• 0 voto(s) - 0 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Reflexión del día.
#1
Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías,  a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. Hechos 9: 10 

Ananías  (7)
Saulo iba camino a Damasco. Cuando el Señor Jesús se le apareció desde el cielo, cayó al suelo y perdió la vista. Tuvo que ser llevado de la mano a Damasco (v. 8). Entonces, el Señor usó a un discípulo temeroso de Dios y recto, llamado Ananías (Hechos 22: 12). 

Ananías no sólo estuvo presente cuando el Señor lo llamó (v. 10), sino que también estuvo dispuesto a hacer lo que el Señor le ordenaba. Es comprensible que el temor lo invadiera al recibir semejante servicio de parte del Señor. Después de comunicarle la preocupación de su corazón y que el Señor le confirmara ese servicio, Ananías hizo lo que se le había ordenado.  ¡Obedeció! (vv. 13-17).

Preguntemonos :
* - ¿Obedecemos al Señor incluso cuando sus mandatos parecen inusuales o desalentadores? 

Ananías se distinguió por su disposición y obediencia. Cumplió fielmente la tarea que el Señor le encomendó. 
* - ¿Cumplimos nosotros sin titubear las tareas que Él nos encomienda? 

_Adaptación Bibelpraxis 2025_
  Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)