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Reflexión del día.
#1
Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehová... Salmo 19: 14

¿No debería surgir de nuestro corazón esta súplica a diario? _¿Cuánto hablamos por día?_ Empezamos por la mañana, en casa, conversando con los nuestros. Continuamos a lo largo del día, hablando con la gente, vecinos, amigos, colegas, compañeros de clase ...

Las palabras de nuestra boca y los pensamientos del corazón: lo que deseamos, las metas que nos proponemos, lo que pensamos durante una clase aburrida en la escuela o durante la rutina del trabajo, en la espera del tráfico, durante las tareas en casa, cuando los niños lloran, se pelean o son desobedientes ... 

_¿Cuál es la meditacion del corazón en las largas noches sin dormir? ¿Qué decisiones vamos a tomar? Aquello que decimos, que sale de nuestro corazón y encuentra expresión en nuestras acciones y palabras, ¿es realmente grato para el Señor? ¿Es este el objetivo de nuestros dichos? ¿Es esa nuestra oración?_

En relación con este versículo, será de mucha bendición anhelar cada mañana, delante del Señor, hablar lo que es bueno el resto del día. Y si algo malo sale a la luz, si nuestro "yo" alienta deseos carnales y agita el corazón, entonces confesémoslo y volvamos a buscar la voluntad del Señor.

Entonces nuestra forma de hablar y nuestros pensamientos reflejan Su pensamiento. _¡Meditemos en estas cosas seriamente para ver su fruto día a día!_

_Adaptación Biblepraxis 2026_
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