Hace 1 hora
Y les respondió José: No temáis; ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo. Génesis 50: 19-20
Es Dios quien dirige nuestras circunstancias
_Cuando las flechas del hombre nos alcanzan y nos hacen sufrir, ¡qué consuelo es saber que hay Alguien que dirige todas las cosas para nuestro bien y bendición ( ver Romanos 8: 28)!_ No son los hombres quienes dirigen nuestras circunstancias, sino que es Dios quien tiene la última palabra sobre todo lo que nos puede suceder.
Y si otros nos han herido, ¡es fundamental que perdonemos de verdad! _Esto demostrará que creemos sinceramente que Dios está por encima de todo._ Cuando estamos convencidos de que Dios nos ama y dirige nuestras circunstancias, no nos veremos tentados a endurecer nuestros corazones hacia quien nos ha ofendido. Es sometiéndonos a Aquel que está por encima de todo que, por Su amor, tenemos la fuerza para perdonar.
José había sido profundamente herido por los hombres que lo rodeaban; sin embargo, tuvo la fortaleza para perdonar porque sabía que un Dios de amor dirigía incluso las circunstancias que le causaban sufrimiento.
_Caminemos cada día con esa misma fe._
_Adaptación LSP _
Es Dios quien dirige nuestras circunstancias
_Cuando las flechas del hombre nos alcanzan y nos hacen sufrir, ¡qué consuelo es saber que hay Alguien que dirige todas las cosas para nuestro bien y bendición ( ver Romanos 8: 28)!_ No son los hombres quienes dirigen nuestras circunstancias, sino que es Dios quien tiene la última palabra sobre todo lo que nos puede suceder.
Y si otros nos han herido, ¡es fundamental que perdonemos de verdad! _Esto demostrará que creemos sinceramente que Dios está por encima de todo._ Cuando estamos convencidos de que Dios nos ama y dirige nuestras circunstancias, no nos veremos tentados a endurecer nuestros corazones hacia quien nos ha ofendido. Es sometiéndonos a Aquel que está por encima de todo que, por Su amor, tenemos la fuerza para perdonar.
José había sido profundamente herido por los hombres que lo rodeaban; sin embargo, tuvo la fortaleza para perdonar porque sabía que un Dios de amor dirigía incluso las circunstancias que le causaban sufrimiento.
_Caminemos cada día con esa misma fe._
_Adaptación LSP _

