM: «las palabras»; Heb
11.3).
En Mateo 4:4
“Escrito” no es logos, es “gegraptai” (ha sido puesto por escrito)
“palabra” efectivamente es “rEmati”
En Hechos 17:11
“recibieron la palabra”. Palabra no es “rema”, es “logon”.
“escudriñando cada día las Escrituras”. Escrituras no es “logos”, es “graphas” (el mensaje escriturado)
En Mateo 22:29
“… ignorando las Escrituras”. Escrituras no es “logos”, es “graphas”.
“… y el poder…”. “Poder” no es “rema”, es “dunamin”
Con el ejercicio anterior quiero demostrar de que el uso o mal uso que se le da a las Escrituras es evidente. La tendencia que se advierte es que muchos de los que hoy hablan tan sueltamente de “LOGOS” y “RHEMA”, nunca han hecho una verificación de lo aprendido y simplemente se han remitido a ser cajas de resonancia de enseñanzas que pudieran rayar en lo herético, especialmente si consideramos el énfasis dado y los excesos que se provocan cuando algún predicador toma un pasaje de la Biblia, y luego le da un enfoque errado arguyendo de que se trata de un “REMA”.
David Gomez, en un artículo de la revista “Conozca” número 2, Año 1994, señala las similitudes entre ambas palabras:
1. Ambas se usan para referirse a la Palabra de Dios. En Hebreos 4:12 la Palabra de Dios es logos mientras que en Efesios 6:17 es rema. Rema se aplica a la Palabra escrita de Dios en Hebreos 6:5 y Efesios 5:26.
2. Las dos se refieren a la palabra que se predica. Pablo ordena a Timoteo, 2 Timoteo 4:2, que predique la palabra (logos) y en Romanos 10:8 dice cuál es la palabra (rema) que predicamos.
3. Ambas se refieren a la Palabra de Cristo. Pedro se acuerda de la Palabra (rema) del Señor, Hechos 11:16. Pablo hablaba la Palabra (logos) del Señor, l Tesalonicenses 2:13. Jesús hablaba remas, Juan 6:63, los discípulos se asombraban de sus palabras (logos), Marcos 10:24. En estos dos casos se intercambia rema y logos, Juan 6:60, 63, 68; Marcos 10:22-25. El texto más claro en este caso es Juan 12:48 donde rema y logos aparecen tan estrechamente ligadas que no es posible que haya alguna diferencia de significado.
4. Logos y rema se aplican al evangelio. En 1 Pedro 1:23 es el logos el que permanece para siempre mientras que en el versículo 25 la Palabra (rema) es la que permanece.
5. Finalmente los dos términos, logos y rema, traducen al hebreo dabar en la septuaginta, indicando que los traductores consideraban que tenían el mismo significado.
En honor a la verdad, la investigación arrojó cierto fundamento a la tendencia popular respecto del “rema”.
W. Vine señala:
El significado de jrema, en su distinción de logos, queda ejemplificado en la instrucción a tomar «la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios» (Ef 6.17); aquí la referencia no es a la Biblia entera como tal, sino al pasaje individual de las Escrituras que el Espíritu trae a nuestra memoria para su utilización en tiempo de necesidad, siendo el prerrequisito de ello la lectura habitual y memorización de las Escrituras.
Sin embargo, el énfasis que encontramos hoy en día en relación al “rhema”, carece claramente de todo fundamento bíblico.
Conclusión.
¿Porqué los cristianos insistimos en complicar las cosas? ¿porqué tendemos a asumir posiciones extremas?
La verdad no está en un extremo u otro sino en la tensión entre ambos.
Estudiemos la Biblia como la forma de conocer la voluntad de Dios y no con un acercamiento sofista/new age. No nos hace bien a nosotros como cristianos y no le hace bien a la sociedad, la cuál, cada día nos mira y se confunde cada vez más, viendo al cristianismo como una manifestación más de la tan popular metafísica.
Evangelio simple! Evangelio puro! Evangelio bíblico!
Piensa… te va a gustar!
Sin embargo, esa belleza estará limitada por el sentido original que el emisor quiera darle a las palabras, así por ejemplo, la palabra “lindo”, bien pudiera significar “feo” en un contexto en donde el emisor use la palabra con sarcasmo; todas las figuras literarias nutren de personalidad las lenguas. Es por eso que recomiendo a todos los que anhelan interpretar correctamente el texto sagrado, tomar un curso de gramática española, o bien leer mucho respecto del tema. El correcto entendimiento de nuestro propio idioma es herramienta indispensable para el intérprete cada vez que se aproxima a la Biblia. Al fin de cuentas, los traductores de la Biblia, ya han hecho una labor tremenda acercándonos, con un buen margen de exactitud al sentido original de los textos traducidos. Es importante no olvidar que cada vez que hay traducción, hay interpretación.
Los Sinónimos.
De lo más común en nuestro, y en todos los idiomas, es el uso del sinónimo.
El sinónimo es una palabra que tiene el mismo significado que otra. Esa similitud también es flexible, pudiendo ir desde una similitud leve, hasta una similitud completa, todo dependerá de qué tan exacto necesitamos que sea el vocablo o expresión y del contexto en que lo usaremos. Por ejemplo, yo uso con frecuencia la expresión “Texto Sagrado” para reemplazar la palabra Biblia; en este caso, es un excelente sinónimo, el contexto me lo permite, pero si este artículo no estuviera circunscrito en el marco judeo-cristiano, la sola expresión “Texto Sagrado” sería insuficiente pues bien podría tratarse incluso del Corán.
Logos y Rhema
Un manejo deficiente de las lenguas bíblicas (hebreo, arameo, griego) nos pueden hacer inferir significados errados en ciertos vocablos. Para quienes incursionan en el campo lingüístico, es altamente recomendable el buen uso de léxicos, diccionarios bíblicos, texto interlineal, etc. pero sobre todas las cosas, compartir y someter a crítica, todo nuevo “descubrimiento”, a fin de no difundir ideas que tuerzan el sentido de los textos.
Ejemplo del caso anterior es el citado en el encabezado de este artículo, la artificial diferencia que se ha hecho de los vocablos “Logos” y “Rhema”.
El Problema
Llama profundamente la atención que ciertos grupos evangélicos han dado a las expresiones “Palabra Rhema” , “Rhema de Dios” o “tengo un Rhema para ti”.
He dedicado no pocas semanas al estudio de este tópico y he recabado información que muestra tal uso en el pueblo evangélico, esto sin considerar que mi propio contexto de formación, ya me ha dado bastante información de primera mano.
La poética usada en los escritos y la retórica de un sin fin de predicadores para referirse a estos términos, logos y rhema, bien pudiera hacerlos ver como palabras que poseen un significado diferente, relacionado el uno con el otro pero diferente en su aplicación y uso práctico.
¿Cómo es definido?
(todos los argumentos son tomados de páginas que promueven la distinción entre logos y rema y esta “especial” diferenciación)
Una palabra rema, es usualmente una comunicación de Dios diseñada y revestida de poder para su aplicación a una situación específica. Cuando estamos leyendo la Biblia y un cierto versículo nos inunda repentinamente con poder, estamos recibiendo una rhema (palabra viva) para nuestra necesidad personal.
Jesús dijo: “Escrito [logos] está: No con sólo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra [rema] que sale de la boca de Dios” (Mt 4:4).
De los bereanos se dijo: “Y fueron éstos más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra [rema] con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras [logos], si estas cosas eran así.” (Hch 17:11).
Jesús dijo de los fariseos: “Erráis ignorando las Escrituras [logos], y el poder [rema] de Dios” (Mt 22:29).
Análisis.
Debo reconocer y admitir que mi manejo de las lenguas bíblicas no es experto, es decir, no leo griego, hebreo ni arameo; no manejo conceptos avanzados de gramática ni estudios relacionados, pero algo sé, sé como saber, mis profesores del instituto bíblico me enseñaron muy bien como investigar y trabajar sobre bases seguras. Siendo esta mi situación, me dí a la tarea de investigar con un interlineal griego-inglés que encontré en línea y con mi diccionario Vine griego-español entre otros textos. ¿Qué descubrí? … acá van las conclusiones.
Vocabulario premilitar tomado del Diccionario Expositivo de palabras del Antiguo y Nuevo Testamento W.Vine.
logos (lovgo”, 3056), denota: (I) la expresión del pensamiento; no el mero nombre de un objeto: (a) encarnando una concepción o idea (p.ej., Lc 7.7; 1 Co 14.9,19); (b) un dicho o afirmación: (1) de Dios (p.ej., Jn 15.25; Ro 9.9, 28: «sentencia»; RV: «palabra»; Gl 5.14; Heb 4.12); (2) de Cristo (p.ej., Mt 24.35, plural; Jn 2.22; 4.41; 14.24, plural; 15.25). En relación con (1) y (2) la frase «la palabra del Señor», esto es, la voluntad revelada de Dios (muy frecuente en el AT), se utiliza de una revelación directa dada por Cristo (1 Ts 4.15); del evangelio (Hch 8.25; 13.49; 15.35, 36; 16.32; 19.10; 1 Ts 1.8; 2 Ts 3.1);
jrema (rJh`ma, 4487), denota aquello que es hablado, lo que es expresado de palabra o por escrito; en singular, una palabra (p.ej., Mt 12.36; 27.14; 2 Co 12.4; 13.1; Heb 12.19: «voz que hablaba», RVR, lit., «la voz de palabras»); en plural, dicho, discurso «palabras» (p.ej., Jn 3.34; 8.20; Hch 2.14; 6.11,13; 11.14; 13.42: «cosas», RV; 26.25; Ro 10.18; 2 P 3.2; Jud 17). Se usa del evangelio en Ro 10.8, dos veces, 17: «la palabra de Dios»; 10.18; 1 P 1.25, dos veces; de una afirmación, mandato, instrucción (p.ej., Mt 26.75; Lc 1.37: «nada hay imposible para Dios»; RV traduce: «ninguna cosa es imposible para Dios»; lit., «no será imposible para Dios toda palabra»; v. 38; Hch 11.16: «lo dicho», VM: «las palabras»; Heb
11.3).
En Mateo 4:4
“Escrito” no es logos, es “gegraptai” (ha sido puesto por escrito)
“palabra” efectivamente es “rEmati”
En Hechos 17:11
“recibieron la palabra”. Palabra no es “rema”, es “logon”.
“escudriñando cada día las Escrituras”. Escrituras no es “logos”, es “graphas” (el mensaje escriturado)
En Mateo 22:29
“… ignorando las Escrituras”. Escrituras no es “logos”, es “graphas”.
“… y el poder…”. “Poder” no es “rema”, es “dunamin”
Con el ejercicio anterior quiero demostrar de que el uso o mal uso que se le da a las Escrituras es evidente. La tendencia que se advierte es que muchos de los que hoy hablan tan sueltamente de “LOGOS” y “RHEMA”, nunca han hecho una verificación de lo aprendido y simplemente se han remitido a ser cajas de resonancia de enseñanzas que pudieran rayar en lo herético, especialmente si consideramos el énfasis dado y los excesos que se provocan cuando algún predicador toma un pasaje de la Biblia, y luego le da un enfoque errado arguyendo de que se trata de un “REMA”.
David Gomez, en un artículo de la revista “Conozca” número 2, Año 1994, señala las similitudes entre ambas palabras:
1. Ambas se usan para referirse a la Palabra de Dios. En Hebreos 4:12 la Palabra de Dios es logos mientras que en Efesios 6:17 es rema. Rema se aplica a la Palabra escrita de Dios en Hebreos 6:5 y Efesios 5:26.
2. Las dos se refieren a la palabra que se predica. Pablo ordena a Timoteo, 2 Timoteo 4:2, que predique la palabra (logos) y en Romanos 10:8 dice cuál es la palabra (rema) que predicamos.
3. Ambas se refieren a la Palabra de Cristo. Pedro se acuerda de la Palabra (rema) del Señor, Hechos 11:16. Pablo hablaba la Palabra (logos) del Señor, l Tesalonicenses 2:13. Jesús hablaba remas, Juan 6:63, los discípulos se asombraban de sus palabras (logos), Marcos 10:24. En estos dos casos se intercambia rema y logos, Juan 6:60, 63, 68; Marcos 10:22-25. El texto más claro en este caso es Juan 12:48 donde rema y logos aparecen tan estrechamente ligadas que no es posible que haya alguna diferencia de significado.
4. Logos y rema se aplican al evangelio. En 1 Pedro 1:23 es el logos el que permanece para siempre mientras que en el versículo 25 la Palabra (rema) es la que permanece.
5. Finalmente los dos términos, logos y rema, traducen al hebreo dabar en la septuaginta, indicando que los traductores consideraban que tenían el mismo significado.
En honor a la verdad, la investigación arrojó cierto fundamento a la tendencia popular respecto del “rema”.
W. Vine señala:
El significado de jrema, en su distinción de logos, queda ejemplificado en la instrucción a tomar «la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios» (Ef 6.17); aquí la referencia no es a la Biblia entera como tal, sino al pasaje individual de las Escrituras que el Espíritu trae a nuestra memoria para su utilización en tiempo de necesidad, siendo el prerrequisito de ello la lectura habitual y memorización de las Escrituras.
Sin embargo, el énfasis que encontramos hoy en día en relación al “rhema”, carece claramente de todo fundamento bíblico.
Conclusión.
¿Porqué los cristianos insistimos en complicar las cosas? ¿porqué tendemos a asumir posiciones extremas?
La verdad no está en un extremo u otro sino en la tensión entre ambos.
Estudiemos la Biblia como la forma de conocer la voluntad de Dios y no con un acercamiento sofista/new age. No nos hace bien a nosotros como cristianos y no le hace bien a la sociedad, la cuál, cada día nos mira y se confunde cada vez más, viendo al cristianismo como una manifestación más de la tan popular metafísica.
Evangelio simple! Evangelio puro! Evangelio bíblico!
Piensa… te va a gustar!

