Ayer, 08:29 PM
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Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados. Mateo 5: 6
Justicia
Como discípulos del Señor Jesús, nos cuesta vivir en un mundo injusto. ¡Cuántas cosas malas y crueles suceden cada día! Gracias a la nueva vida que hay en nosotros, sentimos un profundo anhelo de justicia. Deseamos una convivencia social que sea justa ante Dios.
¿Cómo influye este deseo en nuestra vida? No intentamos mejorar el mundo. Sería un esfuerzo inútil tratar de hacer más justo este sistema impío.
Desde que el hombre pecó por el engaño de Satanás, y por su causa la tierra fue declarada por Dios como "maldita" (Génesis 3:17/19) ya no hay esperanza para ella. Se encamina hacia el juicio divino
El anhelo de justicia nos impulsa a vivir una vida recta ante Dios, que cuente con Su aprobación. En lugar de dejarnos llevar por una acción injusta, tratamos con equidad a nuestros semejantes. Procuramos darles lo que les corresponde según el plan de Dios. Noé nos sirve de ejemplo. De él se dice: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones: con Dios camino Noé ( Génesis 6:9).
Al mismo tiempo, anhelamos el futuro reino del Señor Jesús, cuando Él, como Soberano de la justicia, la haga realidad. Él se encargará de que todo, en el cielo y en la tierra, esté en armonía con Dios. Entonces, nuestro hambre y sed de justicia quedarán satisfechos.
_Adaptación NZD 2026_

