08-12-2025, 11:40 PM
En el día del bien goza del bien, y en el día de la adversidad considera. Dios hizo tanto lo uno como lo otro... Eclesiastés 7: 14
Buenos y malos tiempos
En tiempos en que hay paz, prosperidad y tranquilidad debemos estar de buen ánimo. No debemos preocuparnos por _lo que pasará si perdemos lo que estamos disfrutando ..._
Job, quien había experimentado muchos días buenos, hizo precisamente eso. Tras las tremendas dificultades que se presentaron en su vida, comenzó a recordar los buenos tiempos, diciéndose: Porque el temor que me espantaba me ha venido, y me ha acontecido lo que yo temía. No he tenido paz... (Job 3: 25-26). Mientras las cosas le iban bien, se cargaba con pensamientos ansiosos. Temía que lo asaltaran malas noticias y eventos negativos. ¡No debemos imitarlo en este aspecto! Salmo 112: 7
Cuando nos azotan tiempos de calamidad, recordemos que son tiempos que vienen de la mano de Dios. En lugar de lamentar los buenos tiempos pasados, aceptemos lo que Dios envía a nuestras vidas.
En esto, Job es un buen ejemplo para nosotros. Tras perder sus posesiones, sus hijos y su salud, resplandeció su confianza en Dios. A su esposa, muy amargada, pudo decirle: ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? (Job 2: 10). Job era consciente de que Dios no sólo nos regala días de bonanza y paz, sino también permite días duros y malos. _¡Pero en su gran angustia, siguió confiando en Dios!_
_Adaptación TGS 2025_
Buenos y malos tiempos
En tiempos en que hay paz, prosperidad y tranquilidad debemos estar de buen ánimo. No debemos preocuparnos por _lo que pasará si perdemos lo que estamos disfrutando ..._
Job, quien había experimentado muchos días buenos, hizo precisamente eso. Tras las tremendas dificultades que se presentaron en su vida, comenzó a recordar los buenos tiempos, diciéndose: Porque el temor que me espantaba me ha venido, y me ha acontecido lo que yo temía. No he tenido paz... (Job 3: 25-26). Mientras las cosas le iban bien, se cargaba con pensamientos ansiosos. Temía que lo asaltaran malas noticias y eventos negativos. ¡No debemos imitarlo en este aspecto! Salmo 112: 7
Cuando nos azotan tiempos de calamidad, recordemos que son tiempos que vienen de la mano de Dios. En lugar de lamentar los buenos tiempos pasados, aceptemos lo que Dios envía a nuestras vidas.
En esto, Job es un buen ejemplo para nosotros. Tras perder sus posesiones, sus hijos y su salud, resplandeció su confianza en Dios. A su esposa, muy amargada, pudo decirle: ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? (Job 2: 10). Job era consciente de que Dios no sólo nos regala días de bonanza y paz, sino también permite días duros y malos. _¡Pero en su gran angustia, siguió confiando en Dios!_
_Adaptación TGS 2025_

