28-01-2026, 11:52 PM
(Los hijos de Job) hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día; y enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con ellos. Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos.
Job 1: 4-5
Aquí echamos un vistazo a la vida familiar de Job, *
caracterizada por familiar y responsabilidad espiritual. Los varones adultos se turnaban para celebrar sus cumpleaños e invitaban a sus tres hermanas, que aparentemente estaban en la casa paterna. Evidentemente existía una relación de armonía entre los hermanos.
Era una hermosa reunión familiar: había armonía, unión, celebración ... ¿Conocemos esto en nuestra familia? Esto no significa necesariamente la obligación de celebrar los cumpleaños, pero sí plantea que nada debe impedir una gozosa comunión fraternal.
El propio padre, Job, guardaba una sana e inquebrantable costumbre: aunque no estuviera presente en las reuniones de sus hijos, estaba con ellos en espíritu. Después de cada banquete ofrecía un holocausto por cada hijo. No porque temiera que hicieran cosas graves, sino porque estaba atento a cualquier debilidad. "Quizá habrán pecado mis hijos y habrán blasfemeado contra Dios en sus corazones", (v.5).
Job sabía perfectamente que un tiempo de prosperidad y felicidad puede llevarnos a perder de vista a Dios.t Y a menudo este distanciamiento comienza en lo secreto, en el corazón. Lo que parece bueno por fuera ya puede estar frágil por dentro.
El cuidado paternal de Job se centró en el bienestar espiritual de sus hijos._Él oraba por ellos con regularidad y fidelidad._ ¡Qué ejemplo es esto para todo padre! Era amoroso, atento y con visión espiritual. _Como padres o hijos, podemos aprender mucho de la familia de Job._
_Adaptación DHIN 2026_
Job 1: 4-5
Aquí echamos un vistazo a la vida familiar de Job, *
caracterizada por familiar y responsabilidad espiritual. Los varones adultos se turnaban para celebrar sus cumpleaños e invitaban a sus tres hermanas, que aparentemente estaban en la casa paterna. Evidentemente existía una relación de armonía entre los hermanos.
Era una hermosa reunión familiar: había armonía, unión, celebración ... ¿Conocemos esto en nuestra familia? Esto no significa necesariamente la obligación de celebrar los cumpleaños, pero sí plantea que nada debe impedir una gozosa comunión fraternal.
El propio padre, Job, guardaba una sana e inquebrantable costumbre: aunque no estuviera presente en las reuniones de sus hijos, estaba con ellos en espíritu. Después de cada banquete ofrecía un holocausto por cada hijo. No porque temiera que hicieran cosas graves, sino porque estaba atento a cualquier debilidad. "Quizá habrán pecado mis hijos y habrán blasfemeado contra Dios en sus corazones", (v.5).
Job sabía perfectamente que un tiempo de prosperidad y felicidad puede llevarnos a perder de vista a Dios.t Y a menudo este distanciamiento comienza en lo secreto, en el corazón. Lo que parece bueno por fuera ya puede estar frágil por dentro.
El cuidado paternal de Job se centró en el bienestar espiritual de sus hijos._Él oraba por ellos con regularidad y fidelidad._ ¡Qué ejemplo es esto para todo padre! Era amoroso, atento y con visión espiritual. _Como padres o hijos, podemos aprender mucho de la familia de Job._
_Adaptación DHIN 2026_

