29-11-2025, 12:18 AM
Llamó Dios de en medio de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Éxodo 3: 4
Moisés (4)
# Moisés pasó los primeros 40 años de su vida en Egipto, donde se crió y aprendió toda la sabiduría egipcia.
# Durante los siguientes 40 años, vivió en Madián, "más allá del desierto", pastoreando ovejas. Sus años como pastor lo convirtieron en un hombre humilde y reservado.
# A partir de allí, Dios pudo usarlo para liberar a Su pueblo de la esclavitud en Egipto y guiarlo a través del desierto.
Hacia el final de sus 40 años de solitario peregrinar por el desierto, Moisés estaba pastoreando cerca del monte Horeb, cuando vio una zarza ardiente que no se consumía. Al acercarse, Dios lo llamó dos veces desde dentro de la zarza. Su primera reacción fue responder de inmediato y escuchar lo que el Señor le decía.
Desafortunadamente, más tarde, no estuvo muy dispuesto a llevar a cabo la tarea que Dios le encomendó. Presentó varias objeciones e inquietudes, que Dios respondió con paciencia.
Preguntémonos:
• ¿Experimentamos también "tiempos de desierto" en nuestra vida, momentos en los que Dios nos disciplina y nos habla al corazón (Oseas 2:14) ?
• ¿Y qué sucede cuando Dios nos encomienda una tarea? ¿La aceptamos con humildad o planteamos todo tipo de objeciones e inquietudes?
_Adaptación D. Melui_
Moisés (4)
# Moisés pasó los primeros 40 años de su vida en Egipto, donde se crió y aprendió toda la sabiduría egipcia.
# Durante los siguientes 40 años, vivió en Madián, "más allá del desierto", pastoreando ovejas. Sus años como pastor lo convirtieron en un hombre humilde y reservado.
# A partir de allí, Dios pudo usarlo para liberar a Su pueblo de la esclavitud en Egipto y guiarlo a través del desierto.
Hacia el final de sus 40 años de solitario peregrinar por el desierto, Moisés estaba pastoreando cerca del monte Horeb, cuando vio una zarza ardiente que no se consumía. Al acercarse, Dios lo llamó dos veces desde dentro de la zarza. Su primera reacción fue responder de inmediato y escuchar lo que el Señor le decía.
Desafortunadamente, más tarde, no estuvo muy dispuesto a llevar a cabo la tarea que Dios le encomendó. Presentó varias objeciones e inquietudes, que Dios respondió con paciencia.
Preguntémonos:
• ¿Experimentamos también "tiempos de desierto" en nuestra vida, momentos en los que Dios nos disciplina y nos habla al corazón (Oseas 2:14) ?
• ¿Y qué sucede cuando Dios nos encomienda una tarea? ¿La aceptamos con humildad o planteamos todo tipo de objeciones e inquietudes?
_Adaptación D. Melui_

