28-09-2026, 11:27 PM
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Dios ama al dador alegre. 2 Corintios 9: 7
Dios, nuestro Padre, nos ama porque somos sus hijos. ¡Y qué consuelo es saber que nuestra infidelidad no interfiere en Su amor! Pero, ¡cuánto se regocija Su corazón cuando cada día le damos motivos para amarnos!
La cita de hoy nos dice que el Padre mira con especial amor a quien da con alegría. En este caso, lo importante no es cuánto se da, sino la motivación.
A Dios le importa con qué actitud damos. De hecho, le entristecería que diéramos «con desagrado o por obligación», aunque fuera la suma más grande. Alguien dijo una vez: "la forma en que das es más importante que lo que das".
Quien da con alegría siempre dará en abundancia. El Señor elogia expresamente a la viuda de las dos «monedas», porque dio todo lo que tenía (ver Lucas 21: 4). Ya sea «mucho» o «poco», eso se mide en función de lo que nos reservamos para nosotros mismos.
Dios nos da todo con tanta generosidad y sigue haciéndolo cada día. Nos resulta imposible enumerar todas las pruebas de Su amor y cuidado. ¿No deberían impulsarnos la gratitud y el amor, para dar con gozo y libertad según nuestras posibilidades? ¡Consideremos un privilegio el poder dar algo al Señor para Su pueblo y Su obra en la tierra!
Así como el israelita ofrecía "la canasta llena", no debía olvidar su ofrenda para los levitas, los extranjeros, los huérfanos y las viudas, así también nosotros hoy debemos unir la ofrenda de alabanza con las ofrendas de caridad y generosidad (ver Deuteronomio 26; Hebreos 13:15-16).
_Adaptación DHIN _

